Control al Gobierno

Julio Embid

Cuando uno entra en el mausoleo de Mao situado en el centro de la Plaza de Tiananmén de Pekín tiene la sensación de entrar en otra época. Es como una puerta del Ministerio del Tiempo. Para empezar tienes que dejar las llaves, el móvil y las mochilas y todo lo demás en unas taquillas situadas enfrente al otro lado de la calle. Y entrar con la documentación justa, el pasaporte y el visado y vale. Tras hacer una larga cola llena de jubilados con pins con la bandera o la hoz y el martillo, recibes un cacheo a fondo y pasas al recinto. A la izquierda hay un puesto de flores amarillas, donde puedes comprar un ramo para depositar a los pies del fundador. Y una vez que entras en el mausoleo, unos soldados armados con gabardinas verdes y cara seria te exhortan a que pases lo más rápido posible. Sin pararte y por supuesto sin echar fotos porque tuviste que dejar todo en las taquillas. Ves de reojo a Mao de cuerpo presente embalsamado custodiado por cuatro soldados en gabardina verde y cuando te das cuenta ya has salido del recinto, que parece por dentro un tanatorio y te encuentras en la calle mirando a la puerta de Quianmen rodeado de tiendas de recuerdos de Mao. Bolis, mecheros, estatuas, pisapapeles, llaveros, banderines, cintas para colgar en el retrovisor del coche, ajedreces con las figuras con la cara de Mao y dulces con su retrato en el costado. Y es que ahí se acaba el comunismo porque han convertido a Mao en la Virgen del Pilar. Sigue leyendo

Ateísmo no practicante

Julio Embid

Estoy terminando la última novela del escritor norteamericano Dan Brown titulada “Origen”. El protagonista es el mismo de siempre, el profesor pedante ese del “Código da Vinci” que llevó al cine Tom Hanks y por eso se le perdona todo. Va de un científico-informático-multimillonario tipo Steve Jobs o Jeff Bezos que quiere cargarse las religiones porque todo lo que cuentan estas son pamplinas. Básicamente lo que explica es que la religión surge para explicar el desconocimiento del hombre (¿Por qué llueve? ¿Por qué hay una montaña? ¿Qué hay después de la muerte?) y que, conforme la ciencia ha ido avanzando y las preguntas se han ido resolviendo (“Llueve porque el agua que se evapora de ríos y mares debido a los rayos del sol, al entrar en contacto con una corriente de aire frío se condensa y se precipita”), los dioses han ido desapareciendo. La lluvia no son las lágrimas de ninguna antigua diosa sumeria que llora por sus hijos. Sigue leyendo

¿A qué quieres que te gane?

Julio Embid

Durante las últimas semanas hemos visto a unos cuantos deportistas de élite apoyando a Vox y sus manifestaciones en coche o a caballo. Es lógico, si tienes entre 25 y 40 años y tienes entre 25 y 40 millones de euros en patrimonio, lo normal es que apoyes a aquellos que quieren bajar los tramos más altos del IRPF, aquellos que quieren suprimir el Impuesto de Sucesiones y de Patrimonio, y aquellos que se oponen a la creación de un Impuesto a las Grandes Fortunas (de más de un millón de euros de patrimonio). Insisto, tiene su lógica, tú has ganado honradamente una millonada jugando al fútbol o pegándole a la raqueta, has pagado los impuestos que tu asesor fiscal te ha dicho que tienes que pagar y llegan unos «socialcomunistas» del Gobierno que quieren quitártelos y dárselos a unos muertos de hambre por estar en su casa. Que trabajen duramente como has hecho tú, que desde los ocho años sacrificándote, jugando torneos y ligas, entrenando casi ocho horas al día, sin poder comer chocolate mientras el resto de los niños merendaba bocadillos de nocilla mientras hacía los deberes de primaria viendo a Oliver y Benji. Que tú has ganado dos Ligas, un mundial, un Torneo de Montecarlo y una Copa Davis y ellos ¿qué han hecho hasta ahora? ¿Tener dos hijos y bajar al bar a pedir unas patatas bravas? Qué tú has llevado el nombre de España a lo más alto. Sonando el himno mientras erguido y orgulloso te entregaban una medalla. Encima no se sienten orgullosos de la bandera de España. ¿Es que acaso prefieren la de Francia o la de Italia?. Soy español ¿a qué quieres que te gane? Sigue leyendo

Manifestantes armados contra las medidas de confinamiento irrumpen en las Cortes de Aragón

Julio Embid

Docenas de personas, algunos llevando armas de fuego, irrumpieron el pasado jueves dentro de las Cortes de Aragón durante un pleno para protestar contra el Presidente de Aragón y contra las medidas de confinamiento y la extensión del Estado de Alarma. Portando banderas de España y pancartas, los manifestaron en el exterior del Palacio de La Aljafería de Zaragoza pidiendo entrar. «Queremos entrar» cantaban algunos. Daniel Meseguer, de 66 años, de Alcañiz (Teruel), comentó a este periódico que el protestaba por otros motivos y no porque estuviera preocupado por el COVID-19. «Yo amo la libertad» afirmó. «En España deberíamos ser libres y no dejar que otros nos protejan de nosotros mismos». La diputada autonómica socialista Diana Poleñino, tuiteó una foto en la que comentaba como hombres armados le estaban gritando mientras les apuntaban. Algunos de los diputados tuvieron que vestirse con chalecos antibalas dentro del edificio del parlamento autonómico. Sigue leyendo

