De noche no hay sol

Carlos Hidalgo

Dice Pablo Casado que de noche no hay sol y que como a la izquierda sólo nos gusta la energía solar, pues que con la izquierda hay apagones, porque de noche no hay sol y la electricidad “no emite”.

Tiene parte de razón. De noche es evidente que no hay sol. Pero hay viento. Y uno de los problemas de la energía eólica es que de noche se produce más de la que se demanda. Y aún no hay manera de almacenarla de manera eficiente. Ese es un problema de las renovables. No tanto eso de que “no gusten los molinos”. Por lo general, las poblaciones con generadores eólicos están encantadas. Aunque los que pocos que protestan hagan mucho ruido. Sigue leyendo

¡Guerra a la pérfida Albión!

LBNL

Habrán oído que la COP26 contra el cambio climático en Glasgow se acabó. Dejando de lado si ha sido un éxito, un fracaso o (probablemente) un logro a medias, lo cierto es que Boris Johnson ya tiene las manos libres para montarla a lo grande contra la Unión Europea. Eso es al menos lo que espera Bruselas, que a mediados de octubre presentó una oferta de “flexibilización” del protocolo sobre Irlanda del Norte que no ha tenido ningún eco positivo al otro lado del Canal de la Mancha. Al contrario, los pocos avances que los probos funcionarios de ambas partes habían conseguido ir haciendo, han sido sistemáticamente saboteados por Lord Frost (cuyo nombre se traduciría algo así como Duque Helado…) que dirige las negociaciones por parte británica.

Para más inri, el ínclito Boris ha metido la pata un par de veces en política nacional en las últimas semanas así que una guerrita con Bruselas a cuenta de la soberanía en Irlanda del Norte le puede venir bien a corto plazo. Pero no a largo, porque Bruselas no va a ceder y los daños van a ser cuantiosos en ambos lados del Canal. Pero el aislamiento le va a hacer mucha más pupa al Reino Unido, que a medio y largo plazo va a ser mucho más pobre y frágil, lo cual es evidentemente una mala noticia por mucha tirria que le tengamos a la clase dirigente del Brexit. Pero al menos los de este lado tenemos la conciencia tranquila, algo así como la del amigo o familiar del toxicómano que está a punto de volver a pincharse… Sigue leyendo

Criptomonedas

Marc Alloza

La primera criptomoneda apareció el 3 de enero de 2009, a las 18:15 horas, en forma de bloque de 50 Bitcoins (BTC). Su historia sin embargo se remonta a 1983 cuando David Chaum desarrolló eCash, un sistema monetario electrónico criptográfico que a mediados de los 90 fue empleado por diversos bancos para la realización de pequeños pagos.

En 1998 Wei Dai  presentó el concepto de b-money, que se definía como dinero efectivo electrónico descentralizado. Y dónde ya se planteaban algunas de las características básicas de las actuales criptomonedas como, por ejemplo, el control criptográfico por parte de la comunidad, el esfuerzo computacional en la generación de las monedas y la independencia descentralizada de bancos y bancos centrales  convencionales. Sigue leyendo

Lecturas recientes recomendables

Lluís Camprubí

Estas últimas semanas ha habido muchos artículos, informes y entrevistas de interés. Permítanme hacerles mi selección y recomendación:

En política económica, esta tribuna de Federico Steinberg  “Un nuevo paradigma para la política económica” en el que profundiza en las fallas de la hegemonía neoliberal y su sustitución por una aproximación donde el estado, la política económica pública, la fiscalidad y la inversión tengan un mayor rol. Para analizar el actual contexto dos entrevistas de interés: Una a Gita Gopinath (economista jefe FMI) en que cuestiona la estanflación y habla de la cuestión energética y de la recuperación global; y ésta a Adam Tooze en la que insiste que el principal reto que tiene Europa es convertir en permanentes las medidas temporales adoptadas para combatir la crisis económica derivada de la pandemia. También en clave europea, y con este cambio de orientación política macroeconómica y de abandonar los excesos austeritarios, esta tribuna de Dombrovskis y Gentiloni sobre la necesidad de una nueva gobernanza económica europea, donde se intuye el debate de fondo sobre una doble necesidad: cambiar el marco, y cuando no sea posible, entonces aplicarlo flexiblemente o no aplicarlo. Sigue leyendo

Volver a la política en persona

Senyor G

El pasado miércoles 27 de octubre nos volvimos a reunir los de Esquerra Unida de la ciudad de Barcelona, se mire como se mire una gran noticia en lo personal y lo político o en lo político y lo personal. Sí, una organización humilde y modesta y difícil de seguir sus vericuetos incluso para los muy cafeteros de Debate Callejero. Soy consciente, pero los de la política clásica somos así, nos gusta acumular la experiencia con sus errores para encarar presente y futuro y no tirar al niño con la palangana.

