Macron contra el bloqueo populista

Arthur Mulligan

La elección presidencial en Francia cuando está a punto de concluir también su liderazgo en la UE después de las sucesivas crisis que tanto comprometen su recuperación, se ha decantado por la continuidad de Emanuel Macron no sin atravesar la sociedad francesa, y con ella Europa, una verdadera catarsis por el fuerte componente personal de los liderazgos que surgen con la crisis general de representación y su irreconciliable antagonismo.

El sistema de bienestar social que concierne a la UE cuenta en principio con más riesgos de ponerse a prueba que con oportunidades para ampliar su cartera de servicios, y estas elecciones a doble vuelta no han disipado la preocupación sobre la gobernabilidad de Francia y la orientación de su política institucional en el marco de la UE. Sigue leyendo

Terror electoral

Juanjo Cáceres

A pesar de los temores que razonablemente existen cuando la extrema derecha asoma la cabeza, esta no ha logrado conquistar la presidencia francesa y la República respira sana y salva. Pero no es precisamente menor toda la sacudida que este proceso electoral ha dejado sobre el tapete. Los dos espacios tradicionales que antaño compartían el poder republicano han quedado reducidos a la mínima expresión. Los votos obtenidos por Mélenchon han suscitado un intenso debate sobre si la France insoumise se ha quedado o no a las puertas de darle una patada al tablero y de abrir nuevas posibilidades de alternancia en la cima del poder, que solo se habrían frustrado por la permanencia en primera vuelta de candidatos socialistas, comunistas y verdes. Al final la realidad se ha concretado en ese 41,5% obtenido por Marine en segunda vuelta y serán las inminentes elecciones legislativas de junio las que determinarán los representantes de la Asamblea Nacional y la elección del primer ministro, acabando de delimitar el alcance de las turbulencias electorales francesas.

Pero el terremoto francés no es ni mucho menos un caso aislado, sino el resultado de una inestabilidad general de las placas tectónicas electorales europeas. Precisamente en España se están sumando tres fenómenos capaces de perturbar con fuerza los equilibrios de poder. El primero ya ha sucedido: unas elecciones autonómicas en Castilla y León que han puesto a Vox al frente de un gobierno regional, aunque liderado por el PP. El segundo ha sucedido en parte: la llegada de Feijoo al frente del Partido Popular, quién ahora debe demostrar cuál es la senda política que realmente desea seguir y cuál es su verdadera apuesta estratégica. De momento, las encuestas, tal vez de forma interesada, le ponen ojitos. Sigue leyendo

La libertad de expresión según los millonarios

Carlos Hidalgo

En el momento en el que escribo esto, se ha cerrado el trato por el cual Elon Musk va a comprar la red social Twitter por algo más de 40.000 millones de dólares. El millonario sudafricano afirma que se hace cargo de la red social porque cree que bajo su mando se puede defender mejor la libertad de expresión. Pero uno teme qué es lo que puede tener este hombre en la cabeza cuando se refiere a los derechos y libertades. Entre otras cosas por hechos como en que en sus empresas se persigue activamente la libertad sindical, se ha despedido a empleados por sus publicaciones en redes sociales y Musk tiene un largo historial de decir burradas en los medios y en las redes, más de una vez bajo la influencia del agotamiento, del abuso de sustancias o de ambas cosas.
Uno de los colegas de juventud de Musk y compañero de inversiones con él, Peter Thiel, se gastó ocho millones de dólares en abogados hasta conseguir arruinar a un diario digital que no le gustaba, Gawker. Sigue leyendo

Francia y el populismo que acecha

LBNL

Una vez más – y van unas cuantas – ayer el centro-derecha francés derrotó a la derecha extrema en Francia. Es ya casi un clásico que después de que un Le Pen – padre o hija – quede segundo en primera vuelta, el candidato conservador consiga alzarse con la victoria en la segunda con al menos parte de los votos de la izquierda. Esperemos que el cántaro no siga yendo a la fuente y acabe rompiéndose. Anoche Macron dijo haber entendido el mensaje. Esperemos. Para empezar el partido no ha acabado porque queda la “tercera vuelta” de las elecciones legislativas de junio. Porque si bien es verdad que Francia es un régimen presidencialista, no lo es menos que el Gobierno depende de la Asamblea Nacional y no sería la primera vez – recordemos al derechista Chirac de Primer Ministro del socialista Mitterrand en 1986 y al también socialista Jospin de Primer Ministro del propio Chirac en 1997 – en que no están en sintonía. Con la diferencia de que si ahora volviera a darse una cohabitación sería todavía más complicada dado que la pareja de baile de Macron sería o bien la propia Le Pen o el ex socialista y hoy populista de izquierda radical Melenchon. Ambos se han moderado en los últimos tiempos – por ejemplo ya no piden la salida de Francia de la UE, solo que cambie por completo… – pero conviene reflexionar con urgencia para evitar el suicidio de la democracia, en Francia y allende sus fronteras. Sigue leyendo

Lecturas recomendables de este mes

Lluís Camprubí

Aquí va una selección de lecturas recientes sobre las elecciones francesas, sobre la invasión rusa de Ucrania, sobre la cuestión energética y sobre el momento vacunal global.

