Que trabajen los robots

Julio Embid

La pasada semana terminé de ver el último capítulo de “El Mandaloriano” de la plataforma Disney Plus. La serie, una especie de western en el universo de Star Wars, dentro de un mundo de fantasía trata sobre un pistolero forajido (El Mandaloriano) que cuida de un bebe con poderes (Grogu) mientras sigue una religión que les impide quitarse el casco bajo ninguna circunstancia. Este hecho intrascendente permite que cualquier actor de entre 1,80 y 1,90 pueda interpretar ese papel. Sin embargo, tiene episodios memorables. Les pondré un ejemplo.

En el episodio 22, el Mandaloriano y su amiga Bo-Katan viajan al planeta Plazir-15. Allí todo está limpio, todo funciona bien, viven en una sociedad idílica, donde los seres humanos viven ociosos realizando fiestas, no existe el ejército ni se pueden portar armas y los droides (robots) de tiempos anteriores están programados para trabajar y para mantener el orden. Es un buen lugar para vivir, si eres un ser humano. Total que de repente algunos droides empiezan a fallar y atacan a los seres humanos y los mandalorianos tienen que investigar qué pasa y saber por qué hay fallos. En un determinado momento, los mandalorianos preguntan a los gobernantes si deben destruir a todos los droides y los gobernadores planetarios dicen que no, que si no, los seres humanos tendrían que ponerse a trabajar y eso sí que no. Sigue leyendo

Por unas elecciones con relevancia propia

Juanjo Cáceres

Ya queda tan solo un mes para la celebración de las elecciones municipales y autonómicas en España y los grandes partidos nacionales se encuentran empeñados en convertir las mismas en una primera vuelta de las elecciones generales que tendrán lugar a final de año. Flaco favor hacemos a los municipios y comunidades autónomas de nuestro país asociando las batallas nacionales a unos comicios donde deberían primar los balances de las políticas locales llevadas a cabo durante los últimos cuatro años y los análisis sobre cómo afrontar los siguientes.

Caben pocas dudas de que España es un país considerablemente descentralizado y de que cede a las comunidades autónomas amplias competencias en una gran diversidad de materias. De ahí que, a pesar al innegable peso de la administración del Estado, dispongan de amplias oportunidades para desarrollar políticas propias y de seguir cada una su propio itinerario. También las corporaciones locales, peses a sus insuficiencias endémicas en lo que a financiación se refiere y a su dependencia en muchos aspectos de administraciones de ámbito superior, tienen un papel crucial en nuestras vidas. De ahí que debiera ser posible evaluar la labor realizada por los gobiernos municipales de manera independiente a la marca política que tengan y a lo que ocurra en el Pleno del Congreso o del Senado. Sigue leyendo

Luchando contra el ratón

Carlos Hidalgo

Disney es uno de los nombres más reconocidos y poderosos del mundo del entretenimiento. Y en Florida, su influencia es aún más palpable. Desde su primer parque temático en ese estado, Walt Disney World, hasta la compra de tierras y propiedades a su alrededor, Disney tiene una presencia significativa en la economía y la cultura de Florida. Y el gobernador, Ron De Santis, les ha declarado una absurda guerra, debido a que Disney no apoya la política “Don’t Say Gay” de De Santis, que prohíbe mencionar la homosexualidad en las escuelas. Y es una guerra absurda y que De Santis no puede ganar.

En primer lugar, es importante señalar que Walt Disney World es el destino turístico más grande de Florida y uno de los más grandes del mundo. El parque recibe a millones de visitantes cada año, lo que lo convierte en una importante fuente de ingresos para el estado. Además, el parque temático emplea a miles de personas, lo que lo convierte en el mayor empleador de la región, tal cual. Sigue leyendo

Un gobierno no deseado

Arthur Mulligan

Nadie quería un gobierno como éste pero se dice que así lo votaron los ciudadanos y por eso adquiere toda su legitimidad; Frankenstein, al parecer, también lo quisieron los ciudadanos, es decir, votaron por Frankenstein contrariamente a las elecciones anteriores, es decir han querido lo uno y su contrario mediante un cambio de posición del PSOE no de los ciudadanos porque a éstos se les dijo que gobernar con Podemos (y no digamos con ERC y Bildu) era un dolor de cabeza, un sinsentido.

Los ciudadanos nunca se pronunciaron sobre esta posibilidad. Aquí tiene el PSOE ese complejo de culpa por transgredir su propia historia, modificando sus estatutos, indultando a los sediciosos catalanes, colaborando con quienes habían propugnado la muerte -de entre otros – a sus compañeros, concediéndoles favores a los victimarios como la atenuación de régimen carcelario y sus traslados para finalmente lograr acuerdos políticos haciendo de la necesidad virtud. Sigue leyendo

China

LBNL

Está la cosa calentita con China. En varios frentes. En Taiwan, por supuesto, como también en Washington y en Beijing, pero en estos últimos días también en París y ayer en Bruselas donde Pep Borrell se despachó a gusto en el Parlamento Europeo, criticando implícitamente a la Comisión Europea, de la que forma parte, a cuenta del firme discurso sobre China pronunciado por Von der Leyen antes de su reciente visita a China, acompañando al Presidente Macron que, a la vuelta, abogó por la autonomía antes que seguidismo europeo de la competencia norteamericana contra la emergencia del “Imperio del Centro”.