Una parte de las vicisitudes que hicieron que no nos reuniéramos fue el robo y congelación de EUiA, entonces IU en Catalunya, por parte de un minoría pero muy bien situada. Ya expliqué en aquel momento que supuraba bilis de impotencia y que al final, al no haber más reuniones mientras se tomaban decisiones contra nosotros, los militantes, por parte de la dirección vinculada a ERC, me hizo devolver los recibos con mucha tristeza. Así estaban las cosas cuando retomábamos la presencia organizativa y política de Izquierda Unida en Catalunya con la refundación de EUCat, que nos vino la pandemia encima. Sigue leyendo

Historia de una amistad rota

Carlos Hidalgo

No sé si os he contado que yo conozco en persona a Isabel Díaz Ayuso. No es que seamos íntimos, pero hemos coincidido en charlas a las que nos han invitado a ambos. Nos hemos encontrado desde 2012, más o menos, y siempre me pareció una chica superficialmente agradable y tímida, pero que estaba como en constante tensión, a punto de saltar como un muelle. Y es de esas personas que, como dijo Terry Pratchett, “te miran a la oreja izquierda cuando hablan”. Nunca pensé si llegaría lejos o no. Pero sí que me pareció una trabajadora leal y fiel de su partido. Y hasta ahí. Cuando la nombraron candidata no me extrañó. Y ahora, que parece absolutamente fuera de control, tampoco rompe la imagen que me formé de ella. Sólo que ya está dando rienda suelta a toda esa tensión interior que yo creí percibir.

A Casado no le conozco. Tampoco a García Egea. Y a Miguel Ángel Rodríguez me lo he cruzado alguna vez. Y los amigos comunes que han tenido tratos con él no me le pintan como el mejor de los socios. Sin embargo, esos cuatro, los tres hombres y Ayuso, son los protagonistas de uno de los salseos políticos más jugosos de estos últimos tiempos. Por más que desde el nuevo capital venezolano invertido en medios se nos quieran hacer creer historias de bar de carretera sobre Ábalos sin ninguna clase de prueba. Cuando se publica una noticia, no un artículo de opinión, sino una noticia, hay que probar lo que se dice. Y aquí pocas pruebas hemos visto. Sigue leyendo

Marruecos, Marruecos, Marruecos

LBNL

Últimamente Marruecos genera titulares a mansalva. Los últimos este fin de semana a cuenta del tradicional discurso del monarca por el aniversario de la marcha verde en el que, como es habitual, reafirmó la marroquinidad del Sáhara occidental, que no será puesta en cuestión en la mesa de negociaciones, sentenció. No mencionó el bombardeo con resultado de muerte el pasado día 1 de tres camioneros argelinos en la zona del Sáhara controlada por el Frente Polisario, que Argelia ha denunciado a la ONU reservándose el derecho de responder. Tampoco mencionó el cierre argelino del gasoducto que pasa por Marruecos camino de España también el pasado día 1 – ¿casualidad? – ni el cierre del espacio aéreo argelino a Marruecos el pasado 22 de septiembre (extendido una semana más tarde a los aviones militares franceses, pero esa es otra historia). Y tampoco mencionó explícitamente la sentencia del Tribunal de la UE del pasado 29 de septiembre que anulaba el acuerdo bilateral de Asociación por incluir al Sáhara, cuya soberanía marroquí no reconoce ninguno de los 27 países de la UE. Aunque sí dejó claro que no mantendrá relaciones comerciales con quienes mantengan posiciones ambivalentes sobre el Sáhara, en una clara advertencia a la UE sobre la necesidad de reparar el descosido.

