El otro lado de Welles

Juanjo Cáceres

Cualquier persona nacida hace más de cien años se nos hace extraña a todos los que ni siquiera hemos vivido la mitad de esa cifra, pero las personalidades más importantes de nuestro pasado reciente no deberían de sernos desconocidas, ni quedar en el olvido. Es inevitable, no obstante, que ello suceda, salvo que las cosas del presente hagan que se rescaten de algún modo y que con ello descubramos parte de lo que fueron e hicieron.

Puede que esto último le haya estado sucediendo a Orson Welles, un personaje del que probablemente en nuestro país no hacemos demasiada memoria. Más aun cuando hace solo unos pocos años que reapareció mágicamente ante nosotros con un producto “nuevo”, Netflix mediante. No diremos que fuera un éxito de audiencia, porque no lo fue, ni tampoco que el hecho sirviera de excusa para redescubrir todo su legado cinematográfico, que tampoco. Y no precisamente porque no sea necesario reivindicar al autor intelectual de la considerada por algunos la mejor película de la historia, Ciudadano Kane, su gran obra maestra: una composición que por el inevitable paso del tiempo es probable que resulte cada vez menos conocida entre el público más joven y que para otros no tan jóvenes duerma el dulce sueño del olvido. Sigue leyendo

Mi 2022 en Debate Callejero: un año de furia

Juanjo Cáceres

Cuando llega el final de año, hay gente que elige echar la vista atrás y otros que prefieren mirar hacia adelante. En mi caso me siento en la necesidad de hacer diversos balances y de los mismos no está excluido Debate Callejero, espacio al que he contribuido durante 2022 con 24 textos, que culminan con el que tienen ante ustedes, el vigésimo quinto. En mi caso, mirar hacia atrás me sirve para revisar cuáles han sido los ejes temáticos que me han llamado la atención y para comprobar en primera persona si lo aquí redactado han sido ocurrencias puntuales, simples disparates o bien ha quedado alguna idea relevante sobre el papel.

Creo que la guerra de Ucrania ha sido en buena medida el centro de gravedad sobre el que ha basculado todo. En El mundo después de Putin y Paradojas bélicas la he abordado como tema central, pero cuando la guerra reaparece en Europa, creo que lo más necesario es recuperar la perspectiva histórica (quizás debido a un sesgo de itinerario, dados los numerosísimos años que dediqué a formarme en la materia). Este 2022 lo he hecho en varias ocasiones: en Miradas 104 años después (Primera Guerra Mundial), El último soviético (Imperio soviético) y, fuera de la temática ucraniana, en Exilio a cuerpo de rey (sobre la monarquía borbónica). También en otro texto más reciente, Una vida cualquiera, donde recurriendo a la falsa biografía y con escaso eco, traté de poner en perspectiva algo más de cuarenta años de historia reciente, para evocar lo que para mí es una de las claves del presente: un profundo, impreciso y a veces intangible malestar civilizatorio. Sigue leyendo

Una vida cualquiera

Juanjo Cáceres

Naces irrumpiendo en los años 80. Tus padres contemplan cómo las llamas encienden un pebetero en Moscú y das tus primeros pasos en un país que se dispone a celebrar un Mundial de Futbol. ¡Qué gran acontecimiento y qué pequeño eres como para recordar después algo de todo aquello!

El atentado de Hipercor y la nominación a los Óscar de Almodóvar te alcanzan en la escuela. A punto de salir de ella disfrutas del mayor espectáculo del mundo en tu ciudad: unos Juegos Olímpicos. Es un año mágico, de orgullo y satisfacción, en el que tus padres no dudan en viajar hasta Sevilla para visitar la Exposición Universal, donde descubres una forma de imaginar el mundo que pone un broche de oro a esa infancia que ya termina. Sigue leyendo

Gerard Piqué no tiene quién le escriba

Juanjo Cáceres

El próximo año hará dos décadas que el inolvidable Manuel Vázquez Montalbán diseccionaba toda una época en uno de sus personalísimos ensayos: “La aznaridad”. El trabajo revisaba con una perspectiva única el mandato de José María Aznar a poco tiempo de su finalización, que sobrevendría un año después con el relevo fallido de Rajoy, los atentados de Atocha y la victoria en las urnas en el año 2004 de José Luis Rodríguez Zapatero.

