Long COVID / COVID persistente

Lluís Camprubí

Flota en el ambiente -y en el deseo colectivo- que la pandemia ha acabado, al menos en nuestro entorno. Pero la verdad es que no. Globalmente es más que obvio ver que no es así, pero la ilusión empuja a pensar que al menos en nuestro país y continente ya pasó.

Lo cierto es que algo ha fallado para llegar a pensar colectivamente que lo que viene después de la fase aguda/crítica/de emergencia de la pandemia es la post-pandemia (entendida como su superación). Si bien hay consenso en analizar que estamos en un momento diferente a los momentos críticos de los dos últimos años, tanto en número de muertos como en tasa de vacunación y que por lo tanto el marco de restricciones y vigilancia debe ajustarse, hay un problema no resuelto en la caracterización práctica de este momento. Sigue leyendo

Tan importantes son las TIC…

Senyor G

… que las sectoriales de informática de CCOO y UGT llevan realizando movilizaciones por lo bajo (escritos, redes, concentraciones delante de la patronal) desde hace ya varios años para reclamar mejoras en el convenio del sector y están informando a los grupos parlamentarios y a quién quiera escucharlos que el convenio estatal del sector de Tecnologías de la Información está vencido desde el fin de año de 2019. Es decir, casi dos años y medio con el convenio en ultraactividad.

Todos estamos de acuerdo en la importancia de la tecnología y concretamente de la informática y la digitalización y todo eso que les va a venir a la cabeza y de lo que se acuerdan cuando se cuelga. Cuando no es por una cosa es por la otra, son ese tipo de afirmaciones que pueblan los discursos que le salen de carrerilla a cualquier político, y más estos últimos meses sobre puesta al día y ayudas europeas para poner a nuestras empresas y sectores productivos sino en la vanguardia por lo menos al día. Sigue leyendo

Todo tiempo pasado no fue mejor

Carlos Hidalgo

Rusia vuelve a quedarse sin McDonald’s, como en tiempos de la URSS. Pero que en el caso de la URSS era porque la economía del régimen soviético era incompatible con los negocios del capitalismo occidental. Y, además, porque consideraban a McDonald’s como un símbolo de cómo el capitalismo uniformizaba todo y vendía comida basura al proletariado. Ahora McDonald’s se va, no por un regreso del sistema económico soviético, sino porque el exceso de capitalismo descontrolado ha convertido a Rusia en una plutocracia mafiosa que se envuelve en el nacionalismo imperialista para sobrevivir. Y es ahora cuando la cadena de hamburgueserías, símbolo del capitalismo occidental, tiene que hacer a su vez una declaración política y rechazar el autoritarismo mafioso de Vladimir Putin. Irónico.

Tampoco el ejército ruso es lo que era, la verdad. Las temidas divisiones de tanques rusos y sus grupos de armas combinadas resulta que se estrellan una y otra vez contra un ejército más pequeño, más motivado y más flexible. Y, para colmo, la Rusia de Putin ya no fabrica e investiga como la URSS, porque la mafia no produce, sino que revende las cosas que roba, explota a los que producen cosas hasta que les echan y, en general, actúa como una rémora. Y el ejército ruso estaba lleno de mandos corruptos que vendían las piezas de sus armamentos a chatarreros y que vendían su combustible a agricultores. Los proveedores del ejército, a su vez, o eran empresas extranjeras o eran empresas controladas por mafiosos rusos que revendían máquinas y tecnología hechas en la República Checa, por ejemplo, como si las hubieran fabricado ellos mismos. Sigue leyendo

Putin no levanta cabeza: Eurovisión

LBNL

Le caen en todos los frentes, empezando por el de batalla donde las tropas ucranianas no solo resisten, a duras penas, sino que consiguen incluso recuperar territorio: véase Kharkiv y alrededores, de los que las tropas rusas se retiran. Y siguiendo por el político, con Finlandia y Suecia decidiendo su adhesión a la OTAN tras décadas de neutralidad, medio fingida tras la anexión de Crimea en 2014 y abandonada tras la agresión a Ucrania. Por no hablar del aislamiento popular: véase la votación popular en Eurovisión. Putin dirá que todo es un complot de la CIA y que Occidente es anti rusa y bla bla bla. Y que los países que representan la mitad de la población mundial (los BRICS – China, India, Sudáfrica y Brasil – además de Nigeria y otros) no votan en contra de Rusia en los foros internacionales. Pero tampoco a favor, como mucho se abstienen. Y no cuentan allí donde a Rusia le interesa. Porque Putin la gozaba asistiendo a las Cumbres del G-8 a las que ya no puede acudir desde 2014. Y disfrutaba teniendo un gran premio de fórmula uno, y participando en la Champions o en Eurovisión. Y no solo no se le ajunta sino que Europa entera vota para aupar a Ucrania, el país que nunca ha existido según su visión, a lo más alto.

