Sanos y cuerdos

Carlos Hidalgo

Cuando empezó la pandemia y nos tocó recluirnos en nuestras casas, con todo un panorama desconocido por delante, una persona muy especial para mí me dijo: vamos a intentar salir de esta sanos y cuerdos.

Sanos y cuerdos. Dos cosas que cada día se hacen más cuesta arriba. Sanos, porque tras un buen resultado del primer confinamiento, la llamada “desescalada” se hizo sin ton ni son, atendiendo a orgullos regionales y tratando de remontar una temporada turística que ya estaba perdida sin remedio. Tras nuestra estricta reclusión, los no tan estrictos criterios económicos han hecho que la enfermedad no se termine de ir. Especialmente en la comunidad autónoma donde todo se disparó y que ahora vuelve a encabezar los contagios. En España y en Europa. Madrid. Sigue leyendo

Negacionistas

Alfonso Salmerón

Trump y Bolsonaro han abanderado en el mundo la oposición a las medidas para combatir la COVID 19. Por esa razón se les ha tildado de negacionistas. Se han comportado como unos terribles insensatos que no han tenido reparo en poner en riesgo la salud de su gente. Narcisistas y arrogantes, han desafiado a la comunidad científica internacional a la vez que iban subiendo las cifras de contagios y fallecimientos. Me compadezco de brasileños y norteamericanos. Una desgracia tener mandatarios así en un momento como éste. Suerte de nosotros que vivimos en Europa. Aquí es otra cosa. Estamos en buenas manos. Todo está bajo control.

En nuestro país ningún gobernante de ninguna comunidad autónoma ha menospreciado el virus. Ni tampoco nunca hemos escuchado decir a ningún responsable político que esto del coronavirus era poco más o menos como una gripe, afirmando que lo que estaba pasando en China o Italia era imposible que ocurriera aquí. En España hemos tenido desde el principio a todos los partidos políticos trabajando codo con codo. Nadie ha intentado sacar tajada de los errores del otro. Las decisiones se han tomado siempre con el mayor rigor científico, dejando a un lado otras consideraciones. Si había algún conflicto político pendiente como era el caso de Catalunya, nuestros líderes supieron llegar a acuerdos para buscar un lugar en la agenda de manera que no afectara a la estrategia contra la COVID 19. Lo mismo ha ocurrido con la aprobación de los presupuestos. Aquí, salvo Miguel Bosé, nadie frivolizó nunca con la salud. Nuestra manera de afrontar la crisis está siendo modélica. Y no hablemos del comportamiento de la ciudadanía. Seguramente por ello, los rebrotes han sido la excepción y afrontamos la segunda ola en unas condiciones inmejorables. Sigue leyendo

Peligro de golpe y/o de guerra civil

LBNL

No se asusten que me refiero a Estados Unidos. La muerte de la anciana juez liberal del Supremo Bader Ginsburg el viernes ha incrementado sustancialmente el riesgo si Trump y los republicanos consiguen llevar a buen puerto su intención de nominar a un sustituto conservador antes de las elecciones presidenciales del próximo 3 de noviembre. Como salió a la luz con el fiasco de las elecciones Bush- Gore en Florida en el año 2000, el sistema electoral norteamericano es muy robusto en la medida en la que todos los participantes acepten las reglas del juego. Pero completamente tercermundista en términos de avances tecnológicos, uniformidad (cada Estado tiene sus propias reglas) y garantías. Y Trump tiene un largo historial de “terrorismo judicial” a sus espaldas: cuando no tiene razón, litiga sin fin, retrasando la solución lo más posible. Ya ha preparado el terreno hablando del fraude que se avecina con el voto por correo, que será mucho más usado que en el elecciones anteriores por el COVID. De forma que, salvo derrota morrocotuda en los Estados clave – o en Texas donde debería ganar – está listo para impugnar los resultados de los distritos urbanos de mayor concentración de voto demócrata, cuya anulación supondría su victoria en el Estado correspondiente. Lo hará confiado en que, tras un largo proceso, al decidirá el Tribunal Supremo que, con un balance 6-3 de conservadores frente a liberales, le dará la razón. Tan solo resta un mes y medio para la elección pero en realidad el plazo es más largo porque la elección – indirecta – del Presidente solo tiene lugar el 14 de diciembre, cuando los compromisarios elegidos por sufragio popular en cada Estado ratifican el mandato, que el Gobernador de cada Estado envía a Washington. Y algo más largo todavía porque el Congreso no cuenta los votos y oficializa el resultado hasta el 6 de enero, siendo el Presidente investido (“inaugurado”) solo el 20. En otras palabras, el 3 de noviembre Trump dirá que en realidad ha ganado y mantendrá las espadas en alto hasta que el Supremo le dé la razón, acelerando el nombramiento del noveno juez cuyo apoyo, por otra parte, no es indispensable porque sin Bader Ginsburg el balance ya es de 5-3. Sigue leyendo

