Resacas

Arthur Mulligan

Es uno de los efectos indeseados más comunes en las personas que beben con asiduidad y pese a ser conocidos, muchos no renuncian al placer de beber sin moderación. Se asocia, como toda temeridad, a la ignorancia pero es más bien una imprudencia temeraria que -si ofrece un grave resultado para los demás- puede resultar punible.

Es también el caso de la Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual. En febrero de 2021 el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) advirtió que «la aplicación de la norma más favorable constituye un principio básico del Derecho penal, derivado del artículo 9.3 de la Constitución Española y del artículo 2.2 del Código Penal, que establece que ‘tendrán efecto retroactivo aquellas leyes penales que favorezcan al reo, aunque al entrar en vigor hubiera recaído sentencia firme y el sujeto estuviese cumpliendo condena'». Aviso sobre el que volvió a incidir la diputada del Partido Popular Marta González Vázquez: «Una vez más tenemos que recordad que realmente, en la práctica lo que va a suponer es una rebaja en las penas de los delitos más graves, algo que no creemos que estuviese en la voluntad de quienes han redactado este texto, pero que al final será una consecuencia sobrevenida de su falta de previsión y de su falta de aptitud». Sigue leyendo

El fin de Podemos

David Rodríguez

El ciclo político que comenzó en España con el movimiento del 15M, en el año 2011, está llegando poco a poco a su fin. La impugnación de los déficits democráticos de nuestro país y la propuesta de una alternativa verdaderamente de izquierdas están cayendo paulatinamente en el olvido colectivo. Podemos, fuerza política que cristalizó tras los grandes procesos movilizadores de principios de la década anterior, se encuentra ahora en una profunda crisis política, y la propuesta de Sumar deja muchas dudas acerca del futuro más inmediato de todo el espacio de la izquierda antagonista.

Las causas de la situación actual en Podemos son muy diversas, y algunas de ellas se remontan a los primeros momentos de vida de esta formación. El concepto de “casta”, tan recurrente en la fundación de los morados, ha pasado a la historia. Las dudas acerca de la definición ideológica, con un arduo recorrido para autodefinirse de izquierdas, no han ayudado a clarificar el espacio. La propuesta de listas abiertas se ha demostrado fallida, ya que éstas sólo tienen sentido en un contexto de conocimiento completo y en igualdad de condiciones de todas las personas que forman parte de las candidaturas, y eso no ha sucedido nunca. En definitiva, muchos de sus supuestos ideales originarios han sufrido vaivenes que no han favorecido el debate en la organización sobre la definición de sus prioridades políticas. Sigue leyendo

Quédate en Madrid y con lo que pasa en Madrid

)Juanjo Cáceres

Al hilo de lo escrito en Debate Callejero sobre el vídeo publicitario de la Comunidad de Madrid para Fitur, por parte de Carlos Hidalgo, quiero compartir algunas reflexiones más al respecto.

A menos de cuatro meses para las elecciones de la Comunidad de Madrid, parece evidente que ese vídeo contiene elementos muy reconocibles del relato sobre el que se viene sosteniendo el dominio del partido que gobierna la Comunidad de Madrid. Más allá del elitismo extremo de algunas partes del mismo, en que se insinúan propuestas solo al alcance de personas con muchos recursos, y también sin obviar que precisamente ese turismo de alto poder adquisitivo es parte del que se quiere atraer con dicho vídeo, hay en él una visión sobre Madrid que puede enamorar a muchos miles de ciudadanos.

El éxito del ayusismo sigue una fórmula perfectamente identificable, según la cual mientras se siguen políticas involucionistas, que tienen como resultado el deterioro de los servicios públicos, se construyen relatos profundamente identitarios, que en este caso ponen en valor todos los recursos patrimoniales de los que la capital dispone y unos estilos de vida en el que amplios sectores de la población se reconocen. Lo vimos con bastante claridad, por ejemplo, en la pandemia, con los discursos y actuaciones en las terrazas de los bares, y se puede apreciar igualmente en este vídeo promocional. También la elección de Mario Vaquerizo como vehículo lleno de desparpajo de unos mensajes dirigidos a un público muy amplio, que precisamente es consumidor de cierto tipo de productos audiovisuales donde ese señor aparece recurrentemente, encaja bien en la melodía del relato y encaja en una determinada forma de hacer que también hemos visto con anterioridad. No parece del todo casualidad que, sin ir más lejos, estas pasadas navidades viéramos una nueva entrega de Masterchef Celebrity en la que Isabel Díaz Ayuso sacaba la cabeza y en la cual Mario participaba como concursante por enésima vez. Sigue leyendo

Ay, qué risa (o no)

Carlos Hidalgo

Esta semana, como todas, ha venido cargadita de temas de actualidad, muchos de ellos recurrentes. ¿Y qué temas más recurrentes que los límites del humor, Cataluña y Madrid?

