Apertura de escuelas: crónica de un desastre anunciado

drodrialbert

A pocos días de comenzar el curso escolar en Catalunya (o ya iniciado en otras Comunidades Autónomas), el caos y la improvisación de las autoridades educativas ha alcanzado cotas que ni los más pesimistas podíamos imaginar hace unos meses. Es evidente que esto genera incertidumbre y confusión entre la comunidad educativa, que se multiplica cuando tenemos en cuenta la enorme cantidad de informaciones contradictorias que aparecen en los medios de comunicación y en las declaraciones institucionales.

Una de las preguntas que hemos de formularnos es evidente: ¿cómo es posible que, teniendo meses para preparar el inicio del curso académico, hayamos llegado a esta situación tan lamentable? La respuesta se escapa del ámbito educativo y entra en el terreno económico. Todo el mundo que ejerce responsabilidades educativas sabe que, teniendo en cuenta la situación de partida de nuestro país, es necesario aumentar sustancialmente la plantilla de profesorado, reducir en gran proporción las ratios y buscar espacios fuera de muchas escuelas dado el hacinamiento que existe en las mismas. Y, aquí viene el problema, para realizar todo esto hace falta una importante inversión que no quiere emprenderse. Sigue leyendo

Cosas de Franco

Carlos Hidalgo

Aunque el título pueda sugerir que voy a hablar del régimen preconstitucional, no se trata de eso. En el día de ayer, el delegado del Gobierno en Madrid y secretario general del PSOE-M, José Manuel Franco, dejó caer en una entrevista que el PSOE madrileño estaría dispuesto a plantear una moción de censura contra Isabel Díaz Ayuso (IDA), proponiendo como candidato a alguien de Ciudadanos. De esta manera se buscaría atraer al partido naranja fuera de la órbita del eje PP-Vox en la que está y usarle de bisagra para que haya un cambio de gobierno en la comunidad capitalina, aunque el PSOE hubiera sido el partido más votado en las elecciones autonómicas del año pasado.

Independientemente de los problemas que esto nos pudiera sugerir, en cuanto los periodistas acudieron a Ferraz a confirmar la noticia, se encontraron con un tajante desmentido de la dirección federal de los socialistas. “No es esa nuestra estrategia”, se les dijo, además de calificar las ideas expresadas en antena como “cosas de Franco”, dando a entender que el delegado del Gobierno y secretario general estaba divagando. Sigue leyendo

Biden y sus magdalenas

Julio Embid

¿Joe Biden es de izquierdas para los estándares estadounidenses de 2020? Probablemente sí. ¿Stalin es de izquierdas para los estándares de la Unión Soviética de hace un siglo? Sí. ¿Joe Biden es Stalin o estalinista o marxista-revolucionario? Obviamente no, es un tipo más bien sosete, de misa semanal y senador desde 1972 por Delaware. Bastantes años antes de que mis padres se conocieran, por cierto. Y ahí está la campaña de Donald Trump, en intentar convencer que ese abuelete de sonrisa fácil, que durante muchos años iba al Senado en el tren de cercanías porque le desagrada conducir y que se saltó la disciplina de partido para votar junto a los republicanos a favor de la guerra de Iraq de George Bush va a traer la revolución, la anarquía y la cerveza fría.

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Barbarie

Natalia García-Pardo

1. Las convenciones

Estos días no puedo levantarme del sofá viendo la CNN. He visto las dos convenciones y escuchado todos los discursos relevantes. He seguido viéndola y, diría, que me cuesta parar.

Me impresionó la Convención Demócrata. Completamente virtual, pero consiguieron hacerla cálida. Hablaron de todas las cosas que me preocupan a mí, como ciudadana y residente en aquel país que fui, durante catorce años. Los valores de la diversidad, la excelencia, la general bonhomía y buen funcionamiento de las instituciones de la democracia americana. Sus magníficas Universidades y oportunidades para estudiar en ellas. Sus abundantes y eficientes bibliotecas. Hablaron de tener un sueño y de ir a votar para realizarlo, quitando a Donald Trump de en medio.

Biden, como Vicepresidente de Obama, y funcionario público – antes, toda su vida-, ha dejado una estela admirable de buen hacer, tanto como persona especialmente empática e inteligente, como un político competente que puso en marcha una ley contra la violencia de género, entre otras muchas cosas, y que desarrolló competentemente su responsabilidad como Vicepresidente. Alguien, además, en quien Obama se apoyó frecuentemente en sus decisiones más difíciles. Sigue leyendo

Verano incierto

LBNL

Como saben los habituales, DC cierra en agosto por vacaciones. El año pasado por estas fechas estábamos presenciando una investidura fallida porque Pedro, el de la banda de Sánchez a decir de Albert, no podía dormir tranquilo con Pablo como Vicepresidente, y Casado le copiaba el no es no apostándolo todo a mejorar con la repetición de las elecciones. Así fue, subió algo pero a costa de Albert, del que nunca más se supo, y el trifachito siguió sin sumar. Tampoco sumaban Pedro y Pablo pero Lastras fue capaz de reeditar el pacto de la moción de censura y Pedro fue finalmente investido, pese a la sentencia del Procés y la algarada callejera subsiguiente. La derecha puso el grito en el cielo por “la Mesa” que pactaron Pedro y Esquerra, que era prácticamente lo único que nos iba a diferenciar de la Venezuela de Maduro. Y llegó la pandemia y sus miles de muertos y el confinamiento y… cómo ha cambiado todo en solo un año. ¿No les parece que las investiduras fallidas fueron hace mucho más tiempo?

