Elecciones en Galicia y País Vasco

LBNL

¿No tienen la sensación de que hace mucho que no hay elecciones? Seguramente no ha pasado tanto tiempo desde las últimas (las generales fueron en noviembre de 2019 y las locales y autonómicas en mayo) pero sí tantas cosas… El caso es que el próximo domingo tenemos elecciones gallegas y vascas, siempre tan específicas y tan predecibles: en aquellas siempre gana el PP, en estas, el PNV. Lo que volverá a ser el caso, con probable mayoría absoluta de Feijóo en Galicia y el apoyo socialista al PNV en el País Vasco a cambio de unas pocas consejerías, facilitando también el apoyo del PNV al PSOE en Madrid. En fin, lo de siempre.

¿Por qué comentarlo entonces? Porque es significativo. Para empezar, tanto el PP gallego como el PNV son la demostración de que, salvando las distancias, es posible ser conservador no recalcitrante y defensor de la idiosincrasia local propia. Ciertamente el PNV tiene los esqueletos de Sabino Arana y el Plan Ibarretxe en el armario pero en los últimos años viene dando muestras de responsabilidad de Estado que ya las querría yo no solo para Cataluña sino a veces para Madrid. Tampoco está enteramente libre de pecado el PP gallego dada su afinidad pasada con el franquismo, el caciquismo y la connivencia con el contrabando y el narco, pero quién no querría la sensatez del PP gallego otra vez imperando en Génova… Además hay algunas variables a despejar. Sigue leyendo

El collar de la Reina

Arthur Mulligan

Aunque no lo echaba de menos, pensaba que había desaparecido como género. En el origen de mi antipatía por los espadachines están las trapezoidales vestimentas de los mosqueteros, sus botas con tacones imposibles hasta la cadera, sus sombreros emplumados, sus cabellos o pelucas acaracoladas, que por sí mismas constituían un horror para la vista, una falta de seriedad y predisposición para la aventura. Con esos tipos perdí al bueno de Alejandro Dumas por el camino. La furia creció en intensidad hasta el ridículo máximo, una Pimpinela Escarlata que coronaba el género.

Pues bien, cuando parecía que todo había terminado definitivamente aparece un culebrón con todos los ingredientes novelescos: un asunto que se quiere privado (amoríos espasmódicos) termina por cobrar relevancia pública mediante intrigas que afectan a la política de la época por la notoriedad de uno de sus integrantes. La importancia transvaginal del asunto -algo racial por lo visto – es señalada con alborozo por la abogada Marta Flor, íntima a su vez de un brillante fiscal que se esconde bajo el nombre de Ironman. Sigue leyendo

Septiembre caliente en las escuelas catalanas

drodrialbert

Este lunes se produjo una comparecencia conjunta entre el vicepresident de la Generalitat, Pere Aragonés, el conseller d’educació, Josep Bargalló, y la consellera de sanitat, Alba Vergés, para informar de las pautas básicas para la apertura de centros educativos en Catalunya el curso que viene. La rueda de prensa se realizó tras suspender las reuniones con los sindicatos y, por tanto, sin el consenso con los mismos.

La conselleria de Sanitat parte de la base de que la infancia no contagia el virus, como si ésta fuera una evidencia científica contrastada, cuando desgraciadamente todavía no lo es. De hecho, el mismo día de la rueda de prensa, la Asociación Española de Pediatría ha afirmado que se desconoce cómo será la interacción del coronavirus con la gripe en los próximos meses. Sigue leyendo

Piedras, pedradas y ser más tonto que una piedra

Carlos Hidalgo

Los de Vox han hecho su particular campaña en el País Vasco. Y lo han hecho, como era de esperar, buscando bronca. Lo cual ya es condenable. Pero no es menos condenable que la encontraran. Aficionados locales a la bronca fueron a apedrear a los simpatizantes del partido de ultraderecha y a sus estrellas invitadas. Con el resultado de que la diputada Rocío De Meer se fue con una pedrada en la ceja. Y los locales que gustan de llamarse “antifascistas” se fueron a casa contentos y los de Vox también, convencidos unos y otros de que se habían salido con la suya. Y el ambiente político se quedó un poco más encabronado y envilecido de lo que ya estaba.

