Seguimos buscando estilo

Carlos Montbau

Hace unos años un músico granadino muy reconocido por el mundo de la crítica musical pero con cierta dificultad para acceder a los grandes altavoces mediáticos hablaba en una entrevista sobre su proceso creativo y transmitía la idea de que en el mundo de la canción, igual que en cualquier otro ámbito de la creación artística, todo estaba ya inventado desde hacía muchos lustros y, que al final, la temática quedaba reducida a tres/cuatro temas: amor, desamor, muerte y el paso del tiempo.Esta realidad no le había impedido seguir componiendo canciones 25 años después de iniciarse en la profesión ya que su particularidad, su peculiaridad, su propio lenguaje le permitía y permite tener un espacio propio en el mundo musical. Y estas palabras me recordaron a aquellas lúcidas bravuconadas del narcisista Frank Sinatra hace ya unas cuantas décadas: “yo no vendo voz, yo vendo estilo”.

Si buscamos esta última palabra en un diccionario nos encontramos, entre otros, con estos sinónimos: proceder, peculiaridad, carácter, personalidad, expresión, clase, elegancia, distinción, gusto, personalidad.

Quizá en un mundo tan sofisticado, tecnificado y donde casi todo se presenta como posible, de las pocas cosas que parecen que no podrán ser transferidas en una velocidad 2.0 es eso llamado “estilo”.   La tecnología tiende a ser invasiva, insaciable y obsesiva mientras que los vínculos y el estilo son finitos, indomables y progresivos.

El estilo, el proceder, la peculiaridad, el perfil es difícil crearlo dentro de unos cánones y protocolos ya que requieren de tiempo, experiencia y fracaso. Seguramente tiene más salida esta particularidad en el aprendizaje de la calle al salir de clase que en los laboratorios de actividades extraescolares.

El exitoso programa de televisión de Operación Triunfo nos regala grandes voces que en algunos casos van acompañados de cierta personalidad pero seguramente voces y personalidades como Bob Dylan, Joaquin Sabina o Tom Waits hubieran tenido difícil acceder a estos programas debido a sus limitaciones vocales.

Y a mi parecer la construcción de un estilo, de una forma de hacer, es la mejor manera que tendremos en las próximas fechas y décadas de protegernos de la inoculación de según qué virus sociales que se expresaran en el circular comunitario por un exceso de gregarismo. Mayor vulnerabilidad va a tener a estos moldes/clonaciones sociales la generación que ya se ha criado con una pantalla. Y es que nuestras horas de vida privada cada vez están más ocupadas por corporaciones que están entrando en el salón de nuestra casa.

Así que mola mucho haber leído en su momento a Paco Umbral con sus adjetivos calificativos/descalificativos en sus crónicas de contraportada de El Mundo; Enric Gonzalez y sus historias del calcio; las reflexiones futboleras de Santiago Segurola o Ramon Besa; la imprevisibilidad de Sergi Pamies en sus artículos periodísticos, el insconsciente de Juan José Millas licuado en libros o las turbulencias sonoras de Radio3.

2 comentarios en “Seguimos buscando estilo

  1. No es cierto que el estilo sea indomable. El estilo , como casi todo , es una variable funcional del tiempo . De hecho , da lugar al manierismo , una reproducción técnica de un éxito provisional. El esperpento de la izquierda por asentar verdades morales por analogía con las científicas y ocupar un espacio de resistencia como quien ocupa la Luna como plataforma espacial, es de todo punto de vista , muy humano , pero una solución temporal.

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