Melancolía

Arthur Mulligan

En los momentos que esto escribo el virus de esta pandemia tal y como nos advertían desde el gobierno ha desatado una furia nunca vista por nuestra generación y la abundancia de bromas y mensajes jocosos de los primeros momentos empieza a dar paso a una intensa preocupación, en la que tanto las familias felices como las desdichadas de la primera frase de Ana Karenina, se parecen en el temor a los efectos conocidos por la imprevisión y la incertidumbre que provoca en su ánimo la cifra de fallecidos diarios – aún expresadas en centenas – y la siniestra imágen de un Palacio del Hielo convertido en morgue de fortuna. Sigue leyendo

Imágenes

Arthur Mulligan

Siempre me ha gustado la ciudad de Barcelona
La primera vez llegué en barco desde Ibiza junto a unos compañeros de la universidad en donde, desde una acelerada adhesión que crecía a medida que nos poníamos morenos y solo por unos días castamente nudistas -a pesar de las alargadas sombras que proyectaban unos tricornios acharolados sobre la arena luminosa, o tal vez por eso mismo- soñábamos con vivir en Europa, que éramos daneses o más sofisticados hiperbóreos, y si la isla había sido nuestra costa azul a falta de otra edad, pasaportes y dinero, Barcelona habría de ser París y las calles de Gracia nuestros boulevares favoritos. Una auténtica revolución para la mirada. Sigue leyendo

Greta Thunberg

Arthur Mulligan

« ¿Cómo os atrevéis? ¡Vosotros, que habéis robado mis sueños y mi infancia!», dijo esta joven en la ONU con una entonación que recordaba vagamente a la  pequeña de “El Exorcista”, pero no sobre una cama ingrávida sino en un escenario reservado para los ensayos previos de la orquesta Apocalipsis. Sigue leyendo

Piketty

Arthur Mulligan

Thomas Piketty acaba de ver traducido su segundo libro al español después de que  «El Capital en el siglo XXI» se convirtiese en un best seller con unas ventas de más de 2,5 millones de ejemplares.

En las 663 páginas que ocupa su edición española se persigue ante todo suscitar  un debate a partir de un prolijo estudio numérico que cubre cerca de tres siglos, para exponer su tesis sobre la desigualdad y la relación íntima que mantiene con las pautas de los rendimientos crecientes del capital entre generaciones. Sigue leyendo

Paco Ibáñez en Bilbao

Arthur Mulligan

El 13 de Octubre Paco Ibañez cantó muy bien, con la sensibilidad a flor de piel y acompañado por un grupo de jóvenes músicos de talento en el Teatro Campos de Bilbao. Inscrito en una serie de recitales para conmemorar su éxito en el Olympia de Paris, el recital fue acogido con el fervor propio e incondicional de una platea de cabellos plateados. Sigue leyendo

Navegar con mal tiempo

Arthur Mulligan

Contra lo que se pronosticaba como una consecuencia  de la victoria electoral del PSOE el escenario surgido de las últimas elecciones municipales y autonómicas no ha supuesto un mero remate para la izquierda, antes bien, se ha saldado con una importante recuperación del bloque de la derecha, con  Madrid como emblema. La desaparición del peso de la  ley dʼhont que había penalizado la excesiva fragmentación de la derecha -cada bloque cosechó unos once millones de votos-,  ha vuelto a equilibrar  el poder territorial. Sigue leyendo

Progresista

Arthur Mulligan

Quizá sea esta palabra la más utilizada en la campaña electoral a punto de concluir de manera pedestre, insulsa y mortalmente aburrida.

Un talismán que se opone a las llamadas “tres derechas”, a las que se exige sin rubor un cambio para homologarse a sus parientes europeos haciendo gala de un papanatismo singular y paleto, por acomplejado. Sigue leyendo

Un programa para la eternidad

Arthur Mulligan

Si por algo se ha caracterizado el gobierno accidental de Sánchez es por su inconsistencia, reflejo exacto de una debilidad de origen. Un gobierno desiderativo que se ha manejado con los presupuestos del anterior por no reunir los apoyos necesarios para lograr unos nuevos; que ha recurrido al decreto ley para sobrevivir, gastar dinero sin recaudarlo y fiando todo a que sus intenciones se verán recompensadas por un electorado agradecido. ¿A qué precio? Eso importa poco en la política española, muy mal pagada y en donde priman los irresponsables -de extracción funcionarial predominante- y un escaso talento de imprecisos objetivos personales, que van desde una voluntad genuina de servicio al país, pasando por la egolatría que trata de replicar su éxito en otros medios, hasta la inversión en influencia y proyección de negocios particulares. Sigue leyendo