Lo de los límites del humor viene a cuento de la parodia que desde el programa “Polonia”, de TV3, han hecho del inenarrable vídeo publicitario de la Comunidad de Madrid para FITUR. Un vídeo, por cierto, cuyo guion ha costado lo mismo que un episodio de una hora de una serie de máxima audiencia. Lo cual, para variar, suscita varias y muy razonables dudas acerca de cómo selecciona y cómo paga la Comunidad a sus proveedores.

Pero el caso es que el vídeo de TV3, aunque muy gracioso, no ha hecho gracia al PP madrileño y, con él, a parte de la oposición. Mientras que a Reyes Maroto (PSOE) le ha parecido una parodia ingeniosa de las políticas del PP, a Rita Maestre (Más Madrid) no le ha hecho gracia porque cree que destila demasiado veneno hacia la capital y sus habitantes. Sigue leyendo

¿Cómo va la guerra y qué va a pasar?

LBNL

No va mal. Maticemos. Por supuesto va fatal para todos los que mueren en el frente, ucranianos y rusos (la mayoría no quería ir), y también para los civiles ucranianos que día tras día son bombardeados por misiles rusos en sus casas, en sus ciudades y en sus pueblos, para los que mueren o son heridos, por supuesto, pero también para los que salen ilesos pero tienen que soportar el frío sin calefacción, electricidad o incluso agua corriente dada la concentración de los misiles rusos sobre las infraestructuras civiles. Dicho lo cual, en términos bélicos o militares, Rusia no está consiguiendo avanzar apenas, ni siquiera para recuperar el territorio conquistado inicialmente y luego perdido (Jersón y los alrededores de Jarkiv). Y Ucrania, con la ingente ayuda militar que está recibiendo del Occidente democrático, consigue derribar muchos drones y misiles rusos y ha alejado la artillería rusa a posiciones desde las que no puede castigar a las tropas ucranianas.

Ambos bandos están preparando sendas ofensivas para dentro de pocas semanas. De ahí el intenso debate sobre los tanques que necesita Ucrania para tomar territorio – con baterías antiaéreas y artillería no se conquista terreno. Rusia intenta reponer la gran cantidad de armamento que ha perdido ya pero tiene grandes dificultades para hacerlo, entre otras cosas por las sanciones occidentales sobre componentes tecnológicos indispensables. De ahí que siga tratando de comprar todo lo que puede a Irán y Corea del Norte (dime con quién andas…). Pero una cosa son drones baratos que, aunque muy dañinos (y costosos de derribar: el misil antiaéreo es mucho más caro que el dron), no sirven para avanzar, y otra bien distinta, tanques que puedan hacer frente a los occidentales que están en camino (NB: Rusia tiene un tanque moderno -nunca probado en combate- casi a punto, pero el casi está resultando mucho más largo de lo esperado). Sigue leyendo

Variedades Barcelona I: voces y esperanzas

Senyor G

Yo ya les adelanto que estoy en modo campaña por Barcelona en Comú, podría decir directamente que estoy por Colau, porque al final no hay que andarse por zarandajas. Hace 20 años yo pensaba en una izquierda más colectiva en liderazgos, pero no voy a venir aquí y ahora a criticar a la dirección, no está el horno para bollos. Ya me gustaría poder criticar lo orgánico, pero sí, eso lo dejo para dentro y ya veremos cuándo, así está de cruda la cosa en la calle pública y publicada.

Sería de agradecer que el radical y extremado anti-colauismo de algunos fuese también claro. Por ejemplo, esos señores del partido del coche y del motor deberían aclarar si viven en Barcelona ciudad. Hasta me conformo si lo hacen en l’Hospitalet, Cornellà, Sant Adrià… o al contrario se fueron a vivir a las montañas en busca de aire puro y entornos pacíficos para sus hijos. O para un acceso a la vivienda más sencillo y colegios para todos ellos. Debería explicar su situación y explicar si el motivo de no vivir en Barcelona es uno de esos, que para que ellos sean felices los vecinos de Barcelona debemos estar condenados a la contaminación, tanto del aire como del ruido, y ya casi diría políticamente ambiental de la que ellos huyeron mucho antes de la llegada de Colau. Sigue leyendo

Madrid, ese desastre

Carlos Hidalgo

Cuando Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida se sometieron por primera vez al juicio del electorado, ambos no se veían como candidatos ganadores. Martínez-Almeida se veía como perdedor frente a una Manuela Carmena que parecía que iba a revalidar mandato y estaba destinado a ser el suplente que calienta el banquillo hasta que el PP consiguiera a un candidato aceptable. Pero el ascenso de Vox y el derrumbe del PSOE en la ciudad de Madrid hicieron que fuera alcalde para sorpresa de todos, incluido él mismo.

