Ponga un presidente en su vida

Carlos Hidalgo

Mientras escribo estas líneas, Pablo Casado está en Bogotá, a punto de empezar una conferencia de su fundación “Concordia y Libertad” llamada “¿Cómo se detiene al populismo?”. Como su compañero de conferencia es el presidente de Colombia, Iván Duque, la respuesta implícita podría ser “a tiro limpio”.

Duque ha hecho la vista gorda a los más de 50 muertos y 2000 heridos de las protestas por la desigualdad y el paro en Colombia, agravados por la pandemia. Y aunque las protestas empezaron por la reforma tributaria que el presidente presentó en plena crisis económica por la pandemia, los abusos policiales, la violencia y la negativa del Gobierno a reconocer los problemas de la población, han mantenido a la gente en las calles, porque la respuesta a las protestas creó más protestas todavía. Sigue leyendo

Clases de Democracia

Julio Embid

Vamos a empezar por el principio que es bien sencillo. En Cuba ni hay libertad de prensa, ni libertad de asociación, ni elecciones libres, ni el Gobierno va a convocar elecciones que pueda perder, y por tanto y en virtud de cualquier análisis de Ciencia Política, es una dictadura. ¿Era Cuba una dictadura antes de la revolución de Fidel Castro y el Che Guevara de 1959? Claro, con casinos, prostitución y la mafia estadounidense en el poder. ¿Justifica el estado anterior a 1959 lo que hay ahora en Cuba en 2021? Por supuesto que no, y desde el extranjero hay que apoyar una transición hacia la democracia, tanto en materia económica como en materia de derechos humanos. ¿Justifica la ausencia de libertades civiles el bloqueo económico por parte de EEUU, agravado durante el gobierno de D. Trump, que condena a la pobreza a gran parte de la población cubana? Pues tampoco.

Hasta aquí todo lo sencillo. Y desde luego Cuba no es un ejemplo de nada, digan lo que digan los socios minoritarios del Gobierno de España. La broma de lo de “qué buena es la sanidad cubana” está al nivel de la de que “Franco hizo muchos pantanos”. En Cuba además de falta de libertades, hay una situación económica terrible, una pobreza severa, gente huyendo del país a la menor ocasión y una represión policial donde cualquiera te puede delatar. Como en otros países y territorios capitalistas de América Latina y el Caribe como El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Haití o Puerto Rico, donde son decenas de miles los que cada año se tienen que marchar con lo puesto a buscar una vida mejor recogiendo patatas o limpiando casas en los Estados Unidos o en Europa. Sigue leyendo

¿Un partido palestino en coalición con partidos israelíes?

Magallanes

Después de 12 años de Netanyahu sucesivas elecciones no conseguían ni que la coalición de partidos de derechas liderada por Netanyahu pudiera gobernar ni que la coalición liderada por Yair Lapid – socialdemócrata – consiguiese arrebatarle el poder. Pero finalmente, en junio, la coalición de Yair Lapid consiguió derrotarle. La noticia de cómo fue esto posible fue sorprendente. Yair Lapid consiguió que un partido de extrema derecha liderado por Bennet se coaligase con él y, mas increíble, que el partido palestino Raam también se coaligara con él, ya que nunca esto había ocurrido desde que los partidos palestinos entraron en el parlamento israelí. Aquí analizaremos cómo fue posible esto último.

En el pasado, cualquier intento de que un partido israelí intentase acceder a que un partido palestino se coaligara con él chocaba, por un lado, con la derecha que lo acusaba de querer introducir terroristas en la vida pública de Israel y, por otro lado, con la negativa de palestinos a mezclarse con los partidos judíos. Curiosamente, el primer político israelí que rompió con la acusación de querer formar coalición con terroristas, fue Netanyahu. En efecto, al no conseguir durante los dos últimos años de elecciones gobernar con sus socios, se le ocurrió invitar al partido palestino Raam a entrar en su coalición, rompiendo el tabú. Pero Yair Lapid, ya sin temer acusaciones de aliarse con terroristas, fue más convincente en su oferta al jefe del partido palestino para entrar en su coalición. Sigue leyendo

Pobre ciencia: la quinta ola y el chuletón imbatible

David Rodríguez

La evidencia científica debería ser la base sobre la cual realizar determinadas acciones políticas. Suena bien la sentencia pero en estos lares nos hemos especializado en hacer justamente lo contrario y de la manera más sistemática posible. Cuando hace unos dos meses la comunidad científica nos alertaba de una posible nueva ola derivada de la extensión de la variante delta, la reacción de la mayoría de los gobiernos europeos volvió a ser la de siempre, es decir, no hacer el más mínimo caso de la predicción, con el apoyo de los palanganeros de turno que tildaban a los expertos de catastrofistas y de asustaviejas. Pero ya podemos hablar de ‘La quinta ola’. Los amantes de la ciencia ficción sabrán que este es el título de una trilogía del escritor Rick Yancey que trata sobre una invasión alienígena sustentada en una sucesión de olas catastróficas que deberían acabar con el género humano. Para el que pensara que el autor se había excedido en el número de plagas, se encuentra de nuevo con aquello de que la realidad supera la ficción.