Hablando en calidad de representante del Consejo de Ministros de la UE, que preside, Borrell les recordó ayer a los euro-diputados, con su sempiterno deje de profesor universitario, que la política exterior de la Unión no es única sino común y cuando los Estados Miembros y las instituciones tienen posiciones parcialmente divergentes, el efecto es cacofónico, por más que las diferencias sean de matiz antes que de fondo. Diferencias que volvieron a quedar patentes cuando, justo a continuación, la Presidenta de la Comisión Von der Leyen volvió a desgranar su posición. Y lejos de arredrarse, Borrell volvió a la carga en su intervención final. Sigue leyendo

Vivir bajo techo

Carlos Hidalgo

La ley de la vivienda va a ser una de las cosas que nos va a dar tema de conversación durante los próximos días. Primero porque Bildu y ERC salieron los primeros de todos a apuntarse el tanto. Luego porque Pedro Sánchez les eclipsó al anunciar en la convención municipal del PSOE que se encargaría de aumentar el parque público de vivienda hasta el 20% y de habilitar las viviendas de la Sareb como vivienda pública.

Lo de los dos partidos separatistas y la ley de vivienda va a servir para que el PP relacione intentar regular el precio de los alquileres con una cesión a ETA, como ya he hecho Isabel Díaz Ayuso. Luego dirán que la ley pretende evitar que la abuela alquile el piso o, peor, quitarle el piso a la abuela y regalárselo a okupas. Nada de eso es cierto, pero qué más da. Luego, que la ley invade competencias autonómicas. Y así hasta el infinito. Sigue leyendo

Clasismo en las universidades catalanas

David Rodríguez

Hace unos meses, el medio de comunicación catalán Crític, especializado en periodismo de investigación, publicaba un informe sobre “La segregación invisible de las universidades públicas”, en el que proporcionaba datos de gran interés sobre la materia. Quería compartir aquí algunas de las estadísticas más llamativas del estudio y extraer ciertas conclusiones al respecto. Si se quiere consultar el artículo completo os adjunto el enlace: La segregació invisible de les universitats (elcritic.cat)

El estudio recoge datos del curso 2019-2020, y tiene como objetivo saber qué tipo de centros educativos de secundaria aportan una mayor proporción de alumnado al conjunto de las universidades públicas catalanas. En este sentido, es relevante el análisis por zonas geográficas y por titularidad de los centros de origen. También resulta interesante centrarse en las diferentes carreras que se estudian en las universidades de destino. Sigue leyendo

El tablero del fútbol global

Juanjo Cáceres

Casi sin que nos diéramos cuenta, fueron asentándose en nuestros comedores. Venían con fuerza, pero la pandemia les dio el impulso definitivo. Desde entonces, buena parte de los hogares españoles quedaron conectados a Netflix, como muchos otros ya lo estaban a Movistar. Estar suscritos a streamings diversos, llámense Disney+, HBO, Apple TV, Filmin, Amazon Prime, DAZN y un larguísimo etcétera, se ha convertido en algo tan habitual en las familias, como unos años atrás era descargar productos piratas en redes P2P o con torrents – que, por cierto, no por ello han dejado de existir. Pero la noticia no es que ahora aceptemos de buen grado pagar un servicio de streaming por ver series y partidos en nuestras televisiones de altísima definición, cuando antes, ni pudiendo, lo hacíamos, sino lo que ello representa: que las grandes empresas globales se han colado en casa. Y si las llamamos globales, es porque ese servicio de streaming que recibimos, tiene básicamente el mismo catálogo que ofrecen en Londres, Budapest, Nueva Delhi, Hong Kong y Los Ángeles, lo que implica que son servicios dirigidos a audiencias globales, entre las que cada uno de nosotros no somos mucho más que un átomo. Sigue leyendo

La primavera para la que contenemos la respiración

Carlos Hidalgo

Aunque en estos días estamos sufriendo un calor adelantado, más propio del verano que de la primavera, en Ucrania aún hace frío y los ejércitos ruso y ucraniano se baten mientras esperan a la primavera para lanzarse en grandes ofensivas. Los rusos para intentar ganar terreno que necesitan no sólo como victoria militar, sino también moral. Y los ucranianos para hacer un esfuerzo que les permita rechazar al invasor y devolverles a las fronteras existentes antes de febrero de 2022 o, incluso, a las de antes de 2014.

Estos días se han filtrado en las redes sociales documentos del Pentágono que nos han permitido conocer un poco más a fondo en qué situación se encuentran los contendientes, aparte de dejar muy en entredicho la fiabilidad de los Estados