El discurso del Estado de la Unión (Europea)

LBNL

Es posible que hayan oído que el miércoles la presidenta de la Comisión Europea pronunció ante el Parlamento Europeo el discurso anual en el que anuncia las principales medidas para el curso entrante. Aquí lo tienen, transcripción escrita en español y video con subtítulos. Pierdan cuidado que no pretendo analizarlo en detalle y mucho menos resumírselo, pero si quiero hacer un par de apuntes.

En primer lugar, Úrsula von der Leyen destacó – puso en valor dirían los horteras – la gestión de la pandemia. Hace un año llovían las críticas por la falta de mascarillas y después por la falta de vacunas. La Comisión Europea lo había gestionado todo fatal por su falta de experiencia, Reino Unido iba muy por delante de la UE y tal y tal. Pues bien, la UE lidera hoy en tasa de vacunación, muy por delante de Estados Unidos y Reino Unido, y tiene cientos de millones de vacunas pre-compradas – de las buenas, de las que duran, no como la china que parece que decae rápido, ni de la rusa, todavía no aprobada por ninguna autoridad sanitaria seria – por si hace falta una tercera dosis. La pandemia es una maratón, no un sprint, dijo muy acertadamente von der Leyen. Primera en la frente. Sigue leyendo

Protocolos Covid

Marc Alloza

Durante los meses de verano hemos asistido en España al despliegue de la quinta ola de Covid. La escalada empezó en la última semana de junio y llegaba a su máximo en las dos últimas de julio. A partir de entonces, el número de contagiados ha ido decreciendo, aunque a ritmo mucho más lento al del aumento inicial. A pesar de ello, a estas alturas de septiembre, la incidencia acumulada sigue instalada en la franja de mayor riesgo con 162  casos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días. Indudablemente las vacunas y el masivo proceso de vacunación han evitado consecuencias peores que probablemente hubieran derivado en un nuevo confinamiento.

En los últimos meses España ha consolidado, primero el suministro de los distintos tests de detección de Covid. En segundo lugar el acceso a las vacunas, contando a 6 de septiembre con un excedente de 7 millones en las neveras. En el resto del mundo, a pesar de los continuos llamamientos a no monopolizar el mercado de vacunas o suspender las campañas de las terceras dosis, la realidad es que  solo el 20% de las personas de los países de renta baja o media-baja han recibido la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus, en comparación con el 80% de las naciones de ingresos altos o medio-altos (La OMS pide una moratoria hasta fin de año para las dosis de refuerzo). El porcentaje de vacunados de los países que aportan datos en África es del 5,9%  y tras estos ocho meses de campaña de vacunación todavía hay muchos países cuyo porcentaje de vacunación es próximo a cero. Sigue leyendo

Píldoras de actualidad COVID-19

Lluís Camprubí

Producción y distribución de las vacunas. La producción mundial de vacunas ha ido acelerándose, principalmente debido a la mejora de la eficiencia de los procesos productivos, a la superación de algunos cuellos de botella en las cadenas de suministros de algunos componentes, a la ampliación de las plantas productivas y la validación de nuevas y a una extensión de los acuerdos voluntarios de licencia entre desarrolladores y fabricantes. La producción mensual sigue aumentando y ya es de unos 1.500 millones de dosis, con un acumulado de 7.500 millones y proyecciones fiables de llegar a los 12.200 millones de dosis a final de 2021. Lo que sitúa los primeros meses de 2022 para el objetivo de 2 dosis por ser humano y, alcanzable a mediados de 2022, el de 3 dosis por ser humano.

