Marzo ventoso y Abril lluvioso ¿sacan a Mayo florido y hermoso?

Marc Alloza

En Mayo ha empezado a relajarse el confinamiento, cada uno en su provincia o zona sanitaria estará en una fase que le permite mayor libertad de movimientos que en semanas anteriores. Los comercios ya abren y eso aporta mucho valor a las calles que hasta ahora vivían en una larga tarde de domingo. No es difícil mantener la las precauciones de seguridad en ellos, de hecho ya nos hemos hecho todos un poco a ello durante estos últimos meses comprando en los supermercados, mercados municipales y demás tiendas de alimentación.

Es más complejo cuando se sale a pasear. A veces hay que ser lo que antes de la nueva normalidad se catalogaba como rancio. Manteniendo las distancias, con máscara, evitando el contacto, cada uno por su camino etc… Esto es manifiestamente más complicado porque es hermoso reencontrarse a un amigo/a, familia que hacer tiempo que no veías en persona. Sigue leyendo

La cosa está mal, remal, pero hay esperanza

LBNL

Me explico. O lo intento. Sí, como decía Xavier Vidal-Folch el sábado en El País, la crisis de Grecia “es el peor revés para la mejor criatura de Europa desde su fundación en 1957”. Ciertamente el euro es de lo mejorcito que ha creado la Unión Europea, sin desdeñar la libre circulación con DNI, Erasmus o la liberalización del tráfico aéreo, que nos permite vacacionar a mitad de precio. Y lo que pueda pasar en los próximos días es una amenaza en toda regla al futuro de Europa, no sólo el económico o financiero. Pero no todo está perdido, aunque lo parezca.

Sigue leyendo

La doctrina Parot

LBNL

El Tribunal de Estrasburgo tumbó ayer la denominada doctrina Parot. Lógico. Era un sinsentido jurídico básico y evidente. Y además, la sentencia tendrá un efecto político muy positivo, mal que nos pese porque va a doler ver a tanto desalmado salir de la cárcel y más todavía cuando sean objeto de homenajes. Pero es lo que hay. Esta gentuza cometió crímenes horribles, pagó muchos años de cárcel y a algunos ya les toca salir. Les tocaba hace tiempo pero nuestro Estado de Derecho se hizo trampas en el solitario y les mantuvo en prisión. Afortunadamente nuestro caciquismo tiene límites, lamentablemente exteriores, y el error jurídico ha sido enmendado. Y muy posiblemente, las liberaciones de aquellos que ya han cumplido sus penas contribuirán a cerrar definitivamente la tragedia de la violencia terrorista emanada del País Vasco.

Sigue leyendo

Verificando las intenciones de ETA, Rajoy no se aclara. ¿O sí?

Barañain

Tras declarar ETA su alto el fuego “permanente y verificable” – ocurrió hace apenas dos telediarios, aunque parece que ha pasado una eternidad-,  se convirtió en un lugar común reiterar que no era necesario el concurso de expertos internacionales que verificasen ese hecho, algo muy querido desde el mundo filoetarra (que al menos en su pirueta de despedida conseguiría así la ansiada internacionalización de su conflicto). La doctrina, asumida por gobierno y oposición,  proclamaba que el Estado – por medio de sus fuerzas de seguridad-, se bastaba para verificar ese abandono de la violencia.

Sigue leyendo

Los héroes (pocos y selectos) de Nicolás Redondo Terreros

Barañaín 

Alguien llama mi atención sobre una carta publicada hoy en El País  (http://elpais.com/elpais/2012/07/27/opinion/1343412527_824763.html) en la que su autora lamenta que en el artículo publicado el pasado  día 26 por Nicolás Redondo Terreros (“Los que estuvieron allí” se titulaba) y pese a la intención del autor de contribuir a que se sepa quiénes defendieron las instituciones democráticas en los años del terrorismo” en medio del culpable silencio de tantos intelectuales, se omitiera a alguien tan comprometido en esa lucha como José María Calleja.

Sigue leyendo

Convivencia sin reescribir la historia

Millán Gómez

Caminar por la Gran Vía de Bilbao estos últimos años te recordaba que en Euskadi se mantenía vigente la tragedia del terrorismo etarra. En una de las arterias principales de la ciudad está ubicado el Palacio Foral, sede de la Diputación de Bizkaia. La balconada estaba presidida por una emotiva pancarta que rezaba: «Bakea behar dugu. Necesitamos paz.» Y digo que «estaba» porque, como consecuencia del «cese definitivo» terrorista, ese lema ha podido ser retirado. Al acto acudieron representantes de PNV, PSE y PP. La paz se ha conquistado. Ahora el siguiente reto es la convivencia y la reconciliación, por este orden jerárquico, pues es diferente «vivir en compañía! y en paz, se entiende, y otra, que también estoy convencido que llegará el momento, la amistad, el acuerdo y la confesión.

He sido capaz de disfrutar el momento. Nada ni nadie ha sido capaz de tumbar mi felicidad ante el comunicado de la organización criminal. Respeto el escepticismo, pues nos han mentido ya en multitud de ocasiones, pero resulta incomprensible no alegrarse del nuevo contexto. El PSE y el PP vasco han estado a la altura del momento histórico. El Gobierno central y Rajoy, lo mismo. La oposición vasca y del resto del arco parlamentario nacional, también. Escuchar estos días a los protagonistas directos de tantos años de lucha por la paz y la libertad ha sido placentero. Con todos mis respetos hacia otros, he dado prioridad a quienes considero que han luchado desde el primer momento. Como parafraseó el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, hace varias semanas, «los conversos, a la cola».

