Qué rollo la política española

LBNL

No sé ustedes pero a mí me aburre cada vez más. Como me aburren los telediarios – todos, sin excepción – porque empiezan con los últimos exabruptos de nuestros políticos y pasan directamente al capítulo de violaciones, niños asesinados por sus padres y palizas callejeras, para culminar con el mercado de invierno de fichajes de futbol. Antes veía El intermedio pero ahora ya ni eso, porque el sujeto del humor – nuestra actividad política – pincha en hueso. Quizás me estoy haciendo mayor – lo cual es una realidad en todo caso – y la cosa no ha empeorado demasiado pero antes yo estaba menos de vuelta de todo. Quizás pero me temo que al menos en parte el debate político ha perdido mucho interés. Desde luego para mí pero me atrevo a pensar que no es una percepción meramente subjetiva.

Pedro Sánchez no me interesa en absoluto. No sé qué me pasa con él pero no me llega lo que dice. Me parece impostado o ambiguo o yo que sé qué pero no me llega. Y eso que coincido con el fondo de la mayoría de las cosas que dice. Y con la inmensa mayoría de las cosas que hace su Gobierno. Sigue leyendo

Sobre la reforma laboral

Alfonso Salmerón

Pues sí, voy a escribir sobre la Reforma Laboral. No precisamente porque crea que tenga algo nuevo que decir después de todo lo que se ha comentado estos días. Además, sé que al hacerlo, habrá quien me encuadre automáticamente del lado del sanchismo más recalcitrante, o lo que es todavía peor, del caduco reformismo constitucionalista heredero del setenta y ocho. Sin embargo, lo haré, aunque sea únicamente para levantar acta de mi estado de circunspección.

Y es que nunca deja de sorprenderme la capacidad que tienen las redes sociales para establecer de manera casi instantánea, un determinado marco de opinión. A las pocas horas de haberse aprobado la reforma por el Gobierno, antes incluso de que el decreto fuera publicado en el BOE, la magia de twitter ya se había encargado de echarle agua al vino de los entusiasmos, estableciendo un relato que básicamente venía a decir que, si bien había algunas sensibles mejoras en el texto aprobado, la reforma no era muy diferente de sus predecesoras, y por consiguiente, muy poco iba a influir en el modelo de relaciones laborales existente. A esta línea argumental, que se ha repetido machaconamente como un mantra a lo largo de estas semanas, se han apuntado opiniones a diestro y siniestro, tanto de sectores cercanos a la Patronal, como de ámbitos netamente izquierdistas, amén del independentismo catalán y vasco. Sigue leyendo

Cóbrenme impuestos, por favor

Senyor G

A veces, no de ahora de la pandemia sino ya de antes, tengo la impresión de que soy el único español al que le van bien las cosas. Sé que no es verdad pero a veces me sorprenden quejas de las situaciones de personas trabajando razonablemente, con comida, casa e incluso vacaciones con movimiento. En la situación actual de pandemia, por sector y formación no paré de trabajar y sobre todo de cobrar mi nómina. Como sé que no todos están en la misma situación y que hay muchas personas con problemas para unos mínimos vitales, humanos y ciudadanos, creo que nos deberían pedir un esfuerzo a los que nos va bien. No es una opinión puntual, sino decir que el criterio es ese, aportar en función de nuestras posibilidades.

Y lo quiero hacer mediante impuestos, que me cobre el estado y luego redistribuya. Odio tener que hacer yo eso de “ayudar a quien más lo necesita”, de hecho odio profundamente esa retórica de a quien más lo necesita, y la de los  más vulnerables. En vez de arreglar problemas, el neoliberalismo con cierto conservadurismo nos está llevando para atrás, a la caridad en blanco y negro aunque con colores. ¿Solo hay que ayudar a quién más lo necesita o al que lo necesita para unos mínimos? Si no, dejamos a mucha gente fuera. Unos mínimos que seguro ya están establecidos en un montón de leyes y tratados de todo tipo que habremos promulgado o firmado con variadas letras y bolis de colores. Habrá quien pensará que prefiere hacerlo él personalmente y dar el dinero como le plazca. Yo no lo creo. ¿Qué sabré yo de las rentas de la gente y sus necesidades? Sin hablar de aquel concepto de economía de escala, que será mejor una escuela con profesoras que ir yo regalando un tomo de la enciclopedia a quien vaya viendo. Sigue leyendo