En el caso de Ayuso, se preveía que tras la acumulación de desastres y de escándalos de corrupción del PP en Madrid, Ángel Gabilondo fuera el presidente de la Comunidad. Ayuso no era tanto un parche esperando a ser repuesto, como Martínez-Almeida, como una apuesta de futuro, pues la joven aspirante pasaba de ser una técnica de partido a ser la apuesta personal de su entonces amigo Pablo Casado. En su caso le favoreció la división de la izquierda en la Comunidad, donde el enfrentamiento entre Podemos y Más Madrid hizo que muchos votos se dispersaran sin lograr escaño. Algo que tiene mérito, teniendo en cuenta que la Comunidad de Madrid es una circunscripción única a efectos de elecciones autonómicas y que el reparto de escaños es bastante proporcional. Ayuso supo rentabilizar esas divisiones, más el miedo a la llamada “izquierda radical” para anticipar elecciones, librarse de sus socios de Ciudadanos, debilitar más al PSOE de Madrid y de paso cargarse al líder de su propio partido; su amigo, Pablo Casado. Sigue leyendo

Ruidos

Arthur Mulligan

Ninguna esperanza durante este año para que cesen los monólogos de la ministra portavoz del Gobierno, autora de ese hallazgo notabilísimo en las comparecencias tras el Consejo de Ministros en Junio de 2022 cuando a la primera pregunta, Rodríguez volvía a evitar responder, pero esta vez lo hacía de la siguiente forma: «Como ya saben respondemos en nombre del Gobierno», refiriéndose a que en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, hablarían en nombre del Gobierno. Además, impedía que la ministra de Igualdad, Irene Montero, se pronunciara sobre este tema: «La ministra estará encantada de responderles en otro momento como dirigente que es de Unidas Podemos». El momento no llegó y abandonaron la sala con esa sensación de impertinencia del que enmienda la plana a otro.
Cuando se habla de la conversación pública se expresa un eufemismo que disimula los garrotazos goyescos o un deseo de normalidad allí donde no la hay y no puede haberla hasta que se limite o desaparezca el potencial disruptivo de cada una de las causas que provocan esa anormalidad que impide llamar a las cosas con palabras más cercanas, y tomar la utilidad soft, blanda, flexible, floppy, etc.

El desparpajo es contagioso, y no solo en el PSOE, se extiende a toda la sociedad española, vascos y catalanes incluidos. El empaste es ese ruido de fondo que invade las calles de la ciudad durante las campañas electorales cuya excesiva duración debería evitarse por desproporcionada. Para empezar, el ruido unifica conceptos con vocación de aparente realidad, desde «bloque de investidura» a Cataluña y Euskadi en lugar de «jerigonza podemita» y catalanes y vascos.

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El otro lado de Welles

Juanjo Cáceres

Cualquier persona nacida hace más de cien años se nos hace extraña a todos los que ni siquiera hemos vivido la mitad de esa cifra, pero las personalidades más importantes de nuestro pasado reciente no deberían de sernos desconocidas, ni quedar en el olvido. Es inevitable, no obstante, que ello suceda, salvo que las cosas del presente hagan que se rescaten de algún modo y que con ello descubramos parte de lo que fueron e hicieron.

Puede que esto último le haya estado sucediendo a Orson Welles, un personaje del que probablemente en nuestro país no hacemos demasiada memoria. Más aun cuando hace solo unos pocos años que reapareció mágicamente ante nosotros con un producto “nuevo”, Netflix mediante. No diremos que fuera un éxito de audiencia, porque no lo fue, ni tampoco que el hecho sirviera de excusa para redescubrir todo su legado cinematográfico, que tampoco. Y no precisamente porque no sea necesario reivindicar al autor intelectual de la considerada por algunos la mejor película de la historia, Ciudadano Kane, su gran obra maestra: una composición que por el inevitable paso del tiempo es probable que resulte cada vez menos conocida entre el público más joven y que para otros no tan jóvenes duerma el dulce sueño del olvido. Sigue leyendo

Opiniones políticas impopulares

Carlos Hidalgo

Una de las acusaciones que los políticos se hacen unos a otros es la de “politizar”. Como si fuera algo malo. “No politicen este asunto”, suele decirse con tono dolido. Pero el caso es que estoy convencido de que politizar no es tan malo. Porque normalmente supone exponer un punto de vista diferente al de quien ostenta el poder en ese momento. Sí, más de una vez de manera tramposa e interesada, pero muchas otras veces no. No politizar implica varias cosas, como que solo hay una versión válida de los hechos. Y, por tanto, “despolitizar “implica que no se puedan tener en cuenta otras versiones de lo sucedido u otros abordajes de un problema.

Lo de “despolitizar” era un mantra de la vieja dictadura, donde los prebostes franquistas defendían que sólo había una verdad y el resto eran merecedoras de cárcel, multas o algo peor. Así que, puede que politizar tenga sus desventajas, pero la alternativa es claramente peor. Por poner un ejemplo: la Comunidad de Madrid, que sigue sin enmendar su desastrosa reforma de las urgencias de atención primaria, acusa a los médicos de estar “politizados”, cuando lo que están es desbordados y explotados laboralmente. A base de acusarles de ser activistas de la izquierda (qué más quisiera la izquierda), es posible que terminen convirtiéndoles precisamente en ello. Sigue leyendo