Facebook y Twitter están erosionando nuestras instituciones democráticas

Magallanes

Justin Rosenstein en su artículo “Una amenaza para la Democracia” (El País, 27/10/2020) hace una crítica muy fuerte de las plataformas de las redes sociales por su papel erosionador de las instituciones democráticas. Creo que aporta argumentos convincentes y me parece importante exponer un resumen del mismo para difundirlos. El autor es uno de los protagonistas del documental “El Dilema de las Redes” y en 2008 contribuyó a crear el botón “like” (me gusta) de Facebook. Al comienzo de su artículo manifiesta que “Más de 10 años después de 2008, tenemos pruebas avasalladoras de que las redes sociales, al dar prioridad a la capacidad de gustar por delante de la verdad, han tenido unas consecuencias imprevistas y catastróficas” para la legitimidad de la democracia”.

Y prosigue: “Las redes sociales con sus algoritmos de recomendación de contenidos están diseñados para que les prestemos la máxima atención. Por desgracia, el escándalo, las acusaciones y las mentiras procaces venden más que la verdad y sus matices. Y mientras las empresas tecnológicas busquen el máximo beneficio con la ampliación de sus contenidos seguirán degradando y poniendo en peligro el futuro de la democracia”. Sigue leyendo

Tensa espera

LBNL

Escribo estas líneas pocas horas antes de que cierren los primeros colegios electorales en Estados Unidos pero el título alude más bien a la espera que anticipo habremos de sufrir antes de saber quién será investido como el nuevo Presidente de los Estados Unidos el próximo 20 de enero. En otras palabras, sospecho que el miércoles por la mañana no estará todavía claro. Es posible que si, si Biden arrasa en todos los Estados clave, lo que no descarto pero incluso en tal caso, tal resultado solo empezará a esbozarse al alba, cuando empiecen a contablizarse los casi cien millones de votos anticipados que todo el mundo entiende serán mayoritariamente demócratas. La gran duda es si Fox News y Trump mismo no habrá aprovechado los primeros recuentos de voto presencial, que podrían resultarle favorables, para auto adjudicarse la victoria en los Estados clave y proclamarse vencedor, sentando las bases para lanzar una miríada de recursos judiciales que empantanen la situación por días, semanas e incluso meses. Sería una pésima noticia. Para todos, republicanos y demócratas al alimón. Otra cosa sería que ganara Trump en buena lid, en los primeros recuentos y cuando se cuenten los votos anticipados. Sería una tragedia para todos los que creemos que un tipo semejante es una desgracia para Estados Unidos y el mundo entero pero habría que aguantarse por mor de la democracia. Y fusilar al Partido Demócrata en pleno por no haber sabido presentar un candidato más jóven, más ilusionante y más novedoso. Pero, afortunadamente, la victoria de Trump en buena lid está prácticamente descartada. No así que no acabe saliéndose con la suya por las malas. Muy importante será también si los demócratas consiguen hacerse con la mayoría en el Senado. Por razones obvias pero, sobre todo, porque muy probablemente ayudaría a que los republicanos dejen solo a Trump en su intento de golpe de estado institucional. Veremos. Sigue leyendo

El éxito de la estrategia de erradicación del virus versus el fracaso europeo

David Rodriguez

Mientras en la mayor parte de Europa estamos padeciendo la segunda ola del coronavirus, con la dichosa estrategia de ir aplanando la curva, en otros países se ha demostrado que la apuesta por erradicación ha resultado ser la más efectiva. Como ejemplo de esta estrategia suele ponerse a China, que aplicó un confinamiento rápido y total en toda la provincia de Wuham, aparte del cierre total de fronteras, hasta que logró acabar con los contagios. A día de hoy, no hay casos en el lugar en el que surgieron los primeros brotes de la pandemia y se ha regresado a la normalidad más absoluta.

Quizás alguien pueda pensar que China es un país totalitario que ha aplicado una disciplina férrea incompatible con algunos principios democràticos. Pero la estrategia de erradicación del virus ha triunfado en otros países asiáticos con regímenes políticos muy diversos. Taiwan lleva más de 200 días seguidos sin contagio alguno. Vietnam alcanza semanas sin detectar infecciones. Corea del Sur y Japón acumulan escasos casos diarios. Hablamos de países que tras los brotes del SARS realizaron una potente inversión en salud pública, que han aplicado confinamientos severos, tests masivos, aislamiento de viajeros, indicadores claros de los niveles de riesgo y una cantidad de rastreos que deja en ridículo a la que tenemos en la mayor parte de Europa. A esto se suma el papel que juega la conciencia colectiva de cooperar en la erradicación de la epidemia. Sigue leyendo

La cacofonía del caos antes de las elecciones

Carlos Hidalgo

En la última semana de la campaña electoral de los Estados Unidos, el presidente Donald Trump se apresura a hacer una ronda de mítines exprés en los Estados que pueden cambiar sus mayorías con respecto a hace cuatro años. Fiel a su estilo, llena sus intervenciones de amenazas y falsedades.

