Como un cochino en un charco de barro

Carlos Hidalgo

Tenemos polémica de media duración. El ministro de Consumo, Alberto Garzón, se ha quejado de las llamadas “macrogranjas”, de los efectos nocivos que producen en el medio ambiente, de cómo se maltrata a los animales que en ellas se crían y de la baja calidad de las carnes que producen.

Pero como la queja se realizó en un diario extranjero, en “The Guardian”, todo el mundo se ha llevado las manos a la cabeza, pensando que el ministro he dicho en un foro internacional que la carne española es de mala calidad. No es eso lo que ha dicho, ni mucho menos, pero tal y como están los ánimos, pues ha dado bastante lo mismo. Sigue leyendo