Seguir aumentando la producción no es algo que podamos dar por descontado y deberemos estar vigilantes a que los productores no decidan dejar de apretar el acelerador y a la vez intensificar la apuesta por la fabricación licenciada en hubs regionales/continentales. Pero el gran reto ahora es que la distribución sea más equitativa y llegue a todos los países del planeta. Para ello debe asegurarse que el mecanismo COVAX cumple su función -y no sea simplemente un recurso de beneficencia- y centrar los esfuerzos de presión pública en la exigencia de mecanismos de distribución justa. Ahora todos aquellos partidarios de levantar patentes – visto que con el actual marco se llegará a producir las cantidades necesarias para toda la humanidad antes que sus propuestas se concreten en algo tangible y en alguna dosis producida- deberían reorientar sus esfuerzos y energías a la exigencia de una iniciativa global multilateral para garantizar que todos los países puedan cubrir sus necesidades. Sigue leyendo

Chiquilicuatres

Carlos Hidalgo

Madrid tiene algo que hace que los partidos se dividan. El PSOE de Madrid, del cual ya hemos hablado mucho, es un desastre. Más Madrid se ha dividido, siguiendo su lógica de que ellos son demasiado listos para pertenecer a un partido, así que, un militante, dos corrientes. En Podemos se siguen mirando de reojo unos a otros, en busca del disidente al que purgar. Pero en el PP… en el PP no se quedan atrás.

Antes de recrearnos en su división, pongámonos en antecedentes. Un PP madrileño muy tocado, con todas sus vacas sagradas en el banquillo o en la cárcel de Soto del Real, necesita candidatos para las elecciones municipales y autonómicas de 2019. Y creen que van a perder. Las encuestas pronostican que Ángel Gabilondo, candidato del PSOE, sumará escaños suficientes para formar gobierno en la Comunidad. Y Manuela Carmena, a su vez, sumará también en el Ayuntamiento de Madrid. Así que Pablo Casado, buscando todavía acomodarse en su cargo de líder del PP, se salta el procedimiento de consultas y de primarias y decide poner como candidatos a dos personas de confianza, bien mandadas, que aguanten el tirón de la derrota y puedan hacer una oposición más o menos llamativa, hasta que encuentren a alguien mejor y sin antecedentes penales pasados cuatro años. De ahí que dos militantes de segunda división y con fama de ser personas de los recados: Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida, sean los cabezas de lista. Sigue leyendo

El catalanismo chocante de El meu avi y esas cosas

Senyor G

Habaneras catalanas y en catalán.

Hay curiosidades de la política popular catalana (procesista) que me chocan. La semana pasada veía en la televisión el final de un festival de habaneras de la costa catalana, justo un par de minutos del final que acostumbran a cantar público y artistas, el tradicional El meu avi. Ya saben, aquella que pasaron por la rumba “Los Manolos” en la clausura de las Olimpiadas de Barcelona 1992. Pues el público que si con los 4 dedos haciendo la bandera catalana, y con esteladas y quien sabe si con todo el merchandasing de la ANC, prendas amarillas, “llibertat presos polítics” y esas cosas. Sí, la canción acaba con un “Visca Catalunya!” y “Visca el Catalá!.” El “Catalá”, de hecho, en la canción es el barco de guerra en el que mueren unos marineros de Calella y Palafrugell en la guerra de Cuba, es decir la canción rememora una derrota española en una guerra colonial. Y con eso hay quién siente reivindicar la nación o incluso la independencia de Cataluña y a la de Cuba que les den morcilla o butifarra negra. Sigue leyendo

Primera semana completada

Alguien

Contra viento y marea Debate Callejero resurge tras el verano, como todos los años desde noviembre de 2006, lo que quiere decir que en un par de meses cumplirá la friolera de quince años. Los articulistas llegan con ánimos al parecer renovados y los lectores también porque, sin que nadie les convoque, se arremolinan en cifras de tres dígitos diariamente sin que nadie sepa explicar por qué, lo que dice bastante de la calidad de lo publicado, es de suponer.

En fin, comenten lo que tengan a bien durante el fin de semana y si se animan a publicar, no dejen de hacérnoslo saber, que se les buscará un sitio.

Ollendorf

Arthur Mulligan

Como señala el periodista Santi Gonzalez el sanchismo ha incorporado el método Ollendorf como elemento sustancial de las ruedas de prensa. Así, la nueva portavoz del Gobierno se estrenaba de este modo respondiendo a la pregunta sobre  si Cuba era una dictadura para este Gobierno: «España es una democracia… etc etc», es decir, mientras la estructura sintáctica de la oración fuera correcta no importaba el significado de manera  que las conversaciones podían no tener sentido, aunque fueran correctas. La pregunta podía no tener nada que ver con la respuesta. La comunicación con este método era complicada y aunque, a la larga el estudiante podía aprender la lengua de forma más natural, a corto plazo no podía comunicarse con soltura.

