Imperio de la ley no solo cuando nos conviene

LBNL

Lo de que la ley es igual para todos y que nadie está por encima de la ley es una conquista de la Revolución francesa que puso fin a que los poderosos y los ricos pudieran solventar sus conflictos legales recurriendo a su dinero e influencias frente a los que no disponían de tales medios. Más modernamente hemos acuñado el concepto del Estado de Derecho como base indispensable de la democracia: cuando cabe pronunciarse libremente sobre quién debe gobernar, no cabe echarse al monte por más legítima que pueda ser la causa que se abandere. Se lo hemos echado en cara a los indepes. Con toda razón. También la derecha que ha preferido defender la causa de la democracia a la del nacionalismo español, que profesa. Hasta ahora han coincidido ambas porque el sujeto de la soberanía democrática española es el pueblo español en su conjunto y la independencia de Cataluña, o de cualquier otra parte de España, solo puede ser acordada por el Parlamento nacional, con arreglo a lo dispuesto a la Constitución. Guste o no guste. Es la ley aprobada en referéndum por la ciudadanía de todo el Estado, también la catalana. Pero podrían dejar de coincidir a partir de este jueves, cuando se pronuncie el Tribunal de Justicia de la UE sobre las demandas de Junqueras, Puigdemont y Comín para que se les reconozca la inmunidad jurídica que les corresponde por haber sido elegidos eurodiputados en las elecciones del pasado junio. Si el Tribunal sigue el criterio legal avanzado por el Abogado General de la UE, España deberá, en buena ley, excarcelar a los tres. Pertenecer a la Unión Europea implica aceptar la primacía del derecho europeo, incluida la última palabra, por encima incluso del Tribunal Constitucional o el Tribunal Supremo, en todo lo referido al derecho europeo, incluido quién ha adquirido y quién no la condición de europarlamentario. ¿Seguirá la derecha española defendiendo el imperio de la ley por encima de todas las cosas si la Unión Europea nos obliga a excarcelar a los líderes indepes o, como parece más probable, dejar en manos del Parlamento Europeo su inmunidad? Esperemos que su compromiso con la democracia sea tan firme como tienen a gala.

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