¿Cambiará el mundo a mejor?

LBNL

A mí edad es difícil creerlo y más tras las frustradas expectativas de cambio que generó la “gran recesión” de 2008. ¿Recuerdan aquella Cumbre del G20 tras la que Sarkozy dio a entender que el capitalismo iba a cambiar radicalmente? Pero hagamos un ejercicio de ilusión – que tan bien nos viene en estos momentos – y recopilemos las enseñanzas que podríamos intentar poner en práctica colectivamente una vez consigamos domeñar la pandemia. La primera y más evidente es la conveniencia de blindar a cal y canto la inversión en sanidad pública. Y también en I+D+i. Digo bien inversión y no gasto porque una buena sanidad pública es un buen negocio también económico: sale mucho más barato prevenir que curar. Y no digamos la investigación y desarrollo y su vasto efecto multiplicador sobre la economía en general. Quiero creer que al menos, la sociedad española en su conjunto mandará a galeras al primer líder político o social que se atreva a proponer más recortes o privatizaciones en estas áreas. Sigue leyendo

Melancolía

Arthur Mulligan

En los momentos que esto escribo el virus de esta pandemia tal y como nos advertían desde el gobierno ha desatado una furia nunca vista por nuestra generación y la abundancia de bromas y mensajes jocosos de los primeros momentos empieza a dar paso a una intensa preocupación, en la que tanto las familias felices como las desdichadas de la primera frase de Ana Karenina, se parecen en el temor a los efectos conocidos por la imprevisión y la incertidumbre que provoca en su ánimo la cifra de fallecidos diarios – aún expresadas en centenas – y la siniestra imágen de un Palacio del Hielo convertido en morgue de fortuna. Sigue leyendo

Juzgar apresuradamente en una Cataluña enfrentada.

Senyor_G

Hay mucha gente en las redes sociales haciendo notar lo cívicos que somos por quedarnos en casa, nos vanagloriamos de hacer lo que debemos y de dar las palmas adecuadas. Tanto en Twitter, como Facebook e incluso en grupos y estados de WhatsApp. Hasta ahí todo correcto, salvo que estamos empezando a condenar en la hoguera digital, e incluso callejera, a personas con situaciones que desconocemos, porque su vida no es como la nuestra para empezar y para seguir por que una foto no basta para condenar a nadie. Sigue leyendo

Pensando en positivo

LBNL

Hay un video circulando por ahí de una irresponsable que le da las gracias con voz melosa al corona virus por todo lo que nos ha hecho redescubrir de nosotros mismos y de los demás. A los que ya tienen familiares fallecidos y enfermos graves les tiene que hacer una ilusión tremenda. Ilusión tremenda encontrarse a la interfecta y darle un sopapo por imbécil. La pandemia no tiene nada positivo. Nada de nada. Pero otra forma de pensar en positivo, mucho menos ilusionante pero mucho más realista, es poner el foco en todo lo que NO hemos perdido o vamos a perder en vez de todo lo ya perdido o por perder. La cifra de muertos e ingresados en cuidados intensivos van a seguir subiendo pero también la de curados y a medida que aquellas se moderen y luego empiecen a descender, la cifra de no infectados e inmunizados, subirá. Y es de suponer que para el año que viene ya dispongamos de una vacuna que nos blinde de morir intubados en hospitales atestados, también a los mayores y a los que gozan de una salud pre-existente más frágil. Y sigo porque hay motivos.

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Reflexiones (a sangre fría) sobre el plan de choque social

Pedro Luna Antúnez

  1. Internet y las redes sociales en particular son lugares proclives para opinar en caliente y de manera impulsiva (yo tampoco me libro de ello). He leído en los dos últimos días opiniones diametralmente opuestas y otras muy a favor de las medidas aprobadas por el gobierno. Si algo no ha cambiado la pandemia es nuestra defensa ciega y sin el menor atisbo de autocrítica cuando se trata de juzgar a los nuestros, de igual manera que en el otro lado de la balanza hay quienes atacarán por sistema al adversario político independientemente de lo que haga. Es el viejo virus del sectarismo del que no parece que tengamos vacuna. En cualquier caso, éstas son mis valoraciones a sangre fría:
  2. Es verdad que se aprueban medidas sociales como la moratoria de hipotecas y que no se corten suministros básicos de agua y energía para los colectivos más vulnerables afectados por la crisis derivada de la pandemia. Asimismo, se creará un fondo de 600 millones de euros para reforzar los servicios sociales en su atención a la población sin hogar así como a la atención a personas mayores y dependientes
  3. Yo puedo entender que se apruebe una línea de avales pública para garantizar la liquidez de las pequeñas y medianas empresas. Dejar en la estacada a PYMES y autónomos sería muy contraproducente para el tejido económico y el empleo. Pero en el decreto veo poca intervención estatal en el gran sector privado ¿Las multinacionales, las grandes empresas de sectores estratégicos y la Banca con beneficios de miles de millones cuándo arrimaran el hombro?
  4. Que el plan de choque no contemple una moratoria de los alquileres me parece muy preocupante. Las consecuencias para miles de familias vulnerables pueden ser terribles. Ésta es posiblemente una de las grandes lagunas del plan de choque. No en vano, la población más precaria laboralmente vive en su mayoría de alquiler por falta de recursos económicos para acceder a una vivienda de propiedad. Recordemos que en Francia se ha aprobado la suspensión del pago de los alquileres y en Italia se destinarán ayudas para afrontar tal gasto.
  5. Cierto es que el Estado está para proteger a los más necesitados en estas situaciones. Pero no sólo el Estado debería de asumir la carga económica sino que habría que intervenir el capital privado que en su día se benefició de las ayudas públicas empezando por la devolución del rescate bancario. ¿Es aceptable un mayor endeudamiento de las arcas públicas cuando la Banca aún debe 60.000 millones de euros a la caja común?
  6. Quizás toda la atención que estamos prestando a los ERTES en las grandes empresas nos está haciendo olvidar la verdadera sangría en forma de despidos que están sufriendo miles de trabajadores y trabajadoras de los sectores del comercio y la hostelería. Obviamente un ERTE no es una situación ideal. En mi caso, que estoy afectado por un ERTE, cobraré un 80% de mi nivel salarial tras haberse negociado un complemento pagado por la empresa. Como es evidente se trata de una extinción temporal de empleo con el reingreso a la vuelta de la esquina y con el mantenimiento de las mismas condiciones laborales anteriores al cese. Se podría debatir si en este contexto la administración pública debe de autorizar a empresas con ingentes beneficios la presentación de estos expedientes. Pero socialmente dista mucho esta situación con el gran desamparo en el que se encuentran la clase trabajadora más precaria e invisibilizada, especialmente jóvenes, mujeres e inmigrantes.

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Nueve años desde la revolución Siria

Marc Alloza

El 15 de marzo de 2011 dio comienzo la Revolución Siria en el marco de la primavera árabe empezada meses antes en Túnez (Revolución de los Jazmines). Previamente se había extendido con distinta suerte, a otros países como Libia, Egipto o Yemen.

9 años después 586.100 muertos, 5,6 millones de refugiados registrados, 6,2 millones de desplazados internos. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos tiene perfectamente documentadas un total de 384.000 de las cuales 116.086 serían civiles.

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