Ada Colau deja Twitter

Carlos Hidalgo

Las redes sociales son un microcosmos donde la gente que participa en ellas siente que el mundo entero se concentra en ese entorno. Desde los grupos de noticias de la olvidada Usenet, los usuarios y usuarias sienten que hablan para el mundo entero y que lo que se hace y se dice en esos foros tiene más importancia de lo que la triste realidad refleja. Twitter no es una excepción, claro. En el caso de Twitter es porque los periodistas y políticos nos aferramos a esa red social, del mismo modo que nos enganchábamos en tiempos al lector de teletipos. Las noticias fluyen como agua en un manantial, pero en el caso de Twitter, mezcladas con opiniones, mentiras descaradas, chistes, memes e imágenes animadas.

Ahora, Ada Colau, que se preciaba de ser una de las políticas que mejor se movían en estos entornos, dice que abandona Twitter, lo cual demuestra que en realidad no entiende a esa red social tanto como ella misma pensaba. Sigue leyendo

La vacuna comunista

Carlos Hidalgo

Hoy nos hemos despertado con la noticia de que la sin par Isabel Díaz Ayuso (IDA), encargó a su consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, que buscara la manera de hacerse con la vacuna rusa contra la Covid, también llamada Sputnik. Para mi consternación, que no para mi sorpresa, el coro habitual de las redes se ha lanzado a defender a ciegas a Ayuso y la parte de la “verdadera izquierda” ha querido ironizar con que Ayuso quería comprar una vacuna “comunista”. Dice mucho de las inercias de ciertas personas a la izquierda del PSOE que se comportan como si todavía existiera el Pacto de Varsovia y que crean que el actual gobierno de la Federación Rusa es comunista. Putin es tan comunista como lo pudiera ser Sito Miñanco. Y, sin duda, le habrá agradado poder meter un poco más de cizaña en nuestra ya encizañada política. Y más con los medios estatales rusos pregonando a los cuatro vientos que las vacunas “occidentales” producen trombos y reacciones alérgicas, mientras que sólo informan de maravillosos porcentajes de inmunidad y beneficiosos efectos secundarios de la “Sputnik”. Que a lo mejor es verdad, pero estaría bien que permitieran que autoridades independientes pudieran comprobar esos efectos por su cuenta. Así funciona la ciencia.

También dice mucho de Ayuso el querer comprar vacunas por su cuenta, cuando España está adquiriendo y distribuyendo las vacunas según una gran estrategia dentro de la Unión Europea. Ayuso, queriendo suplantar a Sánchez, ha querido suplantar a Bruselas de paso. Pero también refleja esa actitud de rico de “¿por qué voy yo a esperar como los demás, si puedo comprarlo?”. Y así, la Comunidad Autónoma de Madrid ha hecho algo bastante parecido a pretender comprar vacunas en el mercado negro. Como decía el periodista asturiano Luis Ordóñez, no quiero ni imaginar las caras de los rusos cuando estuvieran sentados con “los listos” de la Comunidad de Madrid que, como los países del Tercer Mundo o un presidente autoritario cualquiera de Europa del Este, llamaban a la puerta de los rusos por una cuestión de orgullo y de hacer un feo a Bruselas (y, en el caso de IDA, al gobierno de su propio país). Sigue leyendo

Viento en popa

Carlos Hidalgo

Los periodistas que son invitados a comer por Pedro Sánchez suelen advertir que no pueden contar nada de la conversación. Y luego se lanzan a contártelo todo. Así, aseguran que el presidente del Gobierno echará de menos a Pablo Iglesias y que cree que la recuperación de la pandemia y de la crisis está a la vuelta de la esquina. Pedro Sánchez se ve fuerte, aseguran. Tan fuerte que seguramente no adelante las elecciones y quiera agotar la legislatura actual.

