Violencia, patriarcado y salud mental

Alfonso Salmerón

“¿Están contentos, tristes o enfadados?

Debemos tener mucho cuidado con ellos.

Su estado de ánimo es el clima en el que vivimos

y nosotras necesitamos que siempre haga sol”

Siri Hustvedt, El verano sin hombres

(Acerca del silencio de los hombres)

Según diversas fuentes oficiales, entre un 10 y un 20 % de la población española ha sido víctima de abuso sexual en nuestro país y un 12,5 % de las mujeres mayores de 16 años han sido víctimas de violencia machista. Piensen en cualquier clase de cualquier escuela de su barrio, uno de cada cinco niños tal vez estén siendo víctima de abuso sexual en estos momentos, muy probablemente dentro de su entorno familiar. Piensen ahora en su entorno más cercano. Con estos datos es prácticamente imposible que no conozca a un menor que no haya sido víctima de abuso sexual o de una mujer que no haya sido víctima de violencia ejercida por un hombre. El abuso sexual infantil y la violencia contra las mujeres son todavía un tabú en nuestra sociedad. Ambos fenómenos tienen un mismo denominador común: el machismo inherente al sistema de dominación patriarcal. Sigue leyendo

De cartografías electorales

Juanjo Cáceres

Cada proceso electoral ofrece un nuevo reparto de representantes. Detrás de cada reparto de representantes se esconde una distribución territorial de votos. Enfrentarse a un nuevo proceso es poner en marcha un conjunto de estrategias para mejorar el reparto de representantes y también el reparto territorial de votos. Para ello hace falta talento y mirada territorial, especialmente en los tiempos que corren.

En diciembre de 2015, Podemos y sus aliados saltaban al Congreso con un histórico resultado de 69 escaños. Su futuro aliado de gobierno, el PSOE, tuvo que conformarse con 90. Pese a la cercanía entre la suma de ambos (159) y la mayoría absoluta (176), esos partidos fueron incapaces de formar gobierno en un momento en el que el Procés hacía más difícil alcanzar acuerdos con partidos catalanes (que sumaban 17 escaños en aquel momento). Además, a Pedro Sánchez le faltó tiempo para hacer un órdago a Podemos, planteando un pacto de 163 escaños con Ciudadanos, que otros no compraron y la cosa acabó derivando en la repetición electoral y la permanencia de Rajoy al frente del Gobierno. Sigue leyendo

De noche no hay sol

Carlos Hidalgo

Dice Pablo Casado que de noche no hay sol y que como a la izquierda sólo nos gusta la energía solar, pues que con la izquierda hay apagones, porque de noche no hay sol y la electricidad “no emite”.

Tiene parte de razón. De noche es evidente que no hay sol. Pero hay viento. Y uno de los problemas de la energía eólica es que de noche se produce más de la que se demanda. Y aún no hay manera de almacenarla de manera eficiente. Ese es un problema de las renovables. No tanto eso de que “no gusten los molinos”. Por lo general, las poblaciones con generadores eólicos están encantadas. Aunque los que pocos que protestan hagan mucho ruido. Sigue leyendo

Lecturas recientes recomendables

Lluís Camprubí

Estas últimas semanas ha habido muchos artículos, informes y entrevistas de interés. Permítanme hacerles mi selección y recomendación:

En política económica, esta tribuna de Federico Steinberg  “Un nuevo paradigma para la política económica” en el que profundiza en las fallas de la hegemonía neoliberal y su sustitución por una aproximación donde el estado, la política económica pública, la fiscalidad y la inversión tengan un mayor rol. Para analizar el actual contexto dos entrevistas de interés: Una a Gita Gopinath (economista jefe FMI) en que cuestiona la estanflación y habla de la cuestión energética y de la recuperación global; y ésta a Adam Tooze en la que insiste que el principal reto que tiene Europa es convertir en permanentes las medidas temporales adoptadas para combatir la crisis económica derivada de la pandemia. También en clave europea, y con este cambio de orientación política macroeconómica y de abandonar los excesos austeritarios, esta tribuna de Dombrovskis y Gentiloni sobre la necesidad de una nueva gobernanza económica europea, donde se intuye el debate de fondo sobre una doble necesidad: cambiar el marco, y cuando no sea posible, entonces aplicarlo flexiblemente o no aplicarlo. Sigue leyendo

Volver a la política en persona

Senyor G

El pasado miércoles 27 de octubre nos volvimos a reunir los de Esquerra Unida de la ciudad de Barcelona, se mire como se mire una gran noticia en lo personal y lo político o en lo político y lo personal. Sí, una organización humilde y modesta y difícil de seguir sus vericuetos incluso para los muy cafeteros de Debate Callejero. Soy consciente, pero los de la política clásica somos así, nos gusta acumular la experiencia con sus errores para encarar presente y futuro y no tirar al niño con la palangana.

