Ponga un presidente en su vida

Carlos Hidalgo

Mientras escribo estas líneas, Pablo Casado está en Bogotá, a punto de empezar una conferencia de su fundación “Concordia y Libertad” llamada “¿Cómo se detiene al populismo?”. Como su compañero de conferencia es el presidente de Colombia, Iván Duque, la respuesta implícita podría ser “a tiro limpio”.

Duque ha hecho la vista gorda a los más de 50 muertos y 2000 heridos de las protestas por la desigualdad y el paro en Colombia, agravados por la pandemia. Y aunque las protestas empezaron por la reforma tributaria que el presidente presentó en plena crisis económica por la pandemia, los abusos policiales, la violencia y la negativa del Gobierno a reconocer los problemas de la población, han mantenido a la gente en las calles, porque la respuesta a las protestas creó más protestas todavía. Sigue leyendo