Depre confusa

LBNL

Supongo que es normal sentirse aturdido pero es un gran fastidio. Comparado con los 900 muertos de hace muy poco, los casi menos de 300 de estos días son una gran noticia pero siguen siendo muchísimos. Comparado con uno de los regímenes de confinamiento más severos del mundo, el anuncio de que vamos a empezar a desescalar es una gran noticia. Pero no hay ninguna garantía de que no vayamos a tener que dar marcha atrás. Las noticias desde Bruselas son muy positivas – ayudas multimillonarias para financiar el seguro de desempleo, la liquidez de las empresas, al turismo… – pero solo van a paliar parcialmente la magnitud del desastre económico que la pandemia ha ocasionado. Y va y se muere el bueno de Michael Robinson, que para muchos era casi como de la familia. Ya podía haber escogido otro momento el pobre para evitar darnos la puntilla cuando apenas estamos superando la muerte de Calleja. Saldremos de esta, seguro, pero magullados seriamente. Es evidente. Aunque quizás no tanto, quién lo sabe… Este es uno de los aspectos más complejos de la situación: nadie tiene ni pajolera idea de cómo será el futuro, ni siquiera a corto plazo. Lo cual, al menos para mí, es una fuente importante de ansiedad. Prefiero tener al menos una idea fiable de a lo que me voy a tener que enfrentar. Y leo, veo, hablo y chateo sin cesar y me recojo todavía más confuso que antes. Sigue leyendo

Manifiesto contra la normalidad

David Rodriguez

Durante esta época de confinamiento por el coronavirus, se está repitiendo hasta la saciedad el mensaje de que queremos recuperar la normalidad algún día. Cuando escucho estas esperanzadas apelaciones, quiero entender que se refiere a la normalidad de las relaciones interpersonales y del contacto social, porque hay otras formas de supuesta normalidad que prefiero que queden desterradas para siempre. Sigue leyendo

El veneno de las redes

Carlos Hidalgo

Estos días aumenta la relación de amor-odio con nuestros teléfonos y ordenadores. Son la ventana para comunicarnos con el mundo fuera de nuestras casas. Nuestros familiares, seres queridos, amigos y conocidos están ahí, al otro lado de las pantallas. El aluvión de llamadas, videollamadas, mensajes instantáneos y publicaciones en muros diversos, se nos hacen necesarios y nos dan hartazgo a la vez. Pero también se nos está saturando con alarmismo, mentiras y odio. En un momento en el que dependemos muchísimo de recibir información del exterior, uno no sabe bien qué es lo que llega y a qué atenerse. Y esto con la información de fuentes fiables para empezar. Sigue leyendo

El poso positivo

Marc Alloza

Es difícil estos días no pensar a menudo en el Covid19. De la manera en la que ha irrumpido en nuestras vidas y de la forma que las ha trastocado. Es difícil no pensar en si ha venido para quedarse, si será pasajero o a partir de ahora cada año tendremos brotes. Es difícil no caer en el miedo cuando todo lo que nos rodea nos recuerda al Covid19. Pero creo también que poco a poco saldremos de esta pandemia: a fecha 6 de Abril en España hay 135.176 diagnosticados y 40.437 recuperados, casi un 30% del total de casos. Sigue leyendo

¿Todo va a cambiar?

Carlos Hidalgo

En este confinamiento que llevamos unos días mejor y otros peor, hay varios mantras que se repiten. Algunos necesarios y otros que aumentan más la inquietud que tendremos cuando salgamos parpadeando de nuestras casas, inquietos por el mundo que nos vayamos a encontrar ahí fuera. ¿Seguirá todo donde lo dejamos o sentiremos que el universo ha seguido avanzando estas semanas sin pedirnos permiso? “Todo va a cambiar” se nos repite. Pero ¿qué va a cambiar? ¿Cambiará para mejor o para peor? ¿Haremos como si nada y seguiremos más o menos como antes? ¿Cambiará la economía? ¿Habrá más inversión en ciencia y en sanidad o aumentará la ola de antiintelectualismo que sufrimos los últimos años? ¿Cambiará el Estado de las Autonomías? ¿Seguirán los independentistas poniendo a la bandera por delante de las personas? ¿Tendremos una UE dedicada a la solidaridad y a la reconstrucción o estaremos otros diez años bajo la lupa de nórdicos y centroeuropeos que creen que los países del sur no merecemos ayuda ni piedad? ¿Habrá más o menos UE? ¿Se anticiparán elecciones? Sigue leyendo

¿Acelerar el contagio para conseguir inmunidad colectiva?