Una parte de las vicisitudes que hicieron que no nos reuniéramos fue el robo y congelación de EUiA, entonces IU en Catalunya, por parte de un minoría pero muy bien situada. Ya expliqué en aquel momento que supuraba bilis de impotencia y que al final, al no haber más reuniones mientras se tomaban decisiones contra nosotros, los militantes, por parte de la dirección vinculada a ERC, me hizo devolver los recibos con mucha tristeza. Así estaban las cosas cuando retomábamos la presencia organizativa y política de Izquierda Unida en Catalunya con la refundación de EUCat, que nos vino la pandemia encima. Sigue leyendo

Historia de una amistad rota

Carlos Hidalgo

No sé si os he contado que yo conozco en persona a Isabel Díaz Ayuso. No es que seamos íntimos, pero hemos coincidido en charlas a las que nos han invitado a ambos. Nos hemos encontrado desde 2012, más o menos, y siempre me pareció una chica superficialmente agradable y tímida, pero que estaba como en constante tensión, a punto de saltar como un muelle. Y es de esas personas que, como dijo Terry Pratchett, “te miran a la oreja izquierda cuando hablan”. Nunca pensé si llegaría lejos o no. Pero sí que me pareció una trabajadora leal y fiel de su partido. Y hasta ahí. Cuando la nombraron candidata no me extrañó. Y ahora, que parece absolutamente fuera de control, tampoco rompe la imagen que me formé de ella. Sólo que ya está dando rienda suelta a toda esa tensión interior que yo creí percibir.

A Casado no le conozco. Tampoco a García Egea. Y a Miguel Ángel Rodríguez me lo he cruzado alguna vez. Y los amigos comunes que han tenido tratos con él no me le pintan como el mejor de los socios. Sin embargo, esos cuatro, los tres hombres y Ayuso, son los protagonistas de uno de los salseos políticos más jugosos de estos últimos tiempos. Por más que desde el nuevo capital venezolano invertido en medios se nos quieran hacer creer historias de bar de carretera sobre Ábalos sin ninguna clase de prueba. Cuando se publica una noticia, no un artículo de opinión, sino una noticia, hay que probar lo que se dice. Y aquí pocas pruebas hemos visto. Sigue leyendo

Marruecos, Marruecos, Marruecos

LBNL

Últimamente Marruecos genera titulares a mansalva. Los últimos este fin de semana a cuenta del tradicional discurso del monarca por el aniversario de la marcha verde en el que, como es habitual, reafirmó la marroquinidad del Sáhara occidental, que no será puesta en cuestión en la mesa de negociaciones, sentenció. No mencionó el bombardeo con resultado de muerte el pasado día 1 de tres camioneros argelinos en la zona del Sáhara controlada por el Frente Polisario, que Argelia ha denunciado a la ONU reservándose el derecho de responder. Tampoco mencionó el cierre argelino del gasoducto que pasa por Marruecos camino de España también el pasado día 1 – ¿casualidad? – ni el cierre del espacio aéreo argelino a Marruecos el pasado 22 de septiembre (extendido una semana más tarde a los aviones militares franceses, pero esa es otra historia). Y tampoco mencionó explícitamente la sentencia del Tribunal de la UE del pasado 29 de septiembre que anulaba el acuerdo bilateral de Asociación por incluir al Sáhara, cuya soberanía marroquí no reconoce ninguno de los 27 países de la UE. Aunque sí dejó claro que no mantendrá relaciones comerciales con quienes mantengan posiciones ambivalentes sobre el Sáhara, en una clara advertencia a la UE sobre la necesidad de reparar el descosido.

