Progresista

Arthur Mulligan

Quizá sea esta palabra la más utilizada en la campaña electoral a punto de concluir de manera pedestre, insulsa y mortalmente aburrida.

Un talismán que se opone a las llamadas “tres derechas”, a las que se exige sin rubor un cambio para homologarse a sus parientes europeos haciendo gala de un papanatismo singular y paleto, por acomplejado. Sigue leyendo