Yo me trago Eurovisión todos los años, especialmente las votaciones. No sigo las fases previas ni las semi finales y aborrezco bastante a la mayoría de los concursantes. Pero las votaciones de los jurados nacionales – tan previsibles las más de las veces y tan sorprendentes en otras – y sobre todo las del público europeo, no me las pierdo. Cito de memoria pero las tres repúblicas bálticas le dieron los 12 puntos a Ucrania, según lo previsto. Pero Bulgaria sorprendentemente no le dio siquiera un punto – como tampoco demasiados otros países ex Pacto de Varsovia – y Croacia le dio los 12 a Serbia, canción que a mí me pareció un bodrio pero que luego se llevó un mogollón de puntos de la misma audiencia manipulada por la CIA que se volcó con Ucrania. Seguramente porque la canción – si es que puede calificarse así – serbia parecía ser una protesta contra el lamentable estado de la sanidad pública en la Serbia de Vucic, sempiterno aliado de Putin. Sigue leyendo

Frankenstein ante la tumba

Arthur Mulligan

Era un tiempo en el que existían los dioses, pero no las especies mortales, relata Platón en “Protágoras”. Cuando a éstas les llegó, marcado por el destino, el tiempo de la génesis, los dioses las modelaron en las entrañas de la tierra, mezclando tierra, fuego y cuantas materias se combinan con fuego y tierra. Cuando se disponían a sacarlas a la luz, mandaron a Prometeo y Epimeteo que las revistiesen de facultades distribuyéndolas convenientemente entre ellas. Epimeteo pidió a Prometeo que le permitiese a él hacer la distribución: «Una vez que yo haya hecho la distribución, dijo, tú la supervisas». Con este permiso comienza a distribuir, y a unos les proporcionaba fuerza, pero no rapidez, en tanto que revestía de rapidez a otros más débiles.

De este modo equitativo iba distribuyendo las restantes facultades. Y las ideaba tomando la precaución de que ninguna especie fuese aniquilada. Pero como Epimeteo no era del todo sabio, gastó, sin darse cuenta, todas las facultades en los brutos. Pero quedaba aún sin equipar la especie humana y no sabía qué hacer. Sigue leyendo

Las carencias de la inversión educativa en España

David Rodríguez

La reforma de las leyes educativas siempre está en el centro del debate político español, pero hay un tema recurrente de fondo que no acaba de resolverse. Se trata de la insuficiencia de la inversión educativa en comparación con los países de nuestro entorno socioeconómico más inmediato. En este artículo se calculan una serie de indicadores de financiación educativa para España y para los países de la UE22, que son aquellos que pertenecen simultáneamente a la Unión Europea y a la OCDE.

Adjunto a continuación la tabla resumen de dichos indicadores[1]: Sigue leyendo

Ampliando el frente andaluz

Juanjo Cáceres

Hay tantos puntos de interés en los ambientes que nos ocupan que resulta difícil elegir a cuál meterle mano, pero necesariamente debe abordarse alguno. Uno de los más atractivos, aunque quizás no sea el más profundo, es el follón generado en Andalucía a raíz de la no presentación en tiempo y forma de la coalición de izquierdas, finalmente denominada ‘Por Andalucía’: un ensayo de frente amplio que no podía empezar de forma más torpe.

Lo primero a subrayar es que, al menos, Yolanda Díaz está ya curada de espantos, muy especialmente después de que su reforma laboral pasease por el filo de la navaja, gracias a las fallidas estrategias de negociación del gobierno y al cambiante voto del diputado popular Casero. Pero precisamente es interesante recordar que el peligro que la propuesta de la ministra de trabajo vivió en aquella jornada también se explicaba por otros factores. Por ejemplo, por el bloqueo del acta del podemita Alberto Rodríguez, que nadie ha ocupado a raíz de la guerra que su antiguo titular y Podemos mantienen con Meritxell Batet, presidenta del congreso y socia de gobierno, lo que hacía contar al gobierno con un voto menos para aprobar dicha reforma. Y es que raramente una torpeza del calibre de la del viernes pasado en Andalucía no se encuentra precedida de varios episodios semejantes. Sigue leyendo

