Muy buenos días a todos.

Ceferina

Otro domingo me tienen ustedes aquí porque el señor Administrador de este blog me ha escrito varias veces para insistirme en que vuelva a escribirles mis impresiones. Me sorprende mucho, cada vez más, que lo que yo pueda pensar les interese a ustedes, a los que muchas veces no les entiendo de lo que escriben por lo complicado que es. Pero cada vez me caen ustedes mejor y tengo más confianza en que no se reirán de mí. Porque todos ustedes me parecen muy buena gente. Aunque a veces se enfaden unos con otros, al principio me asustaba mucho de esos enfados y pensaba que ya no volverían a hablarse, pero luego veo que no, que se respetan siempre y que son como los verdaderos amigos, que son los que pueden tener peleas muy fuertes, pero que eso no les rompe la amistad, que es más fuerte que las peleas. Y eso les pasa aunque no piensen lo mismo en la política, como don Fernando, que también parece amigo de todos ustedes. No sé si es un poco ridículo decir que les he cogido cariño, me parece que sí, que es un poco ridículo, pero es algo así como si se lo hubiera cogido.

Sigue leyendo

Muy buenos días a todos

Ceferina 

Un señor que dice que es el Administrador de Debate Callejero me ha escrito varias cartas  por ordenador preguntándome muy amable si querría escribir un artículo para publicar aquí algún domingo. Le dije que no, claro, que yo todo lo más puedo escribir algún comentario, como hago a veces, pero que no tengo ni la categoría ni la preparación que tienen ustedes, esos articulistas que aparecieron debajo de una tarta el domingo que cumplieron un año. Que yo hasta me emocioné ese día porque aunque no escribo casi nunca, me siento un poco como de su familia o lo que sean ustedes. Y desde ese día que me lo pidieron han ido apareciendo, además, nuevos articulistas, cada uno tan instruido o más que los anteriores. Y nuevos comentaristas, también todos sabiendo mucho y escribiendo muy bien. Aunque alguna vez se cuelan algunos que se nota que no tienen nada que ver con ustedes por las bobadas que dicen y lo mal que lo explican. Se nota mucho que entran aquí solo para presumir, pero enseguida se cansan y lo dejan al ver que nadie les hace caso. O eso me parece a mí.

Sigue leyendo