Entre los diferentes apartados que recorría el libro, había uno dedicado al fútbol: “Del nacionalfubolismo al nacionalcatolicismo”. Manolo recordaba en él que el expresidente Aznar intentó en todo momento vehicular su imagen a través del imaginario deportivo y que lo hizo principalmente mediante dos dimensiones: como jugador de paddle y como aficionado del Real Madrid y de la selección nacional. En su análisis de la relación entre “aznaridad” y fútbol, recordaba cómo en los años 1990 había surgido en el Real Madrid la necesidad de recuperar su condición de equipo representativo del Estado ante los prolongados éxitos del cruyffismo, lo que logró con éxito consiguiendo tres nuevas copas de Europa entre 1998 y 2002, mientras el Barça se adentraba en un periodo cada vez más tenebroso. En un aspecto distinto, hay otra reflexión que merece ser recordada: “Tenemos que asumir con resignación los desastres épicos de nuestro deporte, a la vista de que la selección de fútbol jamás será otra naranja mecánica, ni siquiera una naranja mecánica”. Sigue leyendo

De ola a ola

David Rodríguez

Prácticamente no hemos acabado de salir de la segunda ola de calor de este verano y ya tenemos activados nuevos avisos de peligro para estos días. Para quién todavía pueda pensar que esto es algo normal, hay que recordar que, a nivel de España, se considera ‘ola de calor’ un episodio de como mínimo tres días consecutivos, en el que al menos un 10% de las estaciones meteorológicas registran temperaturas máximas por encima del percentil 95 respecto a la serie comprendida entre 1971 y 2000.

La primera ola de este verano llegó en junio y fue la más intensa en este mes desde que se tienen registros, superando la de 1981. La segunda ola se acaba de producir a mediados de julio, que según los datos provisionales de la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología) ha sido la más intensa y una de las más duraderas de la historia. Durante las jornadas presentes volvemos a padecer episodios de calor extremo en muchas provincias de España, aunque técnicamente parece que no va a tener la consideración de una ola independiente, y puede ser que se compute como una continuación de la anterior. Sigue leyendo

Héroes y dioses

Julio Embid

El pasado fin de semana fui a ver la nueva película de superhéroes “Thor Love and Thunder” protagonizada por el australiano Chris Hemsworth y dirigida por el neozelandés Taika Waititi. Más allá de que sea la cuarta película de este superhéroe y de que, desde la compra de Marvel Comics por el conglomerado The Walt Disney Company en 2009, se produzcan pelis y series como churros, puedo decir que me gustó.

El argumento, sin contar spoilers, está recogido en las sinopsis y trailers: Un loco extraterrestre llamado Gorr (interpretado fantásticamente por Christian Bale), tras rezar mucho y ver como su hija moría de hambre, decide tras ser ninguneado por los dioses, acabar con ellos planeta por planeta y matarlos a todos con la ayuda de una espada mágica, para que a ningún mortal se le vuelvan a reír los seres todopoderosos e inmortales. Sigue leyendo

La gloria

LBNL

Me refiero a Rafael Nadal, que ayer la volvió a alcanzar ganando Roland Garros – uno de los cuatro grandes – por 14ª vez, lo que no tiene precedentes y difícilmente será superado, más aún que sus 22 victorias de Gran Slam, que sí podría ser igualado o superado por uno de sus dos máximos competidores de los últimos años. Pero tampoco cabe descartar que el bueno de Rafa siga sumando así que ya veremos.

En todo caso, Nadal es sin duda ya uno de los mejores deportistas de la Historia y ciertamente el mejor español. Son muchos los deportistas de élite que ganan, que ganan mucho y que lo hacen de forma sostenida en el tiempo, pero muy escasos los que son capaces de ganar tanto durante tanto tiempo. Porque además del talento, el esfuerzo y algo de suerte, hace falta una fortaleza mental y perseverancia sin límite que está al alcance de muy pocos. Esa y no otra es su principal virtud. No es tan alto, ni tan fuerte, ni saca tan bien, ni volea como los mejores. Es bueno, muy bueno en todas esas lides, pero la que le distingue es sin duda su capacidad de aguante, de correr a por totas las bolas como si fuera la última y de seguir luchando sin desfallecer cuando las cosas pintan mal. Sigue leyendo

¿Habrá espacio legal para el inglés en España?

