Llegó el tío Pedro con las rebajas

Carlos Hidalgo

Esperábamos crisis de Gobierno, pero no tan crisis como la que hemos vivido, con una escabechina de ministros y personas de confianza considerable. Y sus correspondientes reajustes, que aún enviarán ondas como cuando tiras una piedra a un estanque.

Por ejemplo: que Pilar Llop se vaya a Justicia, no sólo parece un mal pago a Juan Carlos Campo por los disgustos que se ha llevado con los indultos. También supone la salida de Llop de la presidencia del Senado y su adjudicación automática a Ander Gil. El mismo día en el que Susana Díaz “consiente” en ser senadora. Ahora senadora rasa, ni ministra, ni presidenta. Sigue leyendo