Olé tus bemoles, Pedro

LBNL

No sé a ustedes pero a mí me importa, y mucho, que el dictador deje de ser venerado en un mausoleo dedicado a glorificar la victoria fratricida de la media España más cerril contra la otra media, en lo que no tuvieron empacho en calificar como cruzada. Por supuesto que podría seguir conviviendo con la anomalía histórica de que los restos de quién subvirtió el orden constitucional en 1936 descansen con honores mientras que los de miles de sus víctimas sigan ilocalizadas, pero ¿por qué no corregirla? Sólo faltaba que algún gobernante se tomara la cuestión en serio y desde luego, Pedro Sánchez ha demostrado todo el arrojo y determinación necesarios, haciendo frente a las críticas de quienes no pierden ocasión de seguir revelándose como herederos ideológicos de la dictadura. Son esos que siempre añaden que la situación anterior al 18 de julio era insostenible, que en el bando republicano hubo también muchas matanzas y que para qué reabrir las heridas. Sacar a Franco del Valle no es reabrir ninguna herida, sino cerrar una muy grande que la generosidad de la izquierda desde el restablecimiento de la democracia ha postergado. Y los que se oponen a ello son los mismos que se opusieron en 1978 a la Constitución que hoy dicen defender, pero que sigue molestándoles en todo aquello que no les gusta, como el Título autonómico. Son los mismos que se opusieron al divorcio en 1981, y luego al aborto, primero tildando las causas tasadas que introdujo Felipe como un coladero inaceptable pero también defendiéndolas frente al más objetivo plazo que introdujo Zapatero. Por no hablar de los matrimonios del mismo sexo. Siempre a la contra del progreso… Seguro que dentro de unos años negarán también haberse opuesto a lo de Franco. Sigue leyendo