Todos somos Will Smith

Juanjo Cáceres

La vida, en ocasiones, te golpea fuerte. Otras veces no es la vida. Puede ser un señor alto, apuesto, con más medio siglo de vida a sus espaldas. Y que lo haga como reacción a un comentario. O a un escarnio, de hecho, realizado sobre un miembro de su núcleo familiar. Si ello sucediera en el interior de un bar y sus protagonistas fueran personas anónimas, la cosa apenas pasaría de anecdótica para los allí presentes. Que suceda, en cambio, ante las cámaras de todo el mundo y que el hombre apuesto sea un actor estadounidense de prestigio internacional, convierte la cuestión en un asunto de relevancia global.

El fenómeno tiene su interés antropológico. Ya de entrada, que en pleno conflicto armado entre Rusia y Ucrania, la violencia que más llame la atención sea la de un señor dando una bofetada a otro, resulta un tanto sorprendente. Que de repente el mundo se quede atrapado entre dos paradigmas moralizantes, también lo es. Por un lado, los que dicen que está mal; por el otro, los que aseguran que está bien. De fondo, discusiones nuevamente bizantinas sobre el género, la salud mental, los trastornos alopécicos, los roles familiares, la relación de pareja, el bullyingSigue leyendo

“Núñez Feijóo ha restablecido el orden”

Carlos Hidalgo

Estas palabras las pronunció el exministro José Manuel García-Margallo para congratularse acerca del cambio de etapa que el PP está a punto de culminar. Justo después de quejarse de que su partido había pasado por una “etapa muy convulsa”. Curiosas palabras, si recordamos que el exministro se había presentado a las primarias “populares” y que apoyó a Pablo Casado dentro de la coalición de cargos intermedios que se confabularon contra Soraya Sáenz de Santamaría.

Y es que Casado salió elegido gracias a Esperanza Aguirre, María Dolores de Cospedal, el mismo García-Margallo y, en general, todo el PP que se oponía a las pretensiones de la ex vicepresidenta de modernizar al conservadurismo español y, de paso, purgar la corrupción que acosaba y aún acosa a su partido. Sigue leyendo

Putin recula… y lo que le queda

LBNL

Habrán visto que Rusia ha anunciado que pasa a concentrarse en la “liberación” del Donbás. Yo también le comenté a un amigo hace años que iba a concentrarme en una compañera de clase dejando de lado mi plan de ligarme a Claudia Schiffer. A la fuerza ahorcan… Putin quería cambiar el gobierno de Ucrania y entronar a algún afín, como su amigo Viktor Medvedchuk, oligarca íntimo al punto que es padrino de uno de sus vástagos. Pero no ha podido tomar Kiev y vista la resistencia ucrania y la incapacidad del ejército ruso, parece que no va a poder tomarla nunca. Si “liberar” el Donbás hubiera sido su objetivo, habría centrado la ofensiva exclusivamente allí, bien en la extensión de su dominio a la totalidad de los oblasts (provincias) de Luhansk y Donetsk, bien en la toma del corredor del sur de Odessa a Donetsk, pasando por Mariupol. Pero hasta esto último también esta en duda porque sus tropas no consiguen cruzar no se qué rio que resulta imprescindible para llegar hasta Odessa. Así que paso de Claudia Schiffer y me centro en lo único que me queda: masacrar Mariupol y las ciudades cercanas.

Algunos piensan que la renuncia de Putin podría ser un primer paso hacia el fin de la guerra. No me lo parece porque Ucrania nunca va a aceptar la soberanía rusa sobre el Donbás y Crimea. Y Occidente tampoco. Así que como mucho alto el fuego, es decir, paramos los combates y las espadas en alto, como las dos Coreas desde los años cincuenta. Pero es que tampoco está claro que vaya a poder tomar la mayor parte del territorio del este de Ucrania. La resistencia ucraniana sufre grandes bajas pero recibe suministros ingentes y las bajas rusas son igual o mayores. Y la población local, eminentemente ruso hablante, se resiste como gato panza arriba a la invasión, incluso en las localidades conquistadas. Sigue leyendo

Algunas cosas a leer estos días sobre Ucrania, las izquierdas y el Westplaining

Lluís Camprubí

Lo primero, para entender los horrores de la guerra, poniendo el foco en Mariupol, es necesario leer la crónica de AP (Associated Press) y también el testimonio vivencial de sus periodistas.

