Interrogantes y fin de curso

LBNL

Se me ocurren varios de calado. ¿Podrá Ucrania de defenderse con la ayuda occidental e incluso recuperar algunos territorios para obligar a Putin a negociar un armisticio duradero? ¿Serán capaces los bancos centrales y las autoridades económicas de capear el chantaje gasístico ruso y las consiguientes tensiones inflacionistas y amenaza de recesión severa? No tengo duda de que Pedro Sánchez apurará la legislatura pero le quedará algún conejo en la chistera para convencer a la opinión pública de que más vale malo conocido y sobre todo, de que los resultados de “lo conocido” no son tan malos en absoluto? Y finalmente, volverá Debate Callejero a la vuelta del verano más allá de una ronda de despedida de los articulistas habituales?

Ucrania: Hace algunos meses la OTAN autorizó la entrega a Ucrania de armamento nivel OTAN – y el consiguiente entrenamiento – muy superior al ex soviético entregado hasta ahora. Se supone que con las nuevas remesas que ya le están llegando, el ejército ucraniano va a poder poner en dificultades al ruso invasor, incluso recuperando algunas poblaciones estratégicas, señaladamente Jersón. El reciente bombardeo de Odesa el día después de alcanzarse un acuerdo para la salida de grano por dicho puerto ha demostrado – para quién aún tuviera dudas – que Putin no es confiable. Putin solo negociará si le ve las orejas al lobo, es decir, si su cálculo coste/beneficio deja de salirle rentable, especialmente de cara a su opinión pública, a la que no le importan las bajas ucranianas, civiles incluidos, pero sí las rusas, sobre todo si dejan de ser, como hasta ahora, mayoritariamente de reclutas de regiones lejanas. Pero es posible – incluso probable – que la contra ofensiva ucraniana no sea tan exitosa como sería de desear y que Putin siga apostando al desgaste – de Ucrania y Occidente – y a una crisis de suministro energético en la UE y a la victoria de Trump en 2024.

Recesión: La UE alcanzó esta semana un importante acuerdo para capear la esperada interrupción del suministro de gas ruso. La buena noticia es que ya nos hemos quitado del 80% del gas ruso: la UE importa solo un 20% del gas ruso que importaba antes de la guerra. La mala es que todos aquellos países – la mayoría – que importaban grandes cantidades de gas ruso por gasoducto, están soportando ya costes muchísimo mayores por el bastante más alto precio – doble o incluso triple – del gas licuado traído de otros lares. Tampoco es alentador que los depósitos de gas europeos estén al 60% cuando el objetivo es afrontar el invierno con reservas del 90%, y menos aún que la Agencia Internacional de la energía haya confirmado que incluso con las reservas al nivel deseado, la UE no tendría para pasar todo el invierno sin grandes dificultades si Rusia corta las exportaciones completamente.

En el lado positivo, es probable que ya hayamos tocado techo en cuanto a inflación porque, por un lado Europa ya hemos internalizado el coste de la sustitución del 80% de gas barato ruso por gas licuado caro y, además, las expectativas de menor crecimiento – o recesión – mundial ya están impactando a la baja los precios del petróleo y gas. Por añadidura, el BCE ha lanzado un mecanismo para atenuar la subida de las primas de riesgo de los países europeos más endeudados. Y por último, las inyecciones de fondos europeos para la reactivación post COVID está en marcha. Así que es posible que antes que sumergirnos en una recesión infernal, consigamos salir del paso con un crecimiento mucho más limitado del esperado.

En caso contrario, agarrémonos que vendrían curvas. De las duras, con populistas al alza por doquier, la mayoría de los cuales cercanos a Putin – ideológicamente o por haber recibido financiación rusa – o al menos no beligerantes. Esperemos que no.

Sánchez: Feijóo se beneficia ahora mismo del efecto novedad, del bonus de ser mejor que Casado, del hundimiento de Ciudadanos y, también, del efecto Ayuso (superar el gamberrismo de Vox hasta hacerlo innecesario). La derecha ha pasado de tres a dos y el PP ha absorbido prácticamente todo el trasvase de C´s. En cambio, Unidas Podemos se desangra y parece imposible – por mucho que sume Susana – que pueda igualar a Vox en el extremo contrario. Así que el PSOE juega en desventaja y todavía más si la situación económica se acaba de descontrolar, si bien los cortes de suministro energético parecen imposibles para España dado su nulo beneficio del gas ruso.

Sánchez ha movido el banquillo de nuevo – antes en el Gobierno, ahora en el Partido – y pudiera ser que, con la audacia que le ha caracterizado hasta ahora, sea capaz de darle la vuelta a las encuestas de aquí a las próximas elecciones, que como ya decía antes, no me cabe duda que se celebrarán cuando manda el calendario, mal que le pese a la derecha, que viene exigiendo su adelantamiento desde prácticamente el minuto uno. Y de aquí a noviembre de 2023 queda un largo año y medio durante el cual puede pasar de todo, incluido el armisticio del que hablaba al principio, que contribuiría a relajar las tensiones económicas internacionales. En fin, ya veremos pero yo no declararía a Sánchez fiambre hasta que no esté confirmado. Y espero que no se confirme porque escuchando las bobadas que dice Feijóo sobre economía, la alternativa me provoca escalofríos, todavía más si viene de la mano de Vox, como sería previsible.

Debate Callejero: Si la memoria no me falla, este blog surgió en noviembre de 2006, es decir, ¡hace casi 16 años! Algunos – articulistas, comentaristas y lectores – estamos aquí desde el principio, otros llegaron más tarde para quedarse y los más pululan estilo Guadiana. Pero cuesta esfuerzo y también dinero y últimamente fallan las fuerzas y escasean las contribuciones, por lo que la posibilidad de echar el cierre definitivamente va ganando enteros. Ya veremos a la vuelta del verano pero en todo caso tendríamos que bajar la persiana en condiciones, ofreciendo la posibilidad de despedirse a todos lo que deseen hacerlo.

En el ínterin, ¡buen verano a todos!

51 comentarios en “Interrogantes y fin de curso

  1. Por cierto , yo en Sevilla , cumpliendo con el decreto del Gobierno de forma natural : 29 ° C en terraza y siempre feliz en esta ciudad .

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