España tiene el mérito de que no se pierde ni una sola ola, y eso que las niega todas poco antes de que se produzcan. La variante delta, altamente contagiosa, recomendaba tener prudencia con la nueva desescalada tras el fin del estado de alarma, pero se ha conseguido realizar la repetición de la jugada del año pasado y, en nombre de la salvación del turismo patrio, ya estamos en la lista negra de diversos países. No aprendemos y no queremos darnos cuenta de que la extensión del virus aumenta la probabilidad de la aparición de nuevas variantes que podrían, en el peor de los casos, resistir a las vacunas actuales, pese al éxito de la campaña de inmunización emprendida. Sigue leyendo

La recuperación ya está aquí

LBNL

Como cuando la Gran recesión, durante la pandemia nos hemos cansado de leer y fabular sobre cuán diferente sería el mundo después. Y la realidad seguramente será que todo volverá a ser muy parecido, para bien y para mal, a como era antes. Y seguramente mucho más rápidamente de lo que fuimos capaces de anticipar cuando estábamos confinados y moría gente a mansalva sin que asomara siquiera una pequeña lucecilla que animara a la esperanza.

La realidad es ya hoy bastante diferente. Sigo viajando bastante – aunque mucho menos que antes – y el pulso de los aeropuertos es bastante indicativo. Hace algunos meses apenas salían y llegaban vuelos y la práctica totalidad de los comercios de los restaurantes estaban cerrados. Ahora al menos la mitad funcionan con normalidad y vuelve a ser difícil procurarse algo de comer en cualquier terminal, ya sea en Madrid, en Lisboa o en Bogotá. Por supuesto, todo el mundo circula con mascarilla, como también la llevan dentro del avión, también mucho más llenos que hace algunos meses. Y todo funciona bastante bien quitando las complicaciones administrativas que supone hacerse tests y rellenar formularios de entrada a cada país. Lo mismo sucede en las calles de nuestro país y en las de los demás que visito. Afortunadamente. Sigue leyendo

Hungría ¡vete ya!

LBNL

Eso es, más o menos, lo que vinieron a decirle anoche al siniestro Primer Ministro húngaro, Victor Orban, gran parte de los demás líderes europeos. La gota que ha colmado el vaso ha sido la ley húngara que prohíbe toda mención a la homosexualidad en la educación sexual a alumnos de hasta 18 años. El gobierno húngaro se defiende diciendo que es una ley que pretende proteger a los jóvenes de la pedofilia, sin darse cuenta de que cava más profundo el hoyo en el que se ha metido al aparejar homosexualidad con pedofilia. Porque no es aceptable que le preocupen más los pedófilos homos que los heteros que persiguen “lolitas”. Ojalá fuera este el único contencioso pero no, el conflicto viene de lejos y se empozoña cada vez más porque, hasta la fecha, Orban no ha dejado de dar motivos para una creciente y cada vez más extendida animadversión. Es posible que anoche le haya visto las orejas al lobo y recule pero es dudoso porque lleva años haciendo carrera en casa de su oposición a “Bruselas”. Lo que está claro es que la UE ha cruzado el Rubicón: o das marcha atrás o lo vas a pasar tan mal en este club que mejor te piras. Tu mismo. Y no solo tienen motivos sino también medios para materializar la amenaza. Sigue leyendo

Si algo no lo explicas bien…

Carlos Hidalgo

A menudo en la comunicación surgen malentendidos. Cuando tú quieres decir una cosa y la gente entiende otra. Normalmente suelen ser cosas leves, que aclaras tras un momento de perplejidad y puede que hasta con unas pocas risas. Otras veces la gente entiende una burrada y tratamos de dar explicaciones y, muchas veces, tratando de adelantar en indignación a tus interlocutores, con expresiones como “¿cómo le entra a nadie en la cabeza que yo…?” o una que odio particularmente, “pido disculpas si alguien se hubiera podido sentir ofendido”. Si nadie se hubiera sentido ofendido, no haría falta pedir disculpas.