Intentando buscar horizontes de solución y/o al menos de evitar una escalada a confrontación global, siempre es de interés leer los apuntes del Crisis Group y también algunas recomendaciones de Steven Pifer para evitar la confrontación Rusia-OTAN. Es muy sugerente la entrevista (hay transcripción y podcast) a Emma Ashford sobre el análisis del conflicto y por dónde puede transitar su potencial resolución. Además, en concreto, sobre la necesidad de atender la solicitud de enviar armas por parte de los ucranianos para su legítima defensa y resistencia, esta columna de Kristian Herbolzheirmer (Director del ICIP) o se puede escuchar esta reflexión de Ernest Urtasun. Y sobre las derivadas para la política de seguridad y defensa europea, vale la pena esta columna de Joseph H. Weiler y por supuesto empezar a profundizar en el Strategic Compass como guía de la acción exterior y de seguridad de la Unión. Sigue leyendo

España avala que el Sáhara sea una autonomía marroquí

Senyor G

Con este titular en la portada del El Periódico del sábado me enteré yo de semejante cambio de posición de nuestro gobierno y parece que nuestro país. En el interior el titular en la misma línea neutra y aséptica “España respalda en un giro histórico el plan autonomista del Sáhara”, y en este caso los subtítulos “El Gobierno cambia su postura y apoya la propuesta de Marruecos / Sánchez visitará Rabat y la Moncloa subraya que se abre un ‘nueva etapa’ entre ambos países sin acciones unilaterales”.

Uno, militante de IU desde hace muchos años, y fan ya antes, y que sigue recordando como nos trataba la prensa amiga cuando la prensa escrita era algo con muchísimo más poder en el país que ahora. De hecho aún a día de hoy, y de ayer, hay quien hace la misma caricatura de un Anguita intransigente por hablar precisamente de programa y de acuerdos. Son cosas que pasan, el presente y pasado de crisis y precariedad actual quizás tenga que ver mucho con los acuerdos programáticos entre CiU y Felipe, y no con referencias vacías (¿lacanianas?) a modernización, flexibilidad y progresismo. Sigue leyendo

Hablar no es rendirse

Carlos Hidalgo

Que la política española suele estar tensa no es ninguna novedad. La llamada “crispación” lleva presente en la política española desde mediados de los años noventa del siglo pasado, si no antes. Pero esta crispación, basada en el pernicioso principio de que todo vale para lograr el poder, va calando de otras maneras, con argumentos manidos y aparentemente razonables, pero que llevan en sí mismos la semilla de más crispación aún.

Hay uno que no es nuevo, sino que viene desde los tiempos de Franco, en los que la política y la democracia eran una cosa muy fea. Y el poder había que dejárselo a la gente de bien y de buena familia. Y es el argumento de que todo aquel que se mete en política es sospechoso, que es un inútil sin méritos, que no tiene ideales en realidad y que es un aprovechado. Sigue leyendo

El follón del Sahara

LBNL

Gran escándalo en la península por el cambio de posición español sobre el Sahara. En realidad, la carta de marras solo oficializa lo que viene siendo la posición española desde hace años, al menos desde el Gobierno Zapatero. Otra cosa es que no se haya oficializado y, de boquilla, hayamos seguido defendiendo la celebración de un referéndum. Como hacía EE.UU. hasta que Trump reconoció la soberanía marroquí sobre el Sahara a cambio de que Marruecos reconociera a Israel. El Gobierno Sánchez no ha ido tan lejos pero la solución “autonómica” presupone la soberanía.