El caso es que la salida de Pablo Iglesias del Gobierno, pese a quienes le puedan echar de menos en el Consejo de Ministros, es una buena noticia para Sánchez. Iglesias, obsesionado por ser fiel a su propio personaje, como los youtubers, da el salto a Madrid para seguir encadenando golpes de efecto y afianzar de alguna manera su autopercepción de muro contra el fascismo que en realidad no es. Y, como los youtubers, tiene su propia corte de incondicionales, que no admiten ni la más mínima opinión molesta contra él. Sigue leyendo

Soso y formal, esperemos que no solo

Carlos Hidalgo

Si la semana pasada decía que el punto fuerte de Gabilondo era el ser un señor sensato y más bien soso comparado con Ayuso e Iglesias, pareciera que el PSOE-M estuviera de acuerdo y ha lanzado una campaña en la que caracteriza al candidato como “soso, serio y formal”, un poco parecido a lo que dicen que pone en la lápida de John Wayne: “feo, fuerte y formal”. Y de hecho han sacado un vídeo en el que el candidato socialista trata de expresar esas virtudes. Pero el PSOE de Madrid no puede dejar de ser el PSOE de Madrid y el vídeo es demasiado largo y se ve el texto del teleprompter reflejado en las gafas del catedrático.

Personalmente estoy convencido de que Gabilondo sería el mejor presidente de la Comunidad de Madrid si le comparamos con los otros candidatos, pero me preocupa nuevamente que el carácter disfuncional de la federación socialista de Madrid le lastre en en la campaña o que, en el mejor de los casos, no le acompañe. Sigue leyendo

Madrid, concurso de chaladuras

Carlos Hidalgo

No es una buena noticia que Pablo Iglesias renuncie a la vicepresidencia segunda del Gobierno y se proponga a sí mismo para ser el candidato a presidente regional de Madrid por Podemos. No lo es, de verdad.

La mejor manera de ganar unas elecciones a Ayuso, a mi juicio, es contraponer la sensatez y hasta una cierta normalidad al arsenal diario de chaladuras y baladronadas que despliega una presidenta inconstante, bravucona y a la que no se conoce que haya conseguido aprobar ley alguna. Y resulta que Pablo Iglesias da el salto para presentar su figura inconstante, bravucona y a la que no se conoce que haya conseguido aprobar ley alguna. Me apuesto mi mejor camiseta de Star Trek a que en la campaña electoral Iglesias nos obsequiará con un arsenal de chaladuras y baladronadas, para completar el cuadro. Sigue leyendo

Tercera ola

Carlos Hidalgo

¿Cómo lleváis la tercera ola? En cuatro días se cumplirá un año del primer confinamiento. Lo que empezó para nosotros en navidad como una nueva epidemia provocada por la falta de higiene en los mercados chinos, en apenas dos meses desembocó en repetir el mismo día una y otra vez durante todo un año.

Aun recuerdo como casi todo el mundo cumplió responsablemente con el confinamiento, se quedaba en casa y sólo salía para hacer compras, se aplaudía al personal sanitario a las 8 y los niños colgaban en los balcones carteles con arcos iris en los que ponía “todo va a salir bien”. Hoy, cuando todavía veo alguno de esos carteles se me hace un nudo en la garganta. Sigue leyendo

Gobierno, división

Carlos Hidalgo

Crecen los gestos de desacuerdo en el primer Gobierno de coalición de nuestra historia. Y con ellos, crecen los rumores de que es posible que -de nuevo- se anticipen elecciones. Dicen, quienes apuestan por esa postura que la debilidad de Podemos en las encuestas, combinada con la del PP, ofrecería un resultado favorable para Pedro Sánchez, que podría dejarse querer -dicen- por Podemos y PP, dependiendo de quién le venga mejor. Un rumor que parece salido de las filas de Podemos, que querrían justificar sus escasos éxitos y su poca capacidad de gestión con los malvados planes de Pedro para forzar una gran coalición a la alemana. Un espantajo que se lleva agitando desde 2011 sin que en España lo hayamos visto por ninguna parte.