Este domingo es la segunda vuelta de les elecciones presidenciales francesas. Es necesario -y hay que decirlo sin alambicamientos- que los y las franceses voten a Macron, y que éste gane y derrote a Le Pen. Es fundamental para que Francia siga en el campo republicano-democrático y para seguir profundizando la construcción europea. En este sentido son de interés algunas tribunas y manifiestos lanzados desde distintos ámbitos de su sociedad civil. Desde el mundo de la cultura “Sans illusions, sans hésitation et sans trembler, nous voterons Emmanuel Macron”; por parte de economistas preocupados por la igualdad “Une présidence avec Marine Le Pen serait une catastrophe économique, sociale et environnementale”; y desde sectores estudiantiles preocupados por la equidistancia entre Macron y Le Pen por parte de algunos sectores desorientados “Face à l’extrême droite, pas de ni-ni” (situando en definitiva que la cuestión no es el sofismo estético de “ni Macron ni Le Pen” sino tomar partido en una elección entre Macron o Le Pen). Sigue leyendo

Liderazgos reales, signos de los tiempos

Senyor G

En las organizaciones modernas lo realmente relevante de los jefes no es su jefatura en sí, sino los liderazgos e inspiración que dan a sus equipos o a aquellas personas que les seguimos, ya no tanto por obligación sino porque nos hacen admirarlos. E incluso algunos de estos líderes prototípicos dejan su impronta más allá del ejercicio de su cargo.

Yo soy de los que cuando pienso en el rey, en mi rey, el primero que me viene a la cabeza es Juan Carlos I y me tengo que concentrar unos segundos más para caer en la cuenta de que ya no es el rey. Pero su estela, su liderazgo y el ejemplo real le siguen y le seguirán como el de aquel gran guerrero de la edad media, ora a las órdenes de los califatos, ora a las órdenes de los reinos cristianos. Es el Cid de nuestros tiempos. Sigue leyendo

A ver, esos audios de Piqué

Carlos Hidalgo

Mientras escribo estas líneas, Gerard Piqué está a punto de empezar una intervención en Twitch para explicar su cobro de comisiones a cambio de gestionar que la Supercopa de España se disputara en Arabia Saudí. Por lo cual, tanto él como Luis Rubiales, el presidente de la Federación Española de Fútbol, cobraron generosas cantidades. Tanto, que Rubiales se compró un ático con piscina privada en la calle Ferraz, no muy lejos de la sede del PSOE.

Y destaco lo de que Piqué de las explicaciones por Twitch porque el jugador del Barcelona también cobrará por ella, según la audiencia que tenga. Así que va a cobrar por explicar que ha cobrado. Algo que no le pasaría si convocase una rueda de prensa. Sigue leyendo

Colombia

LBNL

Llego de pasar unos días de asueto por allá, concretamente por la costa atlántica – Barranquilla, Santa Marta, parque natural Tayrona – y regreso, de nuevo – son muchas ya las visitas a Colombia – fascinado con los contrastes del país – no todos buenos, algunos realmente terribles – y su carácter verdaderamente especial. He viajado por muchas partes y prácticamente todo sitio tiene su encanto pero el de Colombia excede en mucho al habitual. Para mí es evidente y me agrada que la mayoría de los que han tenido oportunidad de visitar Colombia coincidan. Y, por supuesto, me apena que sean tantos los que no se atrevan a hacerlo por la afluencia continuada de noticias preocupantes que llegan desde allá: violaciones de derechos humanos, paramilitares, guerrillas, desigualdad, corrupción… Pero en todas partes cuecen habas.

Recuerdo una vez que en los años noventa estaba con mi familia pasando el verano en Fuenterrabía y tras un día fantástico de playa y comilona el telediario nos sorprendió  con una auténtica batalla campal de kale borroka en una localidad cercana. Y otra vez que al volver de un día de trabajo en la Gaza ocupada mis padres estaban al borde de un colapso tras haber visto imágenes de un enfrentamiento a tiros con varios muertos en un pueblo palestino aledaño. Yo ni me había enterado y eso que Gaza es una extensión de adornas 50 kilómetros de largo. Sigue leyendo

Tarás Bulba cabalga de nuevo

Arthur Mulligan

En un ensayo publicado en 1952 — La dialéctica artificial. El Generalísimo Stalin y el arte del gobierno —, Isaiah Berlín cerraba a modo de moraleja con estos dos párrafos no exentos de negra mordacidad:

«Hubo una vez un hombre que aceptó un trabajo como camarero en un crucero. Le explicaron que, para evitar romper platos cuando el barco se balanceaba a causa del mal tiempo, no debía caminar en línea recta, sino desplazarse en zigzag: eso era lo que hacían los marineros expertos.

El hombre dijo que lo entendía. Como era de esperar, llegó el primer día de mala mar, el camarero perdió el equilibrio y enseguida se oyó el estrépito de los platos haciéndose añicos contra el suelo. Sigue leyendo

Contra la gripalización del covid

David Rodríguez

 El lunes 28 de marzo entró en vigor la nueva estrategia contra el covid aprobada por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, consistente en lo que se ha venido a llamar proceso de “gripalización” de la enfermedad, con una serie de medidas que, como viene siendo habitual durante la gestión de la pandemia, han desatado las críticas de buena parte de la comunidad médica y científica.

Una de las decisiones más controvertidas ha sido la de dejar de publicar los datos diarios de incidencias, así como no tener en cuenta los tests salvo en personas de grupos de riesgo. Tal como denuncia el economista y exministro Miguel Sebastián, se trata de una medida autoritaria, teniendo presente que en democracia los datos no son de los gobiernos, sino de los ciudadanos[1]. La serie de datos queda interrumpida y el derecho a la información cercenado como no ha ocurrido en ningún otro país de nuestro entorno. Sigue leyendo