Lo que no sabemos es lo que nos espera a la vuelta de Agosto. Con el dopaje europeo un nuevo presupuesto parece garantizado y tras los batacazos de Galicia y Euskadi, el tigre de Podemos se ha quedado en manso tigretón y hasta Inés ha vuelto por la senda de la colaboración puntual. Mal que le pese a Casado, el primer gobierno de coalición de nuestra adolescente democracia, agotará la legislatura. Lo que no está claro es que Casado no agote al PP con su oposición de tierra quemada y le levanten la silla. Lo único claro es que en septiembre Abascal se le va a poner a Pedro como no se la ponían ni a Felipe II con la moción de censura. Como ya dije el otro día, a este hombre todo le sale Redondo.

Y qué decir de nuestras vidas cuando nos reincorporemos a nuestros quehaceres laborales en septiembre… ¿Teletrabajo permanente hasta que no tengamos dosis suficientes de una vacuna que haya demostrado su eficacia? Eso pueden ser un par de años como poco. ¿Vuelta al confinamiento drástico si las crecientes cifras de infectados empiezan a traducirse de nuevo en hospitalizaciones y fallecimientos masivos? Porque eso de que solo se contagian los jóvenes y que al ser más fuertes y sanos apenas mueren, es muy reconfortante… siempre y cuando ya vivan fuera del hogar familiar y nuestro país es conocido precisamente por lo contrario. Cabe también que una buena vacuna tarde pero en el ínterin nos contentemos con un tratamiento eficaz, que reduzca las hospitalizaciones o al menos los fallecimientos de forma sustancial: si se reduce la letalidad a mínimos, la asunción de mayores riesgos pasaría a ser razonable.

¿Y cómo resistirá la economía? Porque el dinero público no es ilimitado y los ERTEs se van a tener que ir acabando. En fin, veremos.

En todo caso, ahora lo que toca es tratar de descansar y disfrutar con todas las precauciones necesarias, por supuesto, que en DC queremos a todo el mundo de vuelta sano y salvo el 1 de septiembre. En el ínterin, ¡que ustedes lo pasen bien!

Miscelánea estival

Alfonso Salmerón

Escribo estas líneas después de una larga jornada de teletrabajo, en este tiempo extraño que ha inaugurado la pandemia, perdido entre el epílogo de un confinamiento y el prólogo del siguiente, cuando esta nueva rutina de trabajar desde casa algo más de la mitad de la jornada empieza a hacerse verdaderamente insufrible, especialmente los días en los que el termómetro sobrepasa los treinta grados y la factura de la luz obliga a dosificar las horas de aire acondicionado.

La neblina de la canícula y el deseo de un descanso tan necesario como condicionado por la incertidumbre a una semana vista, abotarga el pensamiento. Cuesta hilar dos ideas seguidas que den un mínimo de sentido a este artículo que he de entregar mañana para Debate.

Emociones a contracorriente en este julio imposiblemente otoñal, presidido por la nostalgia, la añoranza de lo perdido y la ansiedad de la incertidumbre. De fondo, la radio que siempre acompaña. De reojo, el timeline de twitter vomitando noticias que aparecen trufadas entre ocurrencias de legiones de tuiteros aspirantes a influencers.

¿Cómo no hablar (escribir) del COVID? ¿Acaso existe algo más urgente ahora mismo? Pensamientos nada concluyentes. Algunos, demasiados, lugares comunes y contradictorios casi siempre. Sigue leyendo

La soledad de Gabilondo

Carlos Hidalgo

¿Dónde está Ángel Gabilondo, se pregunta la gente? Isabel Díaz Ayuso o IDA, como dice la gente que la denomina por sus siglas, ha aprovechado ser la gobernante de la comunidad autónoma foco principal del coronavirus, no para gestionar la sanidad pública y proteger a los habitantes de la Comunidad Autónoma capitalina, sino para enfrentarse al Gobierno central, regalar dinero a las empresas sospechosas habituales en proyectos sin utilidad práctica (como el inexistente hospital de pandemias) y encerrarse en un piso de lujo a precio “regalado” con un señor musculoso que salía a hacer gimnasia todas las mañanas del confinamiento. ¿Y dónde estaba Gabilondo? Se seguía preguntando la gente.

El caso es que se ha reprochado a Ángel Gabilondo hacer una oposición demasiado discreta frente al rampante desastre de Isabel Díaz Ayuso. Y esa sensación ha llegado hasta Ferraz, donde se ha impuesto al líder de la oposición un número dos, el senador y diputado autonómico José Cepeda. No parece que el nombramiento haya hecho mucho efecto, porque antes las delirantes medidas de la presidenta, Gabilondo sólo ha declarado que no le parece bien que no se haya convocado la comisión de Sanidad. Y Cepeda no ha hecho ninguna declaración a los medios, ni tampoco ningún tuit que se haya hecho viral. Sigue leyendo