Verano incierto

LBNL

Como saben los habituales, DC cierra en agosto por vacaciones. El año pasado por estas fechas estábamos presenciando una investidura fallida porque Pedro, el de la banda de Sánchez a decir de Albert, no podía dormir tranquilo con Pablo como Vicepresidente, y Casado le copiaba el no es no apostándolo todo a mejorar con la repetición de las elecciones. Así fue, subió algo pero a costa de Albert, del que nunca más se supo, y el trifachito siguió sin sumar. Tampoco sumaban Pedro y Pablo pero Lastras fue capaz de reeditar el pacto de la moción de censura y Pedro fue finalmente investido, pese a la sentencia del Procés y la algarada callejera subsiguiente. La derecha puso el grito en el cielo por “la Mesa” que pactaron Pedro y Esquerra, que era prácticamente lo único que nos iba a diferenciar de la Venezuela de Maduro. Y llegó la pandemia y sus miles de muertos y el confinamiento y… cómo ha cambiado todo en solo un año. ¿No les parece que las investiduras fallidas fueron hace mucho más tiempo?

Lo que no sabemos es lo que nos espera a la vuelta de Agosto. Con el dopaje europeo un nuevo presupuesto parece garantizado y tras los batacazos de Galicia y Euskadi, el tigre de Podemos se ha quedado en manso tigretón y hasta Inés ha vuelto por la senda de la colaboración puntual. Mal que le pese a Casado, el primer gobierno de coalición de nuestra adolescente democracia, agotará la legislatura. Lo que no está claro es que Casado no agote al PP con su oposición de tierra quemada y le levanten la silla. Lo único claro es que en septiembre Abascal se le va a poner a Pedro como no se la ponían ni a Felipe II con la moción de censura. Como ya dije el otro día, a este hombre todo le sale Redondo.

Y qué decir de nuestras vidas cuando nos reincorporemos a nuestros quehaceres laborales en septiembre… ¿Teletrabajo permanente hasta que no tengamos dosis suficientes de una vacuna que haya demostrado su eficacia? Eso pueden ser un par de años como poco. ¿Vuelta al confinamiento drástico si las crecientes cifras de infectados empiezan a traducirse de nuevo en hospitalizaciones y fallecimientos masivos? Porque eso de que solo se contagian los jóvenes y que al ser más fuertes y sanos apenas mueren, es muy reconfortante… siempre y cuando ya vivan fuera del hogar familiar y nuestro país es conocido precisamente por lo contrario. Cabe también que una buena vacuna tarde pero en el ínterin nos contentemos con un tratamiento eficaz, que reduzca las hospitalizaciones o al menos los fallecimientos de forma sustancial: si se reduce la letalidad a mínimos, la asunción de mayores riesgos pasaría a ser razonable.

¿Y cómo resistirá la economía? Porque el dinero público no es ilimitado y los ERTEs se van a tener que ir acabando. En fin, veremos.

En todo caso, ahora lo que toca es tratar de descansar y disfrutar con todas las precauciones necesarias, por supuesto, que en DC queremos a todo el mundo de vuelta sano y salvo el 1 de septiembre. En el ínterin, ¡que ustedes lo pasen bien!