Como un cochino en un charco de barro

Carlos Hidalgo

Tenemos polémica de media duración. El ministro de Consumo, Alberto Garzón, se ha quejado de las llamadas “macrogranjas”, de los efectos nocivos que producen en el medio ambiente, de cómo se maltrata a los animales que en ellas se crían y de la baja calidad de las carnes que producen.

Pero como la queja se realizó en un diario extranjero, en “The Guardian”, todo el mundo se ha llevado las manos a la cabeza, pensando que el ministro he dicho en un foro internacional que la carne española es de mala calidad. No es eso lo que ha dicho, ni mucho menos, pero tal y como están los ánimos, pues ha dado bastante lo mismo. Sigue leyendo

Ideologicismo y pandemia

Lluís Camprubí

Recientemente, Daniel Innerarity ha publicado la columna “No es lo mismo” en la que denuncia los intentos torticeros de equiparar -y por lo tanto expulsar de lo aceptable- las posiciones políticas del espacio de Unidas Podemos con las de Vox bajo la falsa premisa que son extremos. Recomiendo su lectura y comparto su argumentación, que en definitiva recuerda que mientras que los primeros están comprometidos con los valores democráticos y pluralistas, los segundos pretenden destruirlos.

Quisiera complementar este hilo argumental con el caso de la pandemia. Aún es pronto para disponer de análisis comparados y evaluaciones de la gestión entre distintos territorios regionales o estatales donde participan fuerzas “a la izquierda de la socialdemocracia” respecto a aquellos donde acompañan fuerzas de derecha extrema. Aunque una mirada preliminar sí permite afirmar que en los territorios donde participan o acompañan el gobierno fuerzas de dicha izquierda la gestión ha sido más garantista respecto a las personas más vulnerables y más exigente con las restricciones sanitarias. Mientras que en aquellos territorios donde el gobierno está condicionado por fuerzas de derecha extrema (2.0, derecha trumpista,…) hemos visto una gestión más preocupada por la satisfacción de sectores económicos específicos y por la no voluntad de imponer restricciones sanitarias o directamente cuestionarlas. Sigue leyendo

Rusia

LBNL

Hoy los ministros de exteriores de la OTAN mantendrán una reunión extraordinaria para abordar la amenaza rusa sobre Ucrania. Anteayer el Alto Representante de la UE para las relaciones exteriores, Pep Borrell, visitó Ucrania reafirmando el compromiso europeo con su soberanía, integridad y seguridad. El próximo lunes, EE.UU. y Rusia mantendrán una reunión crucial sobre el mismo tema en Ginebra. Y el miércoles la OTAN mantendrá una reunión con Rusia, la primera en varios años. Y el jueves – o el viernes porque ya me pierdo – se reunirá la OSCE sobre el mismo tema. ¿Qué tema? Sobre la mesa, sendos borradores de tratados entre Rusia y EE.UU., por un lado, y Rusia y la OTAN, por el otro. De fondo, la movilización de varias decenas de miles de militares rusos cerca de las fronteras ucranianas, con preparativos en marcha para movilizar bastantes más.

Rusia sostiene que Ucrania maltrata a sus ciudadanos ruso-hablantes (una decena larga de millones de sus cuarenta largos en total) y que “Occidente” la está armando para doblegar la rebelión del Donbás (Luhansk y Donetsk), lo cual justifica sus preparativos militares meramente defensivos. Cuando “Occidente” la amenazó con sanciones durísimas si ataca a Ucrania, que insiste en que no tiene ninguna intención de lanzar una ofensiva sobre el Donbás, Rusia sorprendió con los dos borradores de tratados. ¿Qué dicen dichos tratados? Varias cosas, algunas verdaderamente imposibles de cumplir como corresponde a una posición de partida, y otras, mal que nos pese dado que lo exige el carnicero represor Putin y encima lo hace por las malas, bastante razonables. Sigue leyendo

