Se lio la mundial

Carlos Hidalgo

Se inauguró el polémico mundial de fútbol de Catar. Y es que pocas personas dudábamos de que la FIFA fuera a renunciar ni por un momento a los sobornos y montones de dinero habituales por dar un poco de ética a un deporte que, a nivel institucional, rara vez ha tenido ninguna.

Gianni Infantino confía y no sin razón en la pasión que el fútbol levanta para ocultar todas las fallas de su organización y el carácter autoritario del país que acoge hoy en día a la Copa del Mundo. Hay quien despachará estas presunciones de Infantino como uso del carácter del fútbol como “opio del pueblo”, pero no tendrían del todo la razón. De hecho es posible que, como en todo, la cosa se quede un poco a medias. Catar no va a recibir el lavado de cara que espera con la celebración del Mundial. Y las empresas patrocinadoras no van a recibir las toneladas de dinero que esperaban porque, entre otras cosas, uno de los principales patrocinadores del Mundial es la marca de cerveza Budweiser y los cataríes ya han dicho que no van a relajar las normas relativas a su consumo, como se esperaba en un principio. Sigue leyendo