Pásale esto a tu cuñado

Juanjo Cáceres

Se acercan las elecciones catalanas. Tan solo faltan tres meses para su celebración mientras seguimos profundizando en un clima de agotamiento social causado por las severas consecuencias de la pandemia y el desgaste político acumulado por el Govern en el último año. Esa misma pandemia está condicionando el itinerario preelectoral, como también lo hizo en Galicia y País Vasco unos meses atrás: la sensación de precampaña es inexistente, la identidad de las fuerzas políticas que concurrirán y de los candidatos y candidatas participantes ofrece aun importantes dudas y en estas primeras elecciones posteriores a la aplicación del 155, el espacio independentista y soberanista parece que participará con un gran número de marcas electorales que competirán entre ellas.

En ese marco, los socios del Govern (ERC i Junts) se muestran poseídos por sus batallas internas y desbordados por los múltiples frentes abiertos por la Covid19. Para muestra un botón: la nefasta gestión de las ayudas para autónomos orquestada por la Generalitat la semana pasada, que generó enfado e indignación en el colectivo a partes iguales. Ello está teniendo como consecuencia que los elementos clásicos del debate político catalán lleguen desdibujados y desubicados. Desde la marcha forzosa de Quim Torra han pasado a segundo plano las reivindicaciones nacionales pero, si se me permite la metáfora, algunos grandes éxitos de la radio se han trasladado desde las emisoras catalanas a los 40 Principales, directamente: esto es, al debate sobre los Presupuestos Generales del Estado, donde hace algunos días aterrizaba el blindaje de la inmersión lingüística. Sigue leyendo