Saint-Gobain, Bosch y el casino más grande de Europa

Pedro Luna Antúnez

Apenas hay unos ocho kilómetros entre el municipio tarraconense de l’Arboç y el núcleo de Sant Marçal del termino municipal de Castellet i la Gornal, anclado en la provincia de Barcelona. Ambos municipios, el primero perteneciente a la comarca del Baix Penedès y el segundo a la del Alt Penedès, han sido noticia los últimos días por sendos conflictos laborales que afectan a empresas radicadas en la zona desde la década de los setenta y que, más de cuarenta años después, protagonizan un nuevo episodio en el proceso de desindustrialización de Catalunya. Y como ya sucedió en el conflicto de Nissan, no sólo están en peligro los puestos de trabajo directos sino también los indirectos de las empresas auxiliares. Según fuentes sindicales, entre Saint-Gobain, la empresa ubicada en l’Arboç dedicada a la producción de vidrio para el sector del automóvil, y la planta de Bosch de Castellet i la Gornal, especializada en motores de los limpiaparabrisas, podrían perderse más de un millar de empleos.

La multinacional francesa Saint-Gobain llegó a l’Arboç en 1973 con el nombre de Cristalería Española, para pasar a llamarse Saint-Gobain Cristalería en 2000. Con el tiempo la empresa se dividiría en dos, la división Glass, centrada en la producción de vidrio para la construcción, y Sekurit, más orientada hacia el vidrio para la automoción. Actualmente tanto Glass como Sekurit de dedican exclusivamente al vidrio para la industria del automóvil. Glass produce el vidrio plano que Sekurit procesa como producto final. Sin embargo hace unas tres semanas, Saint-Gobain anunció al comité de empresa su intención de cerrar la división Glass, lo que dejaría en la calle a 122 trabajadores. La reacción sindical fue la de iniciar una huelga indefinida a partir del 6 de septiembre. Dos días después la dirección de la empresa registró el ERE para despedir a la totalidad de la plantilla. Desde el inicio de la huelga los trabajadores de la división Glass de Saint-Gobain no han parado de luchar por sus puestos de trabajo; manifestándose a las puertas del Parlament de Catalunya, realizando cortes de carretera en la Nacional 340, bloqueando la salida de material del almacén logístico que la empresa posee en el polígono industrial de Bellvei a unos cinco kilómetros de l’Arboç y emplazando a las diferentes administraciones a posicionarse a favor de la continuidad de la actividad laboral de Saint-Gobain Glass. Sigue leyendo

Hoy me proponía no hablar de IDA

Carlos Hidalgo

De verdad, que quería hacerlo. Porque España es mucho más -y mucho mejor actualmente- que Madrid. En Asturias la pandemia se mantiene bajo un estricto control, en Andalucía las cifras no son tan temibles como se pensaba. Canarias, viniendo de décadas de destrucción y venta a pedazos de la sanidad pública, está lidiando con todo admirablemente bien y lo mismo puede decirse de Valencia. Aragón parece que va domando el rebrote brutal que experimentó y en Extremadura la atención primaria se ha reforzado, como primera barrera que es ante cualquier problema sanitario.

Nos quedan Cataluña y Madrid como faros de lo que no ha de hacerse. Ambas comunidades tienen gobiernos regionales que se precian de no obedecer la autoridad del Gobierno de España, ambas tienen partidos conservadores hegemónicos que han sido condenados por financiación ilegal, por conceder a dedo muchas cosas a unas pocas empresas. Y ambas tienen en su presidencia a políticos que mezclan la chifladura con la violencia y la xenofobia más repugnante en sus discursos. En ambos casos, además, criticar a esos partidos corruptos se quiere equiparar a insultar al conjunto de los habitantes de sus pobres territorios. Y en ambos casos, se apoyan para gobernar en gente que mitifica la violencia, la xenofobia y, en general, montar numeritos a medio camino entre una algarada futbolera y un desfile de camisas pardas. Sigue leyendo

Ocupas denuncian al dueño que reocupó su propia casa

Senyor G

El título de mi post de hoy era el titular del suplemento VIVIR en Barcelona del 05/09/2020 de La Vanguardia, ya de por sí suficientemente llamativo, pero el subtítulo era aún más impactante: “Un vecino recupera su piso en Mataró al ver que los moradores que impedían su entrada estaban de vacaciones en Eivissa”. Todo esto en un verano donde las noticias sobre ocupaciones siguen acompañando las publicidades de las alarmas de seguridad que venimos padeciendo desde hace mucho tiempo.