Estas intervenciones, además suenan cada vez más y más paranoicas y hasta ha incluido a su televisión de cabecera, Fox News, en la supuesta conspiración contra él. El martes pasado tuiteó: “Hasta el 4 de noviembre [el día de las elecciones] los medios de las noticias falsas van a ir a tope con covid, covid, covid. Pero estamos al 99,9% de acabar con la enfermedad”. Sigue leyendo

Los panes, los peces y la libertad

Julio Embid

Hace unas semanas asistí a un espectáculo de magia en un teatro de Aragón. Todos con las mascarillas puestas y con un aforo de un tercio con butacas y distancia de seguridad entre desconocidos. Porque la cultura es segura, hay que seguir asistiendo a actividades mientras se pueda. En dicho espectáculo el ilusionista sacó al escenario a una niña maña que no tendría los diez años cumplidos. Quizá tuviera ocho o nueve. En el espectáculo, la niña tenía que escoger entre dos barras de pan, desmenuzarlas para que no hubiera trampa ni cartón y el mago le preguntó ¿conoces la leyenda de los panes y los peces? La niña dijo que no ante la carcajada de los adultos y la abuelada en general. Sí, mira, eso de que un señor llamado Jesús cogió un pan y un pez y los convirtió en varios. La niña le miraba con extrañeza, con cara de no tener ni idea. Así, el truco donde el mago metía un trozo de pan en un vaso de agua y se convertía en pez no tenía gracia alguna.

Probablemente ninguno de los asistentes nacidos en los años 80 del siglo pasado como es mi caso desconociera la “leyenda de los panes y los peces”. En mi época casi todos éramos bautizados, íbamos a clase de Religión (de mi clase solo hacían Ética dos: un niño de padres militantes comunistas y una niña de padres testigos de Jehová), en mi pueblo íbamos a catequesis a la casa del cura los sábados por la mañana a pelarnos de frío en invierno con los abrigos y las bufandas puestos y hacíamos la Primera Comunión. Y después ya, si te he visto no me acuerdo. Ya en el instituto había tanta gente que iba a Alternativa a la Religión como a Religión. Yo uno de ellos, que aprovechaba esas horas para acabar los tediosos ejercicios a lápiz de Dibujo Técnico. Sigue leyendo

Biden gana seguro pero…

LBNL

Biden gana fijo. Desde luego en voto popular. Y también en votos electorales, que son los que realmente cuentan. A tres semanas de las elecciones y contando Biden con la mayor ventaja histórica de un aspirante contra un Presidente en ejercicio (53% de los votantes registrados frente a un 43% de Trump), sería realmente una sorpresa morrocotuda que el peor Presidente de la historia reciente de Estados Unidos pudiera darle la vuelta a la tortilla. Y menos con la pandemia desatada, la crisis económica y las dificultades para desarrollar una campaña electoral al uso, incluida la cancelación del segundo debate y la incertidumbre sobre el último, previsto para el día 22.

Ahora bien, es muy probable que al despertar el miércoles 4 de noviembre todavía no sepamos quién será el próximo Presidente. Y perfectamente posible, salvo que Biden saque un resultado espectacular, que la incertidumbre dure varias semanas, con Trump pleiteando a diestro y siniestro para tratar de conseguir en los tribunales y en los despachos del Congreso, lo que no será capaz de ganar en las urnas pese a ser el mejor, el más rico, el más guapo y el más listo, como él cree y repite sin cesar. Vayamos por partes. Sigue leyendo

Adama Traoré, Ansu Fati y el fútbol como refugio

Pedro Luna Antúnez

Hace unos años en los Bloques de La Florida de l’Hospitalet había una pista de fútbol sala en la que jugaban los chavales del barrio al salir del colegio. Para ellos el barrio se limitaba a esos bloques que se construyeron en la década de los 50 para realojar a la familias de etnia gitana que vivían en las barracas de la playa barcelonesa del Somorrostro, una barriada que llegó a albergar a más de 15.000 personas en 2.400 chabolas y que, por ejemplo, vio nacer a la legendaria bailaora Carmen Amaya. En los años 60 y 70 el barrio creció más allá de los Bloques con la llegada de la emigración andaluza y de otros rincones de la geografía española.