Ueuropeo, ¿ya hablas ueuropeo? (2)

Senyor G

No es la primera vez que le doy vueltas al tema del idioma. Alguna vez para quejarme del peso no discutido del inglés en nuestras vidas y cómo poco a poco lo iremos asumiendo como idioma de la UE, si no lo hemos hecho ya. Por cierto, lo que le hagamos al catalán en España nos lo harán al castellano con el inglés, al tiempo.

No son temas fáciles, ni para tener la opinión definitiva, porque las cosas van como van. En los últimos años he dedicado gran parte de mi tiempo laboral a temas de facturación y reportes legales de impuestos digitales. Y claro con el pan no se juega y mis opiniones cambiar no, pero matizarse sí que puede ser. Si antes ponía que sabía inglés técnico ahora tengo reuniones con inglés, o con una cosa parecía a inglés de trabajo. Y me hace sudar sí, y también agranda mi compasión cuando me encuentro como cliente en Barcelona con algunos problemas a la hora de expresarse ya no en catalán, si no en inglés, a la persona que tengo al otro lado de la barra. Sigue leyendo

Colombia

LBNL

Llego de pasar unos días de asueto por allá, concretamente por la costa atlántica – Barranquilla, Santa Marta, parque natural Tayrona – y regreso, de nuevo – son muchas ya las visitas a Colombia – fascinado con los contrastes del país – no todos buenos, algunos realmente terribles – y su carácter verdaderamente especial. He viajado por muchas partes y prácticamente todo sitio tiene su encanto pero el de Colombia excede en mucho al habitual. Para mí es evidente y me agrada que la mayoría de los que han tenido oportunidad de visitar Colombia coincidan. Y, por supuesto, me apena que sean tantos los que no se atrevan a hacerlo por la afluencia continuada de noticias preocupantes que llegan desde allá: violaciones de derechos humanos, paramilitares, guerrillas, desigualdad, corrupción… Pero en todas partes cuecen habas.

Recuerdo una vez que en los años noventa estaba con mi familia pasando el verano en Fuenterrabía y tras un día fantástico de playa y comilona el telediario nos sorprendió  con una auténtica batalla campal de kale borroka en una localidad cercana. Y otra vez que al volver de un día de trabajo en la Gaza ocupada mis padres estaban al borde de un colapso tras haber visto imágenes de un enfrentamiento a tiros con varios muertos en un pueblo palestino aledaño. Yo ni me había enterado y eso que Gaza es una extensión de adornas 50 kilómetros de largo. Sigue leyendo

Todos somos Will Smith

Juanjo Cáceres

La vida, en ocasiones, te golpea fuerte. Otras veces no es la vida. Puede ser un señor alto, apuesto, con más medio siglo de vida a sus espaldas. Y que lo haga como reacción a un comentario. O a un escarnio, de hecho, realizado sobre un miembro de su núcleo familiar. Si ello sucediera en el interior de un bar y sus protagonistas fueran personas anónimas, la cosa apenas pasaría de anecdótica para los allí presentes. Que suceda, en cambio, ante las cámaras de todo el mundo y que el hombre apuesto sea un actor estadounidense de prestigio internacional, convierte la cuestión en un asunto de relevancia global.

El fenómeno tiene su interés antropológico. Ya de entrada, que en pleno conflicto armado entre Rusia y Ucrania, la violencia que más llame la atención sea la de un señor dando una bofetada a otro, resulta un tanto sorprendente. Que de repente el mundo se quede atrapado entre dos paradigmas moralizantes, también lo es. Por un lado, los que dicen que está mal; por el otro, los que aseguran que está bien. De fondo, discusiones nuevamente bizantinas sobre el género, la salud mental, los trastornos alopécicos, los roles familiares, la relación de pareja, el bullyingSigue leyendo