El ataque contra las democracias

Carlos Hidalgo

Creo que alguna vez os he comentado que me gustan bastante los libros de James Bond, escritos por Ian Fleming. Y después, las películas. En una de ellas, que no suele ser considerada la mejor, Octopussy, hay un general soviético desquiciado llamado Orlov, que apuesta por hacer una invasión convencional de los países de la OTAN, haciendo que todos sus tanques se lancen contra Occidente. Cuando el resto del Politburó se escandaliza por ello y le reprochan que se arriesga a iniciar un conflicto nuclear, Orlov se ríe (los malos siempre se ríen). Y suelta un discurso en el que dice que Occidente está dividido, que es débil, que las democracias son regímenes hipócritas y cobardes. Y, claro, es el típico discurso de malo desquiciado de una peli de espías de los 80. Pero es el que vivimos hoy en día.

Alguna vez, refiriéndome a los millonarios descontrolados, he dicho que vivimos en un mundo donde los malos de James Bond existen, pero no tenemos a un James Bond que les frene. Sigue leyendo

La perversión del 9 de mayo

LBNL

Por si alguien no lo supiera, el 9 de mayo de 1945 los nazis se rindieron. En realidad se rindieron a los Aliados el día 7 y a los rusos formalmente el 8 por la noche, ya día 9 hora de Moscú. La segunda guerra mundial no acabó hasta agosto con la rendición japonesa, ni siquiera la guerra en Europa porque perduraron algunos combates, por ejemplo en Chequia, pero la fecha se ha consagrado como efeméride que conmemora el fin de la guerra que destruyó Europa (por segunda vez). De ahí que cinco años más tarde, en 1950, el a la sazón Ministro de Exteriores francés Robert Schuman eligiera el 9 de mayo para pronunciar el discurso en el que propuso la puesta en común del carbón y el acero franco-alemanes, sentando las bases primigenias de lo que hoy es la Unión Europea.

Pero todo eso le da igual a Putin, que hoy va a anunciar su gran victoria frente a los nazis ucranianos y el fin del genocidio en curso contra la población ruso parlante del Donbás. Poco importa que los ucranianos que luchan contra las tropas rusas invasoras en Karkhiv, Lugansk (donde ayer murieron varias decenas de refugiados en una escuela), Mariupol y demás poblaciones ucranianas del Este, sean ruso parlantes. Menos importa todavía que el gobierno de Kiev fuera elegido democráticamente y tenga de nazi lo que yo de tonadillera de copla. Para Putin y sus adláteres ultra nacionalistas rusos, todo aquel que debiera abrazar la hermandad eslava dirigida desde Moscú – por su pasado histórico conjunto – es nazi y merece ser sometido a sangre y fuego si se resiste. Es un razonamiento tan sencillo como cutre pero perfectamente válido para Putin y para una gran parte de la población rusa, aunque esta última tiene la excusa de ser objeto de una campaña de desinformación permanente y continuada. Sigue leyendo

Cuéntame cómo te ha ido

Julio Embid

Ayer abriendo el periódico, leí que esta semana tuvieron lugar las primarias del Partido Republicano para el Senado, que tendrán lugar este noviembre de 2022, las llamadas mid-terms. En Ohio el ganador fue el escritor J.D. Vance el cual fue apoyado vía twitter por el ex presidente de EEUU Donald Trump. Vance es el autor del superéxito “Hillbilly, una elegía rural”, el cual les recomiendo profundamente. Básicamente lo que intenta explicar Vance es por qué los blancos pobres de clase trabajadora de Los Apalaches que antes votaban masivamente al Partido Demócrata, ahora lo hacen por el Partido Republicano. Vance, que antes criticaba a Trump ahora es uno de sus más fervientes partidarios. Y a cambio ha recibido su apoyo, el de la diputada demente ultraderechista Marjorie Taylor-Greene o el del billonario dueño de Paypal Peter Thiel.

Frente a Vance el candidato demócrata será Tim Ryan, diputado del congreso estatal de Ohio, el cual se presentó incluso a las primarias presidenciales de 2020 y se hizo famoso por decir que la culpa de que se perdieran la mayoría de empleos industriales de Ohio era de China. Las asociaciones de americanos de origen asiático le acusaron de racismo y le pidieron que rectificase. Un amigo me pasó el spot oficial de Tim Ryan que les dejo a continuación.

https://twitter.com/timryan/status/1386648125889208320?s=24&t=LoJVC_Xgi2hMc3E83iXcHQ

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