Pero en los Bloques ya existía ese sentimiento de pertenencia por el cual “ser del barrio” era ser de los Bloques. Un sentimiento que se ha mantenido inalterable hasta la actualidad en una zona castigada por la pobreza, el paro estructural, la infravivienda y los desahucios. Hoy los Bloques de La Florida son mucho más diversos y multiculturales que los de hace 60 años. En ellos conviven las familias gitanas que llegaron en los 50 con las oleadas migratorias del sur de España y las más recientes procedentes del norte de África, de Centroamérica, del sur de Asia o del este de Europa. Según las estadísticas, los barrios del norte de l’Hospitalet, especialmente ese núcleo urbano formado por La Florida, Torrassa y Collblanc, es el área con más densidad de población de Europa. Sigue leyendo

Papá, ¿qué es Auschwitz?

Carlos Hidalgo

Imaginad estar pasando una tarde de domingo soleada. Yo leyendo el periódico y mi hijo de ocho años con un álbum de cromos. Y me pregunta, “Papá, ¿qué es Auschwitz?”

No es que me de miedo contestar a las preguntas de mi hijo. Quienes sois padres y madres sabéis que cada día pueden caer siete u ocho como estas. Y lo peor no es tanto que el tema sea delicado, sino el rápido repaso mental que haces para estar seguro de si sabes lo suficiente como para poder explicarlo en palabras sencillas sin decir ninguna tontería.

Como dijo J.R.R. Tolkien, los niños son pequeños, no tontos. Y aunque les falta información, su lógica suele ser impecable. Así que hay que ir dándoles las pequeñas piezas que cada uno tenemos en nuestra cabeza para explicarles cómo funciona este mundo al que acaban de llegar. Sigue leyendo

Asalto a la democracia

Natalia García-Pardo

El otro día leía aquí un artículo titulado: “Peligro de golpe y/o de guerra civil”. El articulista empezaba con la frase: “No se asusten, que me refiero a EEUU”. El susto es nuestro, comentaba yo, o por lo menos mío, que vemos cómo un presidente sin escrúpulos, Donald Trump, está dispuesto a mantenerse en el poder a cualquier precio. ¿Tan fácil era la cosa? ¿Cuatro años de su mandato han bastado para que semejante energúmeno esté poniendo en serio peligro los pilares de la democracia en EEUU? Yo estaba convencida de que existían más y mejores mecanismos de control en la democracia estadounidense. Y el establecerlos me parece la única forma de fortalecer la democracia en cualquier parte. Pero parece ser que, en este momento de la historia, desde que Trump se ha incorporado a la política los mecanismos de control están fallando en la democracia americana. Bill Clinton se refirió el otro día, en una entrevista en CNN, a la acumulación de poder como única motivación y objetivo de los actuales gobernantes de EEUU. La lucha es encarnizada. La CNN está entregada a la causa demócrata las veinticuatro horas del día. Pero también lo está la FOX en sentido contrario, una cadena que, con Trump, se ha convertido en un mero instrumento suyo. Tampoco esto había pasado nunca en los EEUU.

La campaña electoral, a solo unas pocas semanas de las elecciones presidenciales de noviembre, se ha visto zarandeada violentamente con motivo de la vacante producida en el Tribunal Supremo por la muerte de la Magistrada Ruth B. Ginsburg, el pasado viernes. El COVID pasó momentáneamente a segundo plano en la enconada batalla contra el presidente, y el candidato demócrata, Joe Biden, volcó su estupefacción ante las cámaras, tras el anuncio de Trump —nada más conocerse la noticia del fallecimiento de Ginsburg— de que va a ser él quien nombre y elija al nuevo juez o jueza del Supremo. Tiene capacidad legal para hacerlo y va a ejercerla, ha repetido desde entonces a bombo y platillo en medios y redes. Nada de esperar, o debatir al menos, si esa vacante debe ocuparse ahora, cuando solo faltan 40 días para unas elecciones presidenciales, que no sabemos si van a renovar en el cargo a Trump o, por el contrario, a quitarlo de en medio. Sigue leyendo

La Reconstrucción a través de lo Público: de parecernos lo natural a hacerlo posible

Lluís Camprubí

Dentro de la desolación por las crisis sanitaria, humana, económica, ambiental y social, parecería que un ligero optimismo estratégico nos recorre. Hay una intuición extendida que esta vez las cosas pueden ser diferentes y que, lo que a muchos nos parece natural y lógico -que la salida a las crisis sanitaria y económica sea con mayor rol de lo público- podría ser posible. Pero vayamos por partes.

Esta vez podría ser diferente

Por primera vez desde muchos ámbitos –con un consenso creciente entre economistas de distintas tradiciones- se plantea una salida a la crisis económica diferente al esquema habitual seguido desde las crisis de los 70s y se apuesta por políticas contracíclicas, de inversión vía la movilización de recursos públicos. Sigue leyendo