Dos cosas sobre el COVID que deberían ser obvias

LBNL

Un poco de claridad entre tanto ruido y confusión. Primera, la tan cacareada “quinta ola” no se parece en nada a las anteriores por lo que calificarla de quinta es engañoso. Desde que una gran parte de la población – el 50% en España – está completamente vacunada, a la que se unen los menores de 18 años – el 19% – el aumento de la incidencia acumulada – el número de contagiados – no tiene las consecuencias que tenía anteriormente, como revela la menor tasa de hospitalizaciones y, especialmente, de ocupación UCI y fallecidos.

Dicho de otra forma, como es lógico las vacunas están mitigando las peores consecuencias de la pandemia. Lo cual no quiere decir que el aumento de la incidencia no sea una mala noticia. Pero no tiene sentido alarmar comparando datos previos y posteriores a la vacuna como si fueran equiparables. Sigue leyendo

Yo no te pido la Luna

Carlos Hidalgo

Mientras escribo esto, el hombre más rico del planeta, Jeff Bezos, ha despegado en un cohete de su propiedad en compañía de varias personas que han pagado un billete de varios millones de dólares. Ha llegado al límite de la atmósfera terrestre, ha estado unos minutos y ha vuelto. A eso, que le llaman “viaje espacial”, aunque no lo sea tanto, ha dedicado una nada despreciable cantidad de dinero, con nulos avances para la exploración espacial.

Ni el cohete reutilizable, ni el motor “menos contaminante” de hidrógeno y oxígeno, ni la cápsula no tripulada son cosas nuevas. Lo único que podemos considerar nuevo es que la cápsula es más amplia, tiene mejores ventanillas, más espacio y no vale para nada científico, ni aeroespacial. Es un ascensor-cohete caro que no te lleva a ninguna parte y para el que te piden 23 millones de dólares por billete. Sigue leyendo

A propósito del ruido

Juanjo Cáceres

 Estas podrían ser mis últimas palabras. Pero también podrían no serlo. De hecho, no lo son, pero si lo fueran, tampoco tendría nada de particular. Sería una auténtica obviedad, porque así ha sido siempre. Es la condición vital del ser humano: estar sujeto a la incertidumbre, si bien obramos y pensamos buscando certezas que atenúen el estrés que ese futuro siempre difícil de prever nos produce.

También nos estresa todo aquello que sí somos capaces de anticipar. Sabemos, por ejemplo, que en un momento determinado del futuro ya no existiremos. Sabemos que ese momento estará más o menos cerca en función de la edad, el estado de salud y los estilos de vida que llevemos. Y no solamente: también podemos caer siendo víctimas de la acción de otros. ¿Cómo no va a estresarnos toda esa incertidumbre? Sigue leyendo

Memoria de tratantes y herreros

Senyor G

Llevo pensado en este articulo años, y eso no quiere decir que vaya a quedar mejor, simplemente me demuestra cómo me falla la memoria. Creí escuchar en una entrevista en dos partes a Ricardo Pachón, el productor de Camarón y mucho más en su vinculación con el mundo y la cultura flamenca, hablar sobre tres cualidades o dones que definían a la cultura gitana en España y me parecía que con ellas me iba topando al vivir en Sants, donde en uno de sus barrios, el de Hostafrancs, hay una importante comunidad gitana catalanoparlante de muchas generaciones, de hecho desde cuando ni Hostafrancs ni Sants eran barrios de Barcelona sino entidades municipales separadas de la capital de Cataluña.

En la web de RTVE no he sido capaz de encontrar la entrevista en el programa de Radio 3 Duendeando, pero por fortuna la he encontrado en un disco duro que como toda memoria no será eterna salvo lo que nos quede aquí y ahora en nosotros. No eran dos las cualidades o dones, sino que hablaba de las dos profesiones o castas percibidas como más importantes para los gitanos, y una equivalía a un don y la otra la posesión de un secreto. Sigue leyendo

Lecturas online de verano

Lluís Camprubí

Estos meses de verano son buen momento para poder dedicar tiempo a lecturas pendientes o descubrir algunas que por su extensión y necesidad de reposo en otros momentos del año quedarían en la carpeta “para luego”.

Hace algunos meses ya les recomendé algunos libros que tenía entre manos, así que ahora me gustaría sugerirles algunas lecturas disponibles online (en inglés) sobre los temas que más líneas me han ocupado por aquí este año de pandemia y vacunación.

Sobre la pandemia resulta imprescindible leer todos y cada uno de los artículos de Ed Yong publicados en The Atlantic. Ha sido merecedor del Pulitzer, como explica el reconocimiento “For a series of lucid, definitive pieces on the COVID-19 pandemic that anticipated the course of the disease, synthesized the complex challenges the country faced, illuminated the U.S. government’s failures and provided clear and accessible context for the scientific and human challenges it posed.” Es importante señalar que aunque algunos textos tienen su foco en USA, tienen interés universal y mucho de trasladable a nuestro contexto. Todas las personas interesadas en salud pública deberían leerlo. Sigue leyendo

¿Quién le lleva al señor Josep Oliu las cosas del banco?

Senyor G

Cada vez tengo más quejas de mi padre por el tema de necesitar móvil e internet para un montón de gestiones. Mis padres tienen un móvil, el mismo los 2, pero sin internet. Ni en el móvil ni en ningún otro dispositivo. Es una cosa que hemos ido hablando de hacer con mi hermano e incluso con ellos, pero no nos es fácil decidir ni lo que implicaría luego. No lo vemos fácil. Mi madre, hasta que mi padre se jubiló, era la que llevaba todo este tipo de gestiones y como quien dice estaba todo a su nombre, pero ahora se van los dos juntos a hacer estas cosas, y cómo siempre se lo van hablando. Y no se aburren, en esto y en general, la verdad sea dicha.

