Moción de tortura

Juanjo Cáceres

El pasado jueves se me ocurrió lanzar un mensaje en las redes sociales con el siguiente contenido:

“El Congreso ha sido durante dos días un espacio para discursos: Machistas, Negacionistas, Conspiracionistas, Intolerantes, Beligerantes, Antipolíticos, Antidemocráticos, Excluyentes, Ofensivos, Despectivos,Insultantes. Votar sirve para que eso no pase.”

En todo eso y mucho más se convirtió la cámara legislativa por excelencia gracias a la moción de Vox: en un hemiciclo donde proliferaron discursos de fuerte hostilidad. Hace un año esto no hubiera sido posible. Antes de noviembre de 2019, Vox carecía de los 35 diputados necesarios para iniciar una moción de censura y antes de abril de 2019, ni siquiera tenía presencia en la cámara legislativa por excelencia. Sigue leyendo