Simón dice

Alfonso Salmerón

Si es usted varón, heterosexual y hace tiempo que cumplió los treinta, seguramente se habrá visto, espero que incómodamente, identificado con las polémicas palabras del director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, acerca de las enfermeras.

No pasa nada, puede confesarlo. Usted no es machista, incluso puede que colabore en las tareas domésticas de una manera más o menos proporcionada, no tanto como su mujer, claro, ella es una obsesiva del orden. Además, puede que hasta trate con exquisitez y respeto a sus compañeras de trabajo y su secretaria, si es que usted tiene secretaria. Sin embargo, en esa cena que organizan de tanto en tanto con los amigotes del instituto o cuando quedan con los compañeros de trabajo para ver la Champions en el bar -cuando esas cosas podían todavía hacerse- se dejan ir y se les va un poco la mano. ¿No es eso cierto? Siempre hay el típico colega, el más brutote, que está al día en chistes obscenos, al caso del último meme con macizas de carnes prietas en cueros o se jacta de lo buenorra que está la chica nueva de la oficina, que por edad podría ser su hija. Todo normal, claro. Son ustedes personas civilizadas que no van acosando ni violando a nadie. Sin embargo, cuando se relajan con un par de cervezas, sacan a pasear al idiota, que todos llevamos dentro, como decía el otro día el adorable Juanjo Millás en el “A vivir que son dos días”, solo que en versión machirulo. Sigue leyendo