Como mi mente vaga por senderos curiosos -señal, tal vez, de que soy más tonto de lo que parezco-, todo esto me recordó al gag de los Monty Python acerca de un Hitler disfrazado que se presenta a las elecciones de North Minehead. Hitler y sus colaboradores apenas disfrazan sus nombres y se hacen llamar “Hilter”, “Bimmler” o “Ron Vibbentrop”. Los nazis intentan hacer propaganda electoral en bicicleta, gritando a calles vacías y ofrecen un mitin de “Hilter” desde un balcón que tiene como espectadores a tres perplejos niños y al tonto del pueblo. Y me da por pensar que ojalá las cosas hubieran sido así este fin de semana. Porque si tan poca gente simpatiza con ellos, es mil veces mejor la imagen de unas calles y unos mítines semivacíos, que lo que hemos visto este fin de semana. Sigue leyendo

Control al Gobierno

Julio Embid

Cuando uno entra en el mausoleo de Mao situado en el centro de la Plaza de Tiananmén de Pekín tiene la sensación de entrar en otra época. Es como una puerta del Ministerio del Tiempo. Para empezar tienes que dejar las llaves, el móvil y las mochilas y todo lo demás en unas taquillas situadas enfrente al otro lado de la calle. Y entrar con la documentación justa, el pasaporte y el visado y vale. Tras hacer una larga cola llena de jubilados con pins con la bandera o la hoz y el martillo, recibes un cacheo a fondo y pasas al recinto. A la izquierda hay un puesto de flores amarillas, donde puedes comprar un ramo para depositar a los pies del fundador. Y una vez que entras en el mausoleo, unos soldados armados con gabardinas verdes y cara seria te exhortan a que pases lo más rápido posible. Sin pararte y por supuesto sin echar fotos porque tuviste que dejar todo en las taquillas. Ves de reojo a Mao de cuerpo presente embalsamado custodiado por cuatro soldados en gabardina verde y cuando te das cuenta ya has salido del recinto, que parece por dentro un tanatorio y te encuentras en la calle mirando a la puerta de Quianmen rodeado de tiendas de recuerdos de Mao. Bolis, mecheros, estatuas, pisapapeles, llaveros, banderines, cintas para colgar en el retrovisor del coche, ajedreces con las figuras con la cara de Mao y dulces con su retrato en el costado. Y es que ahí se acaba el comunismo porque han convertido a Mao en la Virgen del Pilar. Sigue leyendo

¿Israel Estado apartheid?

LBNL

Este miércoles, 1 de julio, será el día en el que el Primer Ministro israelí Benyamin Netanyahu, por todos conocido como “Bibi”, se comprometió a presentar un plan para la anexión de parte de la Cisjordania palestina en línea con lo preconizado por el Plan de Trump hecho público a finales de enero. En Israel no se habla de otra cosa y en Washington y el mundo árabe, casi tampoco. Trump tiene previsto hacer una declaración al respecto, en función de la cual Bibi modulará su decisión final. Sin duda algo hará pero probablemente amagará antes que dar, lo que satisfaría los intereses de Trump de darle gusto a sus votantes evangélicos y mitigaría la reacción de Jordania y Egipto, los dos países árabes con los que Israel tiene acuerdo de paz. Rusia se opondrá, pero Putin seguirá manteniendo su privilegiada relación con Bibi, aunque solo sea por la necesidad de evitar un enfrentamiento armado directo en Siria. China criticará la violación del derecho internacional pero nunca ha sido un actor principal en Oriente Medio. Así las cosas ¿qué hará la Unión Europea? No está del todo claro, en parte porque dependerá de la magnitud de la decisión de Bibi pero no podrá, en todo caso, dejar de reaccionar ante el fin del paradigma de la solución de los dos Estados acordada en Oslo. Veremos pero las aguas vienen turbulentas. Sigue leyendo

La nueva normalidad política

Juanjo Cáceres

La pandemia de la Covid-19 ha transformado sustancialmente el terreno de juego de la política, tanto en los contenidos, porque ha modificado profundamente la agenda política mundial, como en las formas, porque conviven tanto aproximaciones mucho más colaborativas entre partidos como dinámicas de alta tensión política en un ambiente de graves acusaciones cruzadas.

Esas dinámicas de tensión se están visibilizando mucho más que las colaborativas y el impacto que ello pueda estar teniendo sobre la percepción de la ciudadanía no deja de ser preocupante. Más cuando se trata de una ciudadanía traumatizada por los efectos de la pandemia y del confinamiento, así como inquieta por el futuro de sus puestos de trabajo y de la economía en general, lo que sin duda tiene consecuencias sobre sus condiciones materiales y sobre su estado psicológico. Sigue leyendo

¡Alto, policía!

Carlos Hidalgo

Llevamos ya unas cuantas semanas con los disturbios y protestas provocados por la muerte de George Floyd a manos de policías estadounidenses. Como mi estancia en los Estados Unidos fue ya hace demasiado tiempo y mi trato con la policía fue distante, pero en general positivo, he querido enterarme un poco más del tema.

Como uno nunca sabe bien por qué bibliografía empezar, me hice con “Homicidio: un año en las calles mortales”, de David Simon, el ex-periodista del Baltimore Sun que estuvo un año incrustado en la unidad de Homicidios de la policía de Baltimore. Simon acumuló tanta experiencia con aquello, que no sólo le dio para escribir este libro sino que el libro se convirtió en una serie de televisión (también llamada “Homicidio”) y luego en otra, llamada “The Wire”, que es por todo el mundo conocida. Sigue leyendo