La izquierda se escandaliza por la traición al pueblo saharaui, la derecha por la ruptura del consenso en política exterior. Pero lo cierto es que el pueblo saharaui estaría mucho mejor bajo una autonomía marroquí, en condiciones, que con otras cuantas décadas enrolados en el corrupto Frente Polisario y/o hacinados en los campos de refugiados de Tinduf, como rehenes de Argelia para usarlos a conveniencia en su enfrentamiento sempiterno con Marruecos. Como también es cierto que la derecha no querría un referéndum de autodeterminación que daría alas al “derecho a decidir” dentro de la península. Una cosa es que los saharauis tengan derecho a vivir en paz y libertad y otra bien distinta que tenga el más mínimo sentido un Estado independiente saharaui sobre un cacho de desierto. Sigue leyendo

Legalidad y legitimidad (II)

Arthur Mulligan

El origen de la polémica que traíamos en la anterior entrega tuvo lugar en circunstancias dramáticas después del hundimiento de los imperios centrales, perdedores en la Primera Guerra Mundial, de sus crisis estatales y en la figura de dos enormes pesos pesados de la teoría del derecho: Hans Kelsen y Carl Schmitt.

Sus apasionantes biografías merecen capítulo aparte, siendo la teoría del derecho puro del judío Kelsen la que contiene mayor grado de influencia en la producción legislativa posterior sin minusvalorar el atractivo de Carl Schmitt, su arrogancia y la profundidad de su crítica al parlamentarismo desnudo.

Pocos son los que reniegan de opiniones tan tajantes del depurado Schmitt:

«La democracia no suele morir por la fuerza de sus enemigos, sino por la desidia o vileza de sus amigos, esto es, por la corrupción de las propias instituciones democráticas». Sigue leyendo

Cómo va la guerra

LBNL

Va mal, por supuesto, rematadamente mal, con civiles ucranianos muriendo bombardeados, heridos, padeciendo asedios inhumanos como en Mariupol y huyendo en masa a Europa – ya han llegado dos millones y medio y subiendo… Pero la capacidad de destrucción de la artillería y aviación rusa no esconde el tremendo fracaso militar de su ofensiva. Posiblemente Putin no decidió invadir hasta un par de días antes de hacerlo pero, en todo caso, no se lo comunicó a su Estado mayor hasta el último momento, por lo que sus tropas no estaban a punto. Además, subestimó claramente la voluntad y capacidad de resistencia ucraniana que ha frustrado su pretensión de tomar Kiev rápidamente y sustituir al gobierno democrático ucraniano.

En consecuencia, intensifica la destrucción y el sufrimiento ucraniano pero su invasión progresa muy lentamente al tiempo que el odio de sus supuestos hermanos eslavos aumenta exponencialmente, al punto que ya es imposible su sueño de que Ucrania pase a ser una república satélite como Bielorrusia. Puede ganar batallas, con gran esfuerzo y muchas bajas propias, pero la guerra la ha perdido ya. Por no hablar del efecto devastador sobre la economía rusa de las sanciones masivas que las democracias occidentales le han impuesto a Putin y sus amigotes; el default está a la vuelta de la esquina. Pero no confío en absoluto en que las negociaciones en curso vayan a parar la guerra. Les explicó por qué. Sigue leyendo

Paradojas bélicas

Juanjo Cáceres

Una de las mejores enseñanzas para los que ven la  guerra desde fuera es comprobar cómo, una vez iniciada, destruye certezas y contamina todos los debates. En primera instancia, la guerra hace debatir sobre la guerra, cosa que no sucede en ausencia de ella. También sobre sus efectos colaterales, que no son solo las víctimas civiles y militares o los refugiados, sino, asimismo, sus consecuencias económicas, sociales y sin duda, energéticas, como la cuestión del gas ilustra a la perfección. De todo ello estamos oyendo consideraciones de forma incesante estos días, no sin incurrir en ciertas paradojas y contradicciones aparentes.

Se habla mucho de la guerra y la seguridad. Uno de los primeros logros de la guerra en Ucrania fue suscitar la revisión de la política de seguridad europea. Ello ya ha conducido a los estados miembros a decantarse por elevar el gasto armamentístico y sobre la mesa se sitúa cada vez con más intensidad la necesidad de hacer de la UE un actor militar diferenciado de la OTAN. Se dice que Europa ha de ser más autónoma y más responsable de su propia defensa. Sigue leyendo