No voy a negar que haya problemas de ocupaciones, personalmente lo vivo en mi edificio con diversos intentos que nos destrozan la fachada, pero en este caso concreto mío el problema es el SAREB que es el propietario y no lo pone en el mercado ya sea de alquiler o de venta a un precio razonable y nos retornase socialmente lo puesto impositivamente, porque el SAREB también somos todos. En cualquier caso tendríamos que ver cómo discernir entre lo anecdótico y los casos que nos explican las situaciones políticas y económicas que vivimos y cómo lo afrontamos como sociedad. Respecto a la vivienda, como sociedad ¿cuál sería el principal problema que tenemos? ¿La pobreza y el derecho a la vivienda o el derecho a su propiedad? Sigue leyendo

La Génova Nostra

LBNL

El testimonio del ex Secretario de Estado de Interior Francisco Martínez no revela nada nuevo pero confirma a las claras que la corrupción del PP es estructural. No solo se ha financiado ilegalmente durante décadas si no tuvo empacho en utilizar a la policía de todos para tratar de robar las pruebas de ello que se ex Tesorero – Bárcenas – parecía tener. Ilegalidad al cuadrado. Gangsters. Mafia. Al mando del gobierno. ¿Si Cospedal no tenía empacho en dirigir – al alimón con su dudoso marido – a Villarejo contra Bárcenas, cómo podemos confiar en que gestionó rectamente el Ministerio de Defensa? ¿Y qué decir de Rajoy cuando en el PP admiten que el “divino” Fernández Díaz nunca hacía nada sin su conocimiento? Al parecer, mientras le mandaba mensajitos de apoyo a Bárcenas, daba instrucciones – o consentía – que las fuerzas del orden públicas le espiaran y acosaran para evitar su chantaje. Lo cual podría tener cierta comprensión si Bárcenas les hubiera estado chantajeando con algo ilegal. Pero no, se saltaron todos los límites para evitar que se convirtiera en un “arrepentiti”. La única diferencia con la Cosa Nostra es que esta última mata. Pero que el principal partido de la oposición se parezca a la Mafia, es grave. Y un problema muy serio para todos porque no cabe confiar ni un ápice en quienes vulneran la legalidad tan gravemente. Sigue leyendo

Cahiers des doléances

Artur Mulligan


Así nos encontramos, en un país lacrimoso convertido en apretado registro de cuero desvencijado, en el cual se consignan los deseos y demandas de las más diversas asociaciones, instituciones y asambleas varias. Desde un poder judicial que pide angustiado su renovación hasta un ejecutivo que solicita colaboración a los que todavía no hayan partido de vacaciones.

Desquiciados por el insidioso virus que trastoca cualquier intento de planificación, los colectivos de mutantes no pierden ocasión para vestir, incluso innovar desordenadamente su queja, conscientes de la hermosa cornucopia europea que se insinúa en el horizonte. Sigue leyendo

Apertura de escuelas: crónica de un desastre anunciado

drodrialbert

A pocos días de comenzar el curso escolar en Catalunya (o ya iniciado en otras Comunidades Autónomas), el caos y la improvisación de las autoridades educativas ha alcanzado cotas que ni los más pesimistas podíamos imaginar hace unos meses. Es evidente que esto genera incertidumbre y confusión entre la comunidad educativa, que se multiplica cuando tenemos en cuenta la enorme cantidad de informaciones contradictorias que aparecen en los medios de comunicación y en las declaraciones institucionales.

Una de las preguntas que hemos de formularnos es evidente: ¿cómo es posible que, teniendo meses para preparar el inicio del curso académico, hayamos llegado a esta situación tan lamentable? La respuesta se escapa del ámbito educativo y entra en el terreno económico. Todo el mundo que ejerce responsabilidades educativas sabe que, teniendo en cuenta la situación de partida de nuestro país, es necesario aumentar sustancialmente la plantilla de profesorado, reducir en gran proporción las ratios y buscar espacios fuera de muchas escuelas dado el hacinamiento que existe en las mismas. Y, aquí viene el problema, para realizar todo esto hace falta una importante inversión que no quiere emprenderse. Sigue leyendo