¿Todo va a cambiar?

Carlos Hidalgo

En este confinamiento que llevamos unos días mejor y otros peor, hay varios mantras que se repiten. Algunos necesarios y otros que aumentan más la inquietud que tendremos cuando salgamos parpadeando de nuestras casas, inquietos por el mundo que nos vayamos a encontrar ahí fuera. ¿Seguirá todo donde lo dejamos o sentiremos que el universo ha seguido avanzando estas semanas sin pedirnos permiso? “Todo va a cambiar” se nos repite. Pero ¿qué va a cambiar? ¿Cambiará para mejor o para peor? ¿Haremos como si nada y seguiremos más o menos como antes? ¿Cambiará la economía? ¿Habrá más inversión en ciencia y en sanidad o aumentará la ola de antiintelectualismo que sufrimos los últimos años? ¿Cambiará el Estado de las Autonomías? ¿Seguirán los independentistas poniendo a la bandera por delante de las personas? ¿Tendremos una UE dedicada a la solidaridad y a la reconstrucción o estaremos otros diez años bajo la lupa de nórdicos y centroeuropeos que creen que los países del sur no merecemos ayuda ni piedad? ¿Habrá más o menos UE? ¿Se anticiparán elecciones? Sigue leyendo

¿Acelerar el contagio para conseguir inmunidad colectiva?

LBNL

El dramático impacto económico-social del confinamiento generalizado provoca que surjan voces denunciando que es peor el remedio que la enfermedad, nunca mejor dicho. La tesis es sencilla: el confinamiento acabará por matarnos a todos de hambre mientras que, teniendo en cuenta la baja letalidad del virus, sería mucho mejor dejar que la mayoría se contagiara y seguir adelante con nuestras vidas. La tesis no es nueva y es probable que gane adeptos en las próximas semanas. Pero es errónea porque parte de varias premisas que no son ciertas. Me explico. Sigue leyendo

¿Ser tolerante y español es imposible?

LBNL

Lo de ser latino está muy bien y lo de tener opinión y ganas de defenderla, también. Lo que ya no está tan bien es lo de no ser capaz de separar a la persona de su opinión discrepante. Y en eso, los españoles, somos lamentablemente campeones. En estos días, unos piensan que el Gobierno lo ha hecho razonablemente bien teniendo en cuenta las circunstancias y otros que debía haberlo hecho mucho mejor pese a las circunstancias. Siendo géminis y habiendo estudiado derecho no me resulta imposible defender cualquiera de los dos puntos de vista con mayor o menor acierto. El vaso se puede ver medio vacío o medio lleno pero los españolitos tendemos a verlo muy lleno o prácticamente vacío. Y, sobre todo, a irritarnos con quien lo ve al contrario. En esto y posiblemente solo en esto, los de izquierdas y los de derechas somos casi iguales. Es posible que alguno, ante la afrenta que le suponga la comparación, deje inmediatamente de leer sin caer en que estaría confirmando la tesis. Como soy de izquierdas mejor será empezar analizando los pecados propios… Sigue leyendo

El fin de semana que duró un mes

Juliio Embid

Estoy en casa como la gran mayoría de los lectores. En realidad estoy en casa mi socia de coalición y eso ha hecho que este fin de semana que dura ya casi tres semanas se pase mejor. Y como buen fin de semana, te lo pasas entre el sofá y la cocina vestido en chándal, leyendo algo, jugando a videojuegos, viendo Netflix, poniendo lavadoras y escribiendo de vez en cuando. Y no estoy pintando muñecos porque me los dejé en la otra casa y me parece muy frívolo ir a buscar mis marines y mis pinceles. Yo no soy de los que están presumiendo en redes del teletrabajo que hacen porque en realidad, el consumo y procesamiento de noticias es 24/7 y tanto da que sea martes que domingo. En ese sentido soy un afortunado y reconozco que sin hijos y en una vivienda amplia se convive mejor. Sigue leyendo

¿Cambiará el mundo a mejor?

LBNL

A mí edad es difícil creerlo y más tras las frustradas expectativas de cambio que generó la “gran recesión” de 2008. ¿Recuerdan aquella Cumbre del G20 tras la que Sarkozy dio a entender que el capitalismo iba a cambiar radicalmente? Pero hagamos un ejercicio de ilusión – que tan bien nos viene en estos momentos – y recopilemos las enseñanzas que podríamos intentar poner en práctica colectivamente una vez consigamos domeñar la pandemia. La primera y más evidente es la conveniencia de blindar a cal y canto la inversión en sanidad pública. Y también en I+D+i. Digo bien inversión y no gasto porque una buena sanidad pública es un buen negocio también económico: sale mucho más barato prevenir que curar. Y no digamos la investigación y desarrollo y su vasto efecto multiplicador sobre la economía en general. Quiero creer que al menos, la sociedad española en su conjunto mandará a galeras al primer líder político o social que se atreva a proponer más recortes o privatizaciones en estas áreas. Sigue leyendo

Melancolía

Arthur Mulligan

En los momentos que esto escribo el virus de esta pandemia tal y como nos advertían desde el gobierno ha desatado una furia nunca vista por nuestra generación y la abundancia de bromas y mensajes jocosos de los primeros momentos empieza a dar paso a una intensa preocupación, en la que tanto las familias felices como las desdichadas de la primera frase de Ana Karenina, se parecen en el temor a los efectos conocidos por la imprevisión y la incertidumbre que provoca en su ánimo la cifra de fallecidos diarios – aún expresadas en centenas – y la siniestra imágen de un Palacio del Hielo convertido en morgue de fortuna. Sigue leyendo

Juzgar apresuradamente en una Cataluña enfrentada.

Senyor_G

Hay mucha gente en las redes sociales haciendo notar lo cívicos que somos por quedarnos en casa, nos vanagloriamos de hacer lo que debemos y de dar las palmas adecuadas. Tanto en Twitter, como Facebook e incluso en grupos y estados de WhatsApp. Hasta ahí todo correcto, salvo que estamos empezando a condenar en la hoguera digital, e incluso callejera, a personas con situaciones que desconocemos, porque su vida no es como la nuestra para empezar y para seguir por que una foto no basta para condenar a nadie. Sigue leyendo

Pensando en positivo

LBNL

Hay un video circulando por ahí de una irresponsable que le da las gracias con voz melosa al corona virus por todo lo que nos ha hecho redescubrir de nosotros mismos y de los demás. A los que ya tienen familiares fallecidos y enfermos graves les tiene que hacer una ilusión tremenda. Ilusión tremenda encontrarse a la interfecta y darle un sopapo por imbécil. La pandemia no tiene nada positivo. Nada de nada. Pero otra forma de pensar en positivo, mucho menos ilusionante pero mucho más realista, es poner el foco en todo lo que NO hemos perdido o vamos a perder en vez de todo lo ya perdido o por perder. La cifra de muertos e ingresados en cuidados intensivos van a seguir subiendo pero también la de curados y a medida que aquellas se moderen y luego empiecen a descender, la cifra de no infectados e inmunizados, subirá. Y es de suponer que para el año que viene ya dispongamos de una vacuna que nos blinde de morir intubados en hospitales atestados, también a los mayores y a los que gozan de una salud pre-existente más frágil. Y sigo porque hay motivos.

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