Pero Andalucía no puede

Pedro Luna Antúnez.

El pasado domingo 18 de febrero León vivió una de las manifestaciones más multitudinarias que se recuerdan en defensa de su autonomía y en demanda de un futuro para una región castigada por el paro, la emigración y el olvido de la administración central. Con un trasfondo ligado a las reivindicaciones del pueblo leonés por gobernarse como una autonomía separada de Castilla, la movilización no dejó de ser al mismo tiempo un grito de justicia social y así cerca de 80.000 leoneses y leonesas salieron a las calles bajo una gran pancarta que rezaba: El momento de León. Soluciones ya. Infraestructuras. Industrialización. Cabe añadir que la movilización de León unida al fenómeno político de Teruel Existe han puesto sobre la mesa el debate acerca de la llamada “España vacía”, regiones abocadas desde hace décadas al abandono, al éxodo de sus poblaciones, a la falta de perspectivas laborales y a la citada desidia de los respectivos gobiernos del Estado. Y ese desencanto se está organizando en movimiento político. Sigue leyendo