Rey emérito, república y país (II)

Juanjo Cáceres

En el artículo anterior, completamos una revisión crítica de la evolución de la monarquía borbónica en España y señalamos algunos elementos que la caracterizan en su ejercicio actual: blindaje de la monarquía, opacidad en sus actuaciones, inviabilidad de alternativas republicanas y lo más importante, permanencia de la transmisión dinástica entre el rey y su primer hijo varón, tal y como sucedió entre Juan Carlos I y Felipe VI en 2014. Tocaría ahora profundizar en los problemas que algunos de estos rasgos suscitan.

Lo primero que conviene señalar es que el carácter hereditario no es intrínseco a una monarquía, sino que dicha figura podría ser electiva. Así sucede con el papado, única monarquía electiva en Occidente, pero también lo son en cierto modo el emir que ejerce como jefe del estado en los Emiratos Árabes Unidos o el Yang di-Pertuan Agong en Malasia. Eso sí, a pesar de seguir algún tipo de proceso electivo, son designaciones que carecen de los principios democráticos propios de nuestros sistemas políticos. Sigue leyendo