Perdimos todos

LBNL

Porque el único partido que ganó claramente ayer fue VOX, lo cual es una desgracia para la convivencia y también para nuestra imagen internacional como país moderno, abierto y tolerante, que no es poca cosa teniendo en cuenta la importancia del turismo en nuestro PIB. Unos perdieron más que otros, evidentemente, empezando con Ciudadanos que dificilmente se recuperará. PSOE y Podemos perdieron unos pocos escaños cada uno dejando en tablas su duelo particular sobre la responsabilidad particular de cada uno en la no formación de gobierno tras las elecciones de abril. Más País se quedó en mero conato de alternativa a Podemos con la que el PSOE pudiera pactar. Y el PP subió, bastante desde su hiper mínimo histórico de abril, pero no superó al PSOE, no llegó a los tres dígitos y quedó por detrás de VOX en algunas provincias. La frialdad de la militancia congregada en Génova escuchando el vacuo discurso de Casado lo dijo todo. En Ferraz Sánchez compitió en no decir nada pero la militancia en cambio estuvo mucho más activa reclamando “con Iglesias si”. Visto lo cual, solo caben dos opciones: una gran coalición PSOE+PP descartada por ambos y por la inmensa mayoría de sus votantes o una coalición de izquierdas liderada por el PSOE, investida por Podemos, PNV, Más País, CC, PRC y quizás algún otro, con la anuencia de la abstención de ERC, Bildu y CUP si fuera necesario, que no lo parece. La coalición “Frankestein” dice la derecha. Lo tienen fácil para evitarla: abstención del PP. En caso contrario, que callen.

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