Sigue leyendo

El convencimiento de la inutilidad de la sangre

Millán Gómez

Son las palabras que siempre he soñado escribir. Final. Punto. Se acabó. Llegó la paz a Euskadi. No es un «sí pero no». No. Es definitivo, concretamente un «cese definitivo» en palabras de tres sujetos disfrazados de modo, digamos que discutible, sentados en paralelo frente a una mesa con la iconografía habitual mientras dos señores o señoras están allí callados, sin mover un músculo. Rendidos. En un cúmulo de subordinadas interminables en su habitual retórica infumable, eta declara que abandona la violencia sin condiciones. Todo un «blablabla», tal y como perfectamente definió un emocionado Carles Francino en la mañana de ayer. No es un «sí, si ustedes…». No. Hasta ahí hemos avanzado. Ya no hay conditio sine qua non. Es una declaración de «cese definitivo» unilateral, sin cortapisas.

No hay nada más que esperar para saber que no va a volver a haber violencia. Solo la entrega de la armas y, ojalá, el reconocimiento del daño causado en varias generaciones de vascos y españoles. A título particular, algunos antiguos terroristas ya lo han hecho y, en virtud de esta actitud, el Estado ha sido condescendiente con ellos. Las dos últimas hipótesis no sabemos a ciencia cierta si las van a cumplir pero sí que no van a volver a asesinar. El Gobierno no tiene que hacer ningún gesto para conseguir que no vuelvan a acabar con la vida de nadie. No. Se cumplió el sueño y, como bien dijo Rodolfo Ares, Consejero de Interior del Gobierno vasco, en Radio Euskadi, «los sueños, cuando se hacen realidad, hay que celebrarlos». Ni más ni menos.

Sigue leyendo

Gracias, Zapatero, por haber acabado con ETA

LBNL

Hombre, no ha sido él sólo. Lo hemos conseguido entre todos, durante décadas de derrotas y triunfos, pero unos han hecho más que otros, unos lo han venido haciendo desde el principio mientras que otros se subieron al carro algo más tarde y, también, ciertamente unos se han desempeñado con más acierto que otros.

El acierto de Zapatero ha sido meridiano como demuestran los resultados. No ha sido un camino perfecto, principalmente porque tenemos varias bajas mortales que lamentar en los últimos 8 años, de las que la única responsable es, obviamente, ETA, que no Zapatero. Pero analizando fríamente los números, ETA nunca ha matado ni atentado menos que con Zapatero.

Tampoco ha sido perfecto que la acertada estrategia seguida haya generado tanto ruido, tanta crispación, política y social. En este punto hay que repartir culpas. Es cierto que Zapatero, y el PSOE en general, siempre apoyó a Aznar en la lucha contra ETA mientras que en demasiadas ocasiones el PP se dedicó (y todavía se dedica, al menos Mayor Oreja; véanse sus últimas declaraciones lunáticas) a poner palos en las ruedas y azuzar para sacar rédito político. Pero también es cierto que el PSOE debería haber hecho más por integrar al PP en la estrategia, al menos a sus líderes más sensatos, muchos de los cuales se habríaan sumado si hubiera habido un mayor esfuerzo para disipar sospechas sobre una supuesta connivencia con ERC e incluso con Batasuna.

Sigue leyendo

Ambicioso Patxi López

Millán Gómez

El Lehendakari ha decidido dar un golpe de timón. Ante una eta más debilitada que nunca y con el menor apoyo social de su violenta historia, Patxi López considera que es el momento de apostar fuerte por ver el final de la organización terrorista. Existe la intuición de que los partidos constitucionalistas vascos están tirándose de los pelos por el miedo a perder el poder debido a la crisis acuciante que se está llevando por delante ejecutivos de medio mundo, sean progresistas o conservadores. No solo las duras olas de la recesión han tumbado gobiernos de izquierdas y en este aspecto debemos estar atentos a lo que pueda suceder próximamente en Francia (tras la victoria por mayoría absoluta de la izquierda en el Senado, insólita desde 1958) y Gran Bretaña. El PSE accedió hace poco más de dos años a Ajuria Enea y tiene el miedo latente de perder el poder tras tantos laboriosos, fríos y duros años luchando contra las adversidades sanguinarias por llegar a gobernar. Serí­a una verdadera lástima. Por ello y entre otras razones, deben apostar fuerte. Y así lo ha hecho López.

Sigue leyendo

La negociación

Aitor Riveiro

La frase «ETA mata, pero no miente» que insistentemente la derecha mediática y política otorga al vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, cuando en realidad fueron dos de sus predecesores en el cargo, Jaime Mayor Oreja y Mariano Rajoy, quienes primero la usaron, ha recuperado en las últimas semanas una importancia desmesurada a cuenta de las actas de las reuniones mantenidas entre los terroristas y el Gobierno durante la tregua de 2006 y 2007.

En dichos documentos, los dirigentes de ETA presentes en el proceso hacen un resumen de los distintos encuentros mantenidos con los enviados del Ejecutivo. Son actas de uso interno de la organización y en ese contexto hay que analizarlas. ¿Miente ETA en ellas? Todo hace indicar que no. ¿Es su contenido relevante? Es evidente que sí­.  ¿Cabe tomarse lo que allí se refleja como la verdad absoluta y única? Las dudas comienzan.  ¿Reflejan esas actas la postura real del Gobierno ante la negociación? Rotundamente, no.
Sigue leyendo