LBNL

El dramático impacto económico-social del confinamiento generalizado provoca que surjan voces denunciando que es peor el remedio que la enfermedad, nunca mejor dicho. La tesis es sencilla: el confinamiento acabará por matarnos a todos de hambre mientras que, teniendo en cuenta la baja letalidad del virus, sería mucho mejor dejar que la mayoría se contagiara y seguir adelante con nuestras vidas. La tesis no es nueva y es probable que gane adeptos en las próximas semanas. Pero es errónea porque parte de varias premisas que no son ciertas. Me explico. Sigue leyendo

¿Cambiará el mundo a mejor?

LBNL

A mí edad es difícil creerlo y más tras las frustradas expectativas de cambio que generó la “gran recesión” de 2008. ¿Recuerdan aquella Cumbre del G20 tras la que Sarkozy dio a entender que el capitalismo iba a cambiar radicalmente? Pero hagamos un ejercicio de ilusión – que tan bien nos viene en estos momentos – y recopilemos las enseñanzas que podríamos intentar poner en práctica colectivamente una vez consigamos domeñar la pandemia. La primera y más evidente es la conveniencia de blindar a cal y canto la inversión en sanidad pública. Y también en I+D+i. Digo bien inversión y no gasto porque una buena sanidad pública es un buen negocio también económico: sale mucho más barato prevenir que curar. Y no digamos la investigación y desarrollo y su vasto efecto multiplicador sobre la economía en general. Quiero creer que al menos, la sociedad española en su conjunto mandará a galeras al primer líder político o social que se atreva a proponer más recortes o privatizaciones en estas áreas. Sigue leyendo

Pensando en positivo

LBNL

Hay un video circulando por ahí de una irresponsable que le da las gracias con voz melosa al corona virus por todo lo que nos ha hecho redescubrir de nosotros mismos y de los demás. A los que ya tienen familiares fallecidos y enfermos graves les tiene que hacer una ilusión tremenda. Ilusión tremenda encontrarse a la interfecta y darle un sopapo por imbécil. La pandemia no tiene nada positivo. Nada de nada. Pero otra forma de pensar en positivo, mucho menos ilusionante pero mucho más realista, es poner el foco en todo lo que NO hemos perdido o vamos a perder en vez de todo lo ya perdido o por perder. La cifra de muertos e ingresados en cuidados intensivos van a seguir subiendo pero también la de curados y a medida que aquellas se moderen y luego empiecen a descender, la cifra de no infectados e inmunizados, subirá. Y es de suponer que para el año que viene ya dispongamos de una vacuna que nos blinde de morir intubados en hospitales atestados, también a los mayores y a los que gozan de una salud pre-existente más frágil. Y sigo porque hay motivos.

Sigue leyendo

Nueve años desde la revolución Siria

Marc Alloza

El 15 de marzo de 2011 dio comienzo la Revolución Siria en el marco de la primavera árabe empezada meses antes en Túnez (Revolución de los Jazmines). Previamente se había extendido con distinta suerte, a otros países como Libia, Egipto o Yemen.

9 años después 586.100 muertos, 5,6 millones de refugiados registrados, 6,2 millones de desplazados internos. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos tiene perfectamente documentadas un total de 384.000 de las cuales 116.086 serían civiles.

Sigue leyendo

Territorio desconocido

LBNL

No me refiero tanto a la situación epidemiológica sobre la que sobran análisis, sino a la situación constitucional en las que nos sitúa el Estado de alarma, de momento por 15 días, sin embargo prorrogables por el Congreso de los Diputados si es necesario. En tal caso el Congreso define el alcance y condiciones vigentes durante la prórroga, que no tiene una duración máxima fijada en la Constitución. Dado que es prácticamente que en 15 días hayamos conseguido domeñar la pandemia, cabe anticipar la prórroga. Tanto ERC como el PNV podrían supeditar su apoyo a una menor intervención de sus respectivas administraciones autonómicas pero es previsible que el apoyo de Ciudadanos, del PP y hasta de Vox, permitan al Gobierno mantener el nuevo esquema decisional definido el pasado sábado. De tal forma que, a salvo que el Tribunal Constitucional diga lo contrario, Pedro Sánchez concentrará en sus manos más poder que ningún Presidente del Gobierno antes durante un plazo de momento imprevisible, con todos los demás poderes del Estado, excepto el Rey, supeditados a sus instrucciones en aras de la salud pública. No se busque un ápice de crítica en mis palabras porque no la hay. Me limito a constatar un hecho sin precedentes y a apuntar que su destino político quedará indeleblemente fijado a cómo gestione esta crisis extraordinaria. Algo así como le sucedió al hoy denostado Juan Carlos I tras su reacción ante el 23-F.

Sigue leyendo