Lo tangible y lo vendible

Carlos Hidalgo

 El sueldo más común en España es de 17.482 euros. Esto es: que el sueldo neto anual resultaría ser 14.601 euros. Si lo repartimos en 12 pagas, prorrateando las pagas extra, es de 1.216,75 euros al mes. Si se mantienen las pagas extraordinarias, -esto es: 14 pagas-, se nos queda en 1.042,93 euros mensuales.

El precio medio del alquiler de una vivienda en Madrid es de 819 euros en Madrid. Así, nuestro hipotético o hipotética trabajadora, se quedaría con 397,75 euros tras pagar el alquiler.

Pero el alquiler no es el único gasto de una casa. El gasto medio de electricidad en un hogar español es de 82,50 euros mensuales. Pero seamos generosos y pensemos que nuestro sujeto hipotético viva frugalmente, por lo que lo dejaremos en 43 euros mensuales. Quedan 354,75 euros en la cuenta. Gasta tan poco en electricidad porque usa gas para cocinar, calentar el agua y no tener frío en invierno. Si en verano gasta 38,01, en entretiempo unos 53 y en invierno unos 147, pongamos que se aproxima a la media nacional de 1006,53 euros al año. 83,88 de media al mes. Como nos tendremos que comunicar con nuestros semejantes, pero tenemos que ahorrar, hemos comprado un pack con internet y móvil, al que, invariablemente, le adjuntan un pack de TV y de fútbol, quieras verlo o no. 83,10 euros al mes, si racaneamos mucho el consumo del móvil y no contratamos partidos o pelis. Nos quedan 187,77 euros en el banco.

Como nuestra persona hipotética no tiene dinero para comprar un coche, imaginemos que se mueve en transporte público. El Abono de Transportes de Madrid cuesta 54,60 mensuales. Si nos atenemos a la parte más baja de la media de la cesta de la compra, que son 150 euros mensuales, los 133,17 euros que nos quedan simplemente no dan de sí.

Imaginemos que nuestra hipotética persona, además, trabaja por cuenta ajena y se ve obligada a hacer horas extra, como casi un millón de los 19 millones de españoles que trabajan. Pues tiene un 50% de posibilidades que se le paguen. O menos, dependiendo de la estadística que usemos.

¿Cuál creen que será el orden de prioridades de esa persona? ¿Se negaría a una subida del salario mínimo? ¿Creen que se siente muy afectada por los orquestados dramas del nacionalismo catalán? ¿Acaso le importará mucho si Delcy Rodríguez llegó a pisar suelo español o no? ¿Cree que le obsesiona el “relato”? ¿Las filigranas parlamentarias?

¿Qué es lo que se le vende a esta persona por parte de los medios de comunicación? ¿Qué es lo que recibe? ¿Y qué lo que espera de la vida? Con un presente tan insuficiente, ¿podrá tener hijos? ¿Se preocupará de las pensiones a tiempo?

Pensemos acerca de qué es lo tangible para esa persona media y qué es lo “vendible” para los gurús de la política. ¿Se está haciendo lo correcto?

2 comentarios en “Lo tangible y lo vendible

  1. «Primus vivere, deinde philosophari», pero el caso es que las cosa parece más compleja: el nacionalismo catalán importa, (lo de Delcy no se si tanto, la verdad) , las feministas «feminazis» importan, importa el PIN parental..parecen importar , en fin una serie de cosas que pueden parecer bastante accesorias pero que mueven emociones. Negativas, ademas.

    Siempre ha llamado la atención internacionalmente (ya menos, porque supongo que se han acostumbrado) como un país puede convivir secularmente con tasas de desempleo superiores al 10 -o más- sin que haya un estallido social, que esa es otra.

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