Cuando ocurren tales cosas tenemos que pararnos a pensar honradamente varias cosas: en primer lugar, si no habremos dicho efectivamente una burrada. En segundo lugar, si lo que ocurre es que unos pocos nos han entendido mal o nos han tergiversado. Y, en tercer lugar, si no resultará que nos hemos explicado tan mal que la gente, efectivamente, ha entendido lo contrario de lo que queríamos decir. Y si es culpa nuestra, lo mejor es abrazar sin complejos nuestra propia imperfección, reconocer que lo que hemos dicho no es que haya sido mal entendido, sino mal dicho, pedir disculpas sin matices y a otra cosa. Sigue leyendo

¿Vacunar a nuestros adolescentes o donar dosis?

David Rodríguez

Recientemente, el presidente del gobierno Pedro Sánchez acaba de anunciar a bombo y platillo la vacunación de nuestros adolescentes antes del inicio del curso escolar. Es interesante recordar que hace exactamente un año nuestras autoridades sugerían que el alumnado no era foco de contagio, motivo que llevó a ahorrar millones de euros en inversiones para adaptar debidamente las escuelas ante la pandemia. Bueno es que se reconozca el error de apreciación cometido y se plantee ahora la inmunización de parte del alumnado, pero en este caso surge un nuevo debate que consiste en dilucidar si es prioritaria la vacunación de los menores en los países ricos o por contra se debe anteponer la llegada de dosis a naciones que de momento no las están recibiendo.

Los expertos vuelven a tenerlo bastante claro, y como viene siendo tradición en estos tiempos, plantean lo contrario que nuestros gobernantes. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha declarado:  «Entiendo que algunos quieran vacunar a sus niños y adolescentes, pero ahora mismo los insto a que lo reconsideren y donen vacunas a COVAX, ya que en los países de ingresos bajos el suministro de vacunas no ha sido suficiente ni siquiera para inmunizar a los profesionales sanitarios». Evidentemente, su recomendación no ha sido escuchada. Sigue leyendo

Bruselas capital del mundo

LBNL

Vaya semanita tan movidita han tenido en Bruselas. El lunes primera cumbre de la OTAN con el Emperador Biden, que reafirmó de forma inequívoca el compromiso de Estados Unidos con la Alianza Atlántica, que su antecesor había puesto en entredicho. Por la tarde, cumbre UE-Canada con el seductor Trudeau, que cubrió de sonrisas sus quejas por supuestos incumplimientos comerciales de la Unión, la mayoría de los cuales infundados. Y al día siguiente, primera cumbre UE-USA con Biden al frente, trufada de logros – conocidos como “deliverables” en la jerga diplomática – bastante tangibles como la liquidación de la herencia del populismo trumpista en forma de suspensión mutua de aranceles sobre productos de todo tipo – incluidos algunos agrícolas españoles.

Pero no solo la actividad ha sido frenética en Bruselas. Durante el pasado fin de semana tuvo lugar la cumbre del G-7 en Reino Unido, donde Biden y los europeos – Francia, Alemania, Italia y la UE – exhortaron firmemente a Boris Johnson a cumplir con los acuerdos del Brexit para salvaguardar el acuerdo de paz en Irlanda del Norte – o atenerse a las consecuencias. Y el miércoles Ginebra albergó el primer encuentro entre Biden y Putin, que no fue mal, pese a todo. Y para rematar, el domingo la Knesset israelí consiguió finalmente destronar a Bibi Netanyahu, tras cuatro elecciones indecisas en dos años, tras más de 12 años de reinado, tan incombustible que parecía imposible que pudiera terminar algún día. No es moco de pavo. Sigue leyendo

Senayit de Tigray

Marc Alloza

Senayit es una mujer que ha sido víctima atrocidades cometidas por soldados en Edagahamus estado de Tigray, Etiopía. Su historia y la de conflicto se puede leer en este artículo ilustrado de National Geographic.  Senayit, como otros millones de víctimas anónimas, ha padecido una experiencia devastadora sin haber hecho nada más que llevar una vida sencilla en su ciudad. Lo más probable es que no haya justicia para ella ni para ninguna de las otras víctimas. Un conflicto más en una zona caliente del planeta.

Tigray es uno de los estados étnicos federados de Etiopía, situado al norte del país, fronterizo con Eritrea.  Dicen que los Tigray son los herederos del reino de Saba, fundadores del Reino de Aksum y precursores de la cultura etíope. Pero ahora han caído en desgracia por “desavenencias” entre los dirigentes regionales del Frente de Liberación Popular de Tigray (FLPT) y el gobierno Federal. Finalmente los desencuentros entre el primer ministro y Nobel de la paz Abiy Ahmed con los dirigentes de Tigray han terminado en guerra. La Milicia de Tigray se enfrenta al ejército Eritreo y el ejercito Etíope, principalmente compuesto por soldados de etnia Amhara. En medio, como siempre, la población civil de Tigray. Sigue leyendo