Daguerrotipos durante la Gran Crisis

Arthur Mulligan

  1. La izquierda

Largo Caballero como fondo Velazqueño.

El gran historiador francés Élie Faure, para advertirnos de los rasgos decadentes e intolerantes de la España del siglo XVII, escribía: “El mundo en el que vivió Velázquez era triste. Un rey degenerado, infantes enfermizos, imbéciles, enanos, tullidos, bufones monstruosos disfrazados de príncipes, todos ellos mantenidos unidos por la etiqueta, el complot, la mentira, por la confesión y por el remordimiento”.

En aquella época era muy habitual que caballeros privados o enviados del rey se presentaran en los dantescos manicomios de la época para comprar algunos de los desdichados que habían acabado allí dentro y de este modo los escogidos se descubrían subidos a un ascensor social que, de los infiernos, les catapultaría a un hermoso mundo, bajo las luces de la vida cortesana. Sigue leyendo