En suma, Marruecos está 1) técnicamente en guerra con el Frente Polisario desde que hace un año este último rechazara la reapertura (no violenta) del paso comercial de Guerguerat, que el Polisario mantenía cerrado impidiendo el comercio con Mauritania, 2) se enfrenta a posibles represalias armadas argelinas por el bombardeo contra sus camiones, 3) se ha quedado sin gas argelino y las divisas por derecho de paso del gas a España, 4) sus aviones no pueden sobrevolar Argelia (de ahí que el vuelo de este fin de semana a Turquía pasara por Palma de Mallorca), 5) su relación político-comercial con la UE está en peligro y 6) ya no cuenta con Trump, que fue quién aceptó la soberanía marroquí sobre el Sahara. Un amigo me preguntaba por cuánto tiempo podrá aguantar el farol. Mi respuesta, tan válida como cualquier otra, es que no es un farol sino una posición que puede aguantar indefinidamente. Por varias razones, algunas más legítimas que otras. Sigue leyendo

Babilonia socialista

Arthur Mulligan

El artista holandés Constant Nieuwenhuys (1920-2005), conocido simplemente como Constant, concibió entre 1956 y 1974 una de las utopías más audaces del siglo XX. Su proyecto «New-Babylon» esbozaba el sueño de un hábitat artificial para una humanidad nómada, completamente libre para vivir donde quisiera y como quisiera. En esa sociedad liberada de la necesidad de trabajar gracias a las máquinas, los neobabilonios podrían dedicar todo su tiempo al juego y al desarrollo pleno de su creatividad. Con este nuevo diseño se superarían los problemas derivados de la concepción de las ciudades y de los dos sistemas económicos enfrentados del capitalismo y el «socialismo real».

Por increíble que parezca, este digno representante de la internacional situacionista pretendía un modelo revolucionario diferente al soviético o al chino, ya que los situacionistas veían en la sociedades comunistas una alienación similar en el fondo a la del capitalismo Occidental. Sigue leyendo

Medias verdades y medias mentiras en el gobierno de coalición

Juanjo Cáceres

Un gobierno de coalición era una experiencia inédita en el ámbito español hasta que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se pusieron de acuerdo para constituirlo a finales de 2019. Casi dos años después, hemos visto que esta etapa estuvo marcada en los primeros meses por la puesta en marcha de algunas medidas o algunos compromisos que le sirvieron para identificarle como un gobierno transformador. Ello quedó especialmente de relieve con el estallido de la pandemia, con la puesta en marcha del denominado “escudo social”, que quedó articulado alrededor de un conjunto de medidas de gran relevancia como la suspensión de desahucios, el ingreso mínimo vital o la generalización de los ERTEs, rubricando así una imagen de gobierno con sensibilidad social, que quedó firmemente asentada en todo el primer año y culminó con la aprobación de los Presupuestos de 2021.

En el segundo año de mandato, menos marcado por la presión de la Covid19, especialmente en los últimos meses, hemos visto a un gobierno más inmerso en la elaboración de nuevos textos legales que exigen tiempo y consenso, pero también un ejercicio creciente de exteriorización de fracturas entre los dos socios. La elaboración de la denominada “ley trans” dejó ya en su día importantes dosis de conflictividad entre ministras, pero ha sido con motivo del crecimiento de los precios de la luz, y sobre todo, estos últimos días, con el proceso de reforma laboral y el affaire Alberto Rodríguez, cuando más han temblado las costuras del Gobierno y cuando más cerca se ha estado de afrontar una crisis irreversible. Sigue leyendo

La recuperación con gripe

Carlos Hidalgo

La semana pasada estuve muy resfriado. No fue covid y creo que tampoco fue gripe, porque no tuve fiebre, ni perdí el olfato, pero estuve en un estado lamentable. Estoy vacunado del coronavirus, como (afortunadamente) más del 80% de la población española, pero no me inmunicé ante un aparatoso resfriado. Creo que no fui el único; a mi alrededor todo el mundo se ha quejado de resfriados y gripes en diversos grados y es que, parece que alcanzada (más o menos) la inmunidad de grupo, el resto de las enfermedades siguen ahí y nos atizan cuando peor nos viene. Algo así pasa con la economía.

Los PIB vuelven a crecer porque todos podemos volver al salir de nuestras casas (más o menos) y las diferentes economías nacionales vuelven a ponerse en marcha. Pero hay cosas que, pese a todo, producen el equivalente económico de un grave resfriado. La inflación, la cadena de suministros mundial aún rota y los precios de la energía descontrolados, nos tienen moqueando y con malestar. Y están todos relacionados. Sigue leyendo