En suma, Marruecos está 1) técnicamente en guerra con el Frente Polisario desde que hace un año este último rechazara la reapertura (no violenta) del paso comercial de Guerguerat, que el Polisario mantenía cerrado impidiendo el comercio con Mauritania, 2) se enfrenta a posibles represalias armadas argelinas por el bombardeo contra sus camiones, 3) se ha quedado sin gas argelino y las divisas por derecho de paso del gas a España, 4) sus aviones no pueden sobrevolar Argelia (de ahí que el vuelo de este fin de semana a Turquía pasara por Palma de Mallorca), 5) su relación político-comercial con la UE está en peligro y 6) ya no cuenta con Trump, que fue quién aceptó la soberanía marroquí sobre el Sahara. Un amigo me preguntaba por cuánto tiempo podrá aguantar el farol. Mi respuesta, tan válida como cualquier otra, es que no es un farol sino una posición que puede aguantar indefinidamente. Por varias razones, algunas más legítimas que otras. Sigue leyendo

Babilonia socialista

Arthur Mulligan

El artista holandés Constant Nieuwenhuys (1920-2005), conocido simplemente como Constant, concibió entre 1956 y 1974 una de las utopías más audaces del siglo XX. Su proyecto «New-Babylon» esbozaba el sueño de un hábitat artificial para una humanidad nómada, completamente libre para vivir donde quisiera y como quisiera. En esa sociedad liberada de la necesidad de trabajar gracias a las máquinas, los neobabilonios podrían dedicar todo su tiempo al juego y al desarrollo pleno de su creatividad. Con este nuevo diseño se superarían los problemas derivados de la concepción de las ciudades y de los dos sistemas económicos enfrentados del capitalismo y el «socialismo real».

Por increíble que parezca, este digno representante de la internacional situacionista pretendía un modelo revolucionario diferente al soviético o al chino, ya que los situacionistas veían en la sociedades comunistas una alienación similar en el fondo a la del capitalismo Occidental. Sigue leyendo

Glasgow: muchas promesas, pocas expectativas

David Rodríguez

Durante estos primeros días de noviembre está teniendo lugar en Glasgow la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, denominada COP26 porque es la vigésimosexta celebrada sobre esta materia, y retrasada un año debido a los efectos de la pandemia. No cabe duda de que el reto que está situado sobre la mesa es de una importancia trascendental, ya que afecta nada menos que a las condiciones del futuro de nuestra civilización en el Planeta.

Recientemente la Organización Meteorológica Mundial publicaba un estudio sobre la frecuencia, la mortalidad y las pérdidas económicas causadas por los fenómenos meteorológicos extremos entre 1970 y 2019. En conjunto, se han registrado más de 11.000 desastres, con más de dos millones de muertos. De los mismos, el 91% ha tenido lugar en los países en vías de desarrollo. Las sequías y las tormentas se han cobrado más de la mitad de los fallecidos. Por consiguiente, no se trata solamente de alertar sobre hipotéticas catástrofes futuras sino de reconocer que los efectos del cambio climático ya se están produciendo desde hace décadas. Sigue leyendo

Medias verdades y medias mentiras en el gobierno de coalición

Juanjo Cáceres

Un gobierno de coalición era una experiencia inédita en el ámbito español hasta que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se pusieron de acuerdo para constituirlo a finales de 2019. Casi dos años después, hemos visto que esta etapa estuvo marcada en los primeros meses por la puesta en marcha de algunas medidas o algunos compromisos que le sirvieron para identificarle como un gobierno transformador. Ello quedó especialmente de relieve con el estallido de la pandemia, con la puesta en marcha del denominado “escudo social”, que quedó articulado alrededor de un conjunto de medidas de gran relevancia como la suspensión de desahucios, el ingreso mínimo vital o la generalización de los ERTEs, rubricando así una imagen de gobierno con sensibilidad social, que quedó firmemente asentada en todo el primer año y culminó con la aprobación de los Presupuestos de 2021.

En el segundo año de mandato, menos marcado por la presión de la Covid19, especialmente en los últimos meses, hemos visto a un gobierno más inmerso en la elaboración de nuevos textos legales que exigen tiempo y consenso, pero también un ejercicio creciente de exteriorización de fracturas entre los dos socios. La elaboración de la denominada “ley trans” dejó ya en su día importantes dosis de conflictividad entre ministras, pero ha sido con motivo del crecimiento de los precios de la luz, y sobre todo, estos últimos días, con el proceso de reforma laboral y el affaire Alberto Rodríguez, cuando más han temblado las costuras del Gobierno y cuando más cerca se ha estado de afrontar una crisis irreversible. Sigue leyendo