A vueltas con Catalunya

Alfonso Salmerón

En esta ocasión me van a permitir que vuelva a escribir acerca de Catalunya. Como ustedes saben, acabamos de vivir un nuevo capítulo de esta especie de serial televisivo en el que se ha convertido la política catalana, cuyos guionistas ya no saben qué inventar para mantener la audiencia en un share respetable. Investidura fallida ha sido el título del último episodio. Aragonés se ha quedado compuesto y sin novio a las puertas del altar en la que la maestra de ceremonias, la presidenta del Parlament, Laura Borràs, parecía a su vez, la más interesada de todos en que la nueva legislatura no echara a andar. El reloj vuelve a ponerse en marcha. Si no hay acuerdo, en dos meses volverían a convocarse elecciones de nuevo.

No parece que esto vaya a ocurrir, pero tratándose de Catalunya, y en los tiempos que corren, vaya usted a saber. Venimos de un gobierno que se vio abocado a convocar elecciones después de ser incapaz de ponerse de acuerdo en elegir un nuevo presidente tras la más que previsible, tal vez premeditada, inhabilitación de Torra. Una vez celebradas las elecciones, los dos actores políticos parecen seguir en el mismo lugar. No hay acuerdo. ERC ha ganado la partida a JXC pero estos se reservan el derecho a veto, arropados por el santo y seña de la liturgia indepe, un President en el exilio, y un fantasmagórico Consell de la República, a quienes debe someterse y rendir pleitesía Aragonès si es que quiere ser investido. Sigue leyendo