Resurrección

Julio Embid
La pandemia del Covid-19 ha pillado a las religiones en su peor momento. No me refiero exclusivamente al Cristianismo a cuyos creyentes ha obligado a pasar su celebración principal, la Semana Santa, en confinamiento en casa sin realizar sus ritos que celebran la muerte y resurrección de su fundador. Sino a que en el año 2020, por primera vez en la historia de la Humanidad, una pandemia no se resuelve con un movimiento milenarista ni con rezos masivos en los templos. Está demostrado por investigadores científicos que las misas masivas y novenas realizadas durante la epidemia de la llamada gripe española en 1918, favorecieron el contagio y la mortalidad en aquellas ciudades donde se realizaron. Hoy ni la minoría más religiosa ha pretendido realizar las procesiones de Semana Santa en la calle por miedo al contagio y porque en el fondo, no creen que sea bueno para ellos. El pasado Viernes Santo la Policía Nacional interrumpió una celebración religiosa en la Catedral de Granada dirigida por el propio Arzobispo y la misa no llegó a concluirse. Este hecho hubiera sido completamente impensable, policías deteniendo a un arzobispo de una catedral, hace unas pocas décadas.

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El fin de semana que duró un mes

Juliio Embid

Estoy en casa como la gran mayoría de los lectores. En realidad estoy en casa mi socia de coalición y eso ha hecho que este fin de semana que dura ya casi tres semanas se pase mejor. Y como buen fin de semana, te lo pasas entre el sofá y la cocina vestido en chándal, leyendo algo, jugando a videojuegos, viendo Netflix, poniendo lavadoras y escribiendo de vez en cuando. Y no estoy pintando muñecos porque me los dejé en la otra casa y me parece muy frívolo ir a buscar mis marines y mis pinceles. Yo no soy de los que están presumiendo en redes del teletrabajo que hacen porque en realidad, el consumo y procesamiento de noticias es 24/7 y tanto da que sea martes que domingo. En ese sentido soy un afortunado y reconozco que sin hijos y en una vivienda amplia se convive mejor. Sigue leyendo

Juego e irresponsables

Julio Embid

Me gusta mucho jugar a juegos. A mis treinta y muchos años (y sin hijos) sigo quedando con mis amigos generalmente una vez por semana a echar una partida a un juego de mesa. La semana pasada nos juntamos cinco amigos en mi casa a jugar una partida de un juego de cartas de Marvel donde servidor llevaba al billonario Tony Stark/Iron Man. Ese ritual de dos horas a última hora de la tarde nos permite vaciar unos botellines de cervezas y unas latas de refrescos, comer unas cuantas patatas fritas, ponernos al día y echarnos unas risas. Sigue leyendo

Virus

Julio Embid

Mi vocación siempre fue la Medicina. Estudié en la Universidad de Alcalá de Henares y me especialicé en Microbiología y Enfermedades infecciosas. Obtuve muy buenas notas y tras acabar la carrera, me preparé a la vez el MIR y el doctorado. Mi tesis acerca de «Procesos de control en enfermedades nosocomiales intrahospitalarias en Europa Occidental» fue muy celebrada y obtuve cum laude. Aprobé el MIR entre los cien primeros de ese año y pude escoger lo que quería sin problemas. Hice mi residencia en la unidad de Medicina Tropical del Hospital Ramón y Cajal. Tras completar los cuatro años, con algo de dinero que tenía ahorrado, marché de cooperante a África. Estuve casi una década en Angola, Namibia y Mozambique estudiando el virus del dengue. Esta es una infección muy extendida que se presenta en todos los continentes con clima tropical. En los últimos años la transmisión ha aumentado exponencialmente en zonas urbanas y se ha convertido en un importante problema de salud pública para todo el planeta. Sigue leyendo

Ir ganando

Julio Embid

El pasado 4 de enero las derechas más ultramontanas se manifestaron en Madrid en contra del futuro Gobierno que hoy se vota en el Congreso de los Diputados. Previsiblemente, salvo Tamayazo de última hora, el presidente del Gobierno será Pedro Sánchez, sorpresivamente el líder de la fuerza política más votada en las pasadas elecciones. Y en las anteriores generales también. Sin embargo la política no es como la Liga de Fútbol Profesional donde el que más puntos tenga gana. Es necesario llegar a acuerdos para lograr la investidura y es necesario lograr acuerdos para aprobar las leyes, incluyendo la ley más importante de todas: los presupuestos. Sigue leyendo

Recuerdos de un pasado cercano

Julio Embid

En 2001 marché a Madrid a estudiar Ciencias Políticas. De hecho entré en una residencia el día posterior al 11-S, el atentado de las Torres Gemelas. Un mes después el ejército estadounidense ordenado por el presidente George W.Bush invadía Afganistán como represalia. Le acompañaban en aquella cruzada los británicos, canadienses y australianos y después se sumarían la mayoría de países europeos. Lo cierto es que quien hizo el trabajo sucio fueron aquellos auxiliares señores de la guerra llamados Alianza del Norte que fueron los que hicieron las primeras operaciones terrestres contra Al-Qaeda y los Talibán. Aquel joven maño imberbe en Madrid acudió a las manifestaciones contra la Guerra de Afganistán, en parte por un inocente pacifismo, junto a un militante izquierdismo sumado a la curiosidad innata que tenemos los de provincias en la capital. Sigue leyendo