La hoja en blanco de 2022

Juanjo Cáceres

No querría dejar pasar la oportunidad de aportar un leve contrapunto a lo que aquí se manifestaba el pasado lunes día 3 (“Año Nuevo, ¿vida nueva?”), remarcando precisamente que la llegada del nuevo año tiene mucho de punto de inflexión simbólico. De sensación de que dejamos muchas cosas atrás para empezar otras. Los propósitos que nos hacemos son en parte eso, la búsqueda de un contraste entre lo que hemos vivido hasta ahora y cómo queremos vivir a partir de este momento. Formularlos es una forma de dotarnos de una nueva hoja de ruta sobre la que andar el nuevo camino que ansiamos recorrer. Muchos dirán que esto tiene mucho de ilusorio, pero en la mente humana muy pocas cosas pasan porqué sí. La manera de pensar guarda una estrecha relación con la manera de actuar. Seamos conscientes o no de ello, pensar en la acción y la disposición a la acción son un paso necesario para la acción, se cumpla o no, finalmente, esta.

Precisamente por este motivo a veces hay que situarse en un plano más abstracto y menos concreto. El 2022 está arrancando, muchos tenemos diferentes ideas sobre cómo queremos que sea y algunos habremos pensado incluso en formas concretas de llevar a cabo nuestras metas. Pero sabemos que a menudo las ideas se desvanecen rápidamente, que les ocurre lo que a un trozo de tejido con el paso del tiempo: que poco a poco se deshilachan y que al final queda muy poco de lo que fueron. La vida es fuente de desilusiones pero también nosotros somos nuestro peor enemigo: un propósito mal planificado o incoherente con nuestras actitudes y hábitos no pasa de ser una idea fugaz, que tan pronto como viene, se va. Sigue leyendo

Un gesto de buena educación

Carlos Hidalgo

Lamentablemente Pablo Casado ha contraído covid. En esta nueva fase de la pandemia, en la que Ómicron se extiende a más velocidad que la cepa primigenia de Wuhan, hay más gente a nuestro alrededor que cae enferma, si bien parece que con mucha menos gravedad que en los desconcertantes meses finales de 2019.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le ha transmitido a Casado sus mejores deseos de una pronta recuperación vía Twitter. Algo que no debería ser excepcional, sino que es también su deber. Y Casado, atendiendo al mismo espíritu, se los ha agradecido por el mismo cauce.

Pues bien, esto ha molestado. Hay demasiadas personas que creen en esa nefasta frase de “al enemigo, ni agua” y quien no reprocha a Sánchez su gesto, reprocha a Casado el suyo. Sigue leyendo

Año nuevo, ¿vida nueva?

LBNL

Probablemente no. Al menos no se me aparecen con claridad los motivos por los que nada vaya a cambiar. Empezando por la pandemia, desatada con Ómicron, en España y gran parte de Europa, pero menos letal – aunque bastante más contagiosa – que en olas anteriores gracias no a la menor agresividad de esta variante sino a la alta tasa de vacunación. Y siguiendo por la economía, que sigue tirando, a medio gas, padeciendo la carestía de la subida del coste de la energía en todo el mundo y en Europa en particular, y las limitaciones provocadas por el Covid, bien en forma de bajas laborales o problemas de suministros desde Asia. Para acabar con la política, en la que preveo que Casado seguirá disparando a diestro y siniestro sin tino alguno, Ciudadanos seguirá empequeñeciéndose y Podemos versión Yolanda seguirá ilusionando mentes y corazones que posiblemente consigan detener su hasta ahora imparable descenso electoral. Cuando toque porque por mucho que murmuren los que desean un adelanto, sigo convencido en que Pedro Sánchez agotará la legislatura. Y luego la revalidará aunque eso, por supuesto, ya veremos. Pero allende nuestras fronteras veo grandes nubarrones y rezaré varios padres nuestros durante la semana para que la reunión Biden-Putin del día 10 salga bien, por la cuenta que nos trae.

1 – COVID – ÓMICRON Sigue leyendo