Y la verdad es que, viendo las encuestas, uno tiende a pensar que la apuesta por anticipar las elecciones es demasiado arriesgada. Para todos. Para el PSOE porque, aún siendo el más votado, puede que no le salgan las cuentas para gobernar. Para el PP, porque corre el riesgo de ser fagocitado por Vox antes de poder fagocitar a Ciudadanos. Y para Podemos, porque terminaría de cumplir las predicciones que le condenan a ser Izquierda Unida II. Sigue leyendo

Golpe a golpe

Carlos Hidalgo

Desde el siglo XIX hasta mediados de los años 80 del siglo XX, los generales españoles tenían la costumbre de pasar más tiempo en planificar cómo usar a los ejércitos para atacar a su propio país, antes que para defenderlo de enemigos exteriores. Aún se ven rastros fósiles de esa mala costumbre cuando uno se pone a contar los muchos tanques que España tiene, su poca capacidad de desplegarlos fuera del país y el reducido número de helicópteros de combate, por ejemplo, que nos serían de extrema utilidad para repeler a los tanques ajenos y para retomar en poco tiempo posiciones que un hipotético enemigo nos quisiera invadir y que estuvieran lejos de un aeropuerto, como Ceuta. Aún llevará décadas conseguir (y pagar) eliminar estos rastros fósiles de un diseño hecho por generales coloniales que pretendían invadir su propia patria.

Pero estoy divagando. El 23 de febrero de 1981, como todos y todas sabéis, el teniente coronel Antonio Tejero entró al Congreso de los Diputados, pistola en mano, con la intención de secuestrar al poder legislativo y acabar con la recién nacida democracia de 1978. Varios generales, destacando entre ellos el general Alfonso Armada y el general Jaime Milans del Bosch y Ussía, habían vuelto a entretenerse diseñando un blitzkrieg contra España. El golpe no salió. Entre otras cosas porque muchos otros militares no les siguieron, porque eran conscientes de que los tiempos habían cambiado, porque el Rey -entonces Juan Carlos de Borbón- les desautorizó y porque la España de 1981 ya no era la España de 1936. Sigue leyendo

No tengo ni idea de razas

Carlos Hidalgo

Nunca pensé que en mi vida adulta vería una manifestación en España donde se dijera “la culpa es del judío”. Y menos por parte de alguien joven. Además, no entiendo nada. ¿Cómo es que todavía hay gente que culpa a los judíos de todos los males, como hace 1000 años? En cualquier caso, parece que se la han vuelto a colar al inefable delegado del Gobierno en Madrid, don José Manuel Franco, que autorizó dicha manifestación pensando que los nazis harían “lo que hacen todos los años”. ¿Y qué hacen todos los años? ¿Cosas nazis, como dicen en el gag de “Padre de Familia”?

Por otro lado, hasta donde yo sé, ser judío es practicar una religión, aunque haya gente que hable de ello en términos de raza. Y es que de razas ya sí que no entiendo nada de nada. Con la religión, con cualquier religión, me puedo meter. Los dioses y las patrias siempre exigen sacrificios sangrientos y pocas veces te prometen un mes de vacaciones pagadas en vida. Sigue leyendo

Todo por pretender que te calienten el asiento

Carlos Hidalgo

Cuando Rubalcaba dimitió por unos desastrosos resultados electorales en las elecciones europeas que vieron nacer a Podemos, Susana Díaz quería ser la secretaria general del PSOE. Pero también quería jugar sobre seguro. Hacía relativamente poco que había ascendido a la presidencia de la Junta de Andalucía y dar el salto al panorama nacional le parecía precipitado. Y sabía que, si se presentaba Eduardo Madina, era bastante posible que ganara las primarias a la secretaría general y que le cerrara el paso para siempre. Por eso habló con un exconcejal y voluntarioso técnico de Ferraz llamado Pedro Sánchez para que se presentara en su nombre, cortase las alas a Madina y le calentara el asiento mientras ella terminaba de sentir que aseguraba Andalucía. Para ello no sólo puso toda la maquinaria de la federación andaluza del PSOE en marcha, sino que además se sacó de la manga a José Antonio Pérez Tapias, para disputar el voto más izquierdista a Madina. Hasta se sacó de esa misma manga 200 avales cuando al profesor granadino de filosofía no le llegaba para pasar el primer filtro.

No faltaron las presiones, el juego sucio, las acusaciones veladas a Madina y las promesas de todo tipo. Todas las promesas de cambio del vasco se tergiversaban como amenazas al statu quo del PSOE y se garantizaba que con Pedro liderando en nombre de Susana, las revoluciones quedaban pospuestas indefinidamente. Sigue leyendo