Bahlsen, uno de los grandes maestros de la enseñanza de lenguas, decía de este método que: «La calidad de las frases, de los modelos de conversación y de las preguntas de Ollendorff, podía ser descrita por muchos como una divertida colección de imbecilidad inconsciente». Sigue leyendo

Fin de temporada

Alfonso Salmerón

Hay una colosal nostalgia en la languidez de los días de finales de agosto. Un tiempo que se arrastra, como aquellas olas que parecen no llegar nunca a la orilla de septiembre. Un tiempo que siempre tiene algo de irreal, se acaba.

Cuando empieza el curso a menudo me asalta la duda sobre si agosto realmente existió. Un mes que le debemos sin duda a un animal casi mitológico como es el movimiento obrero. Acaso las vacaciones pagadas sean la última trinchera de un mundo en descomposición.

En esta última semana de vacaciones, el tiempo se te engancha a la piel como la arena fina de la playa. ¿Cómo querer desprenderse de un tiempo que al fin fue plenamente tuyo? La libertad es un espejismo de treinta días naturales para  aquellos quienes todavía tienen un puesto de trabajo a jornada completa y contrato indefinido. Un columpio en el jardín cuyo balanceo te conecta directamente al ritmo apócrifo de los días felices de la infancia. Una atalaya hasta donde los ecos de la sucia realidad llegan amortiguados por un filtro invisible. Sigue leyendo

El recuerdo de Ormazabal, parte 1: Enric Juliana

Juanjo Cáceres

Marzo de 2020 quedó marcado por el inicio de la pandemia de la Covid19 en un país donde hasta entonces todo transcurría con normalidad y donde el sector editorial ganaba fuelle tras unos años algo más complicados. Ese mismo mes llegaba a las librerías “Aquí no hem vingut a estudiar” o “Aquí no hemos venido a estudiar”, un ensayo de Enric Juliana que él mismo describe como la “memoria de una discusión en la prisión más dura de la dictadura” (Burgos), pero donde lo que construye es una lección de historia contemporánea que va mucho más allá del terrible escenario penitenciario del Franquismo.

Dos personas ya fallecidas conforman los ejes sobre los que transita el relato. El primero y más importante, Manuel Moreno Mauricio, nacido en Vélez-Rubio pero emigrado a Badalona desde muy joven, ciudad a la que regresaría en 1964 tras una estancia de más de 17 años en prisión. Sería en Badalona donde conocería a otro vecino del municipio, Enric Juliana, con quien compartiría militancia en el PSUC durante unos diez años. El hoy periodista de la Vanguardia iniciaba su afiliación comunista alrededor de 1973 y una década más tarde, en 1983, asistía al funeral del luchador antifranquista. Fue precisamente entonces cuando, según él mismo da a entender, consideró finalizada su militancia. Sigue leyendo

El contrapeso

Carlos Hidalgo

Ayer se celebró la ceremonia de inicio del curso judicial. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en pleno se reunió solemnemente con las altas autoridades del Estado y su presidente, Carlos Lesmes, sermoneó acerca de la independencia de la Justicia en España.

No seré yo quien se oponga a la independencia de los jueces. Pero desde luego, pocas lecciones se pueden admitir de Lesmes, un juez del entorno del PP (emparentado con algunos de sus nombres más ilustres), nombrado en plena mayoría absoluta de Rajoy, con el mandato caducado hace más de mil días y que, curiosamente, en la asignación de jueces y el reparto de destinos siempre antepone a los más favorables a las tesis del Partido Popular. Algo que no tendría por qué ser especialmente grave, si no fuera porque el PP está inmerso en varias causas de corrupción, como Gürtel (por la cual ya ha sido condenado pero quedan piezas relacionadas) o Kitchen, en la que se juzga cómo el PP usó los recursos y el personal de las FF y CC de Seguridad del Estado para robar y hacer desaparecer pruebas de Gürtel o del caso Bárcenas. Sigue leyendo