Ya llevan algunos años preocupados porque para hacer muchas gestiones, especialmente con los bancos, se necesitan ciertos recursos y bagaje tecnológico. Y ellos no lo tienen. Mi hermano y yo vamos haciendo este tipo de gestiones que necesitan internet e incluso le preguntan a la nuera que trabajó en un banco, y cuando mi padre se enfada por estas cosas, por la gente mayor para los que en gran medida todo esto es otro planeta. Y yo le digo que no se preocupe que nosotros le explicamos, ayudamos y hacemos; a él no le baja el enfado y esa indignación tan suya. Sigue leyendo

Cuando me sale Harry el Limpio

Senyor G

Soy una persona de orden madura y he sido joven como todos, pero ahora voy a decir que lo fui dentro de un orden y como dios manda. Pero cada vez me saca más de mis casillas el desprecio al de al lado y la impotencia que se siente al no poder hacer nada, por no andar a ostias. Entre otras cosas porque para pelear hay que saber y. por otra parte, por cierto sentido de la civilización, les voy a decir sobre todo por esto último, pero sé que tampoco puedo estar todo el rato llamando a un guardia.

El otro día con mi hijo sentía cierta impotencia que no sabíamos dónde ponernos en el parque, entre bebedores que además dejan las latas por allí y fumadores de tabaco y de lo otro. Nos pusimos a jugar con la pelota en las pista de petanca y allí estaban la juventud que bebe en lata alcohol y energéticas y por otro unas chicas con unos porros que encima creo que se me quejó de que la asustamos con la pelota. Obviaré a los tres damnificados por su vida y sus excesos, una de ellos se quejó de que levantamos polvo, porque bastante tenían con lo suyo. Por lo menos esta vez no tuvimos que esquivar muchos perros de todo tamaño, ni como otra vez la mierda fresca que cagaron en la pista mientras la elegante dueña andaba por ahí con su móvil. Ahora mismo en los parques los infantes solo pueden estar en sus cercados y no sacarlos fuera de allí, y a veces ni eso. Pero con niños que entran en la decena y alrededores los columpios ya no es lo suyo, el parque ya no es lugar para niños. Pero bueno todos hacemos por compatibilizar el espacio para el recreo gratis que es un parque. Sigue leyendo

La Luna será el paraíso, patria de la humanidad

Julio Embid

Esta semana pude terminar la trilogía de ciencia ficción de la Luna de Ian MacDonald compuesta por las novelas: “Luna Nueva”, “Luna de Lobos” y “Luna Ascendente” y la verdad es que están francamente bien. Al nivel de la Trilogía de Marte que escribió Kim Stanley Robinson a comienzos de los 90 del siglo pasado. Del argumento hablaré poco, estamos en el comienzo del siglo XXII en una Luna colonizada por grandes empresas dirigidas por cinco grandes familias enfrentadas entre sí que viven en ciudades subterráneas unidas por trenes magnéticos. No destriparé la trama porque invito al lector a conocerlas. Sin embargo sí querría hablarles de tres aspectos elaborados en esta trilogía futurista: la economía, las relaciones personales y el derecho. Sigue leyendo

Ansiedad adolescente, la otra pandemia

Alfonso Salmerón

La semana pasada, el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona daba a conocer en su informe Faros que los pacientes adolescentes atendidos en sus consultas de Urgencias se habían incrementado un 47 % en el último año. Este dato está en línea con informes similares que se han publicado estos meses en otros lugares del país y que han recogido y denunciado los colegios de psicólogos y asociaciones de terapeutas de todas las comunidades autónomas.

Este hecho tiene una derivada nada desdeñable que no es otra que el colapso de nuestro sistema público de salud mental español, como dijo recientemente en el Congreso el diputado Íñigo Errejón. Mientras sigue creciendo el número de las demandas, especialmente entre los jóvenes y adolescentes, pero también entre la población adulta, y se dispara el índice de suicidios, la respuesta de las administraciones públicas en lo que a movilización de recursos se refiere sigue siendo inexistente. España está a la cola de Europa en atención pública de Salud mental y es uno de los primeros países del mundo en consumo de ansiolíticos y antidepresivos. Sigue leyendo

Hashtag feliz

Aída dos Santos

Nací en 1992 y llevo toda la vida considerándome joven. He sido la cuota joven, la cara joven, la nueva y la pequeña tanto tiempo que se me olvida que pronto cumpliré mis últimos veinte. Una de las escenas con las que más mayor me siento es cada vez que abro Telegram. Yo abro Telegram y el reflejo de la pantalla del móvil me devuelve la imagen de una señora con el pelo cardado, los labios pintados de rosa, la raya del ojo de color azul y fumando Ducados.

No entiendo nada de esos chats, no acabo de pillarle la gracia a los mensajes editados ni entiendo porque hay que borrar mensajes enviados. El infierno tiene un lugar especial reservado para la gente que tarda en contestar por tocar los cojones. Del mismo modo, hay una ración de oreja perfectamente cocinada a la plancha en el cielo aguardando a esos seres de luz que te responden a los ja, ja, ja, acaban las frases con un interrogante o se despiden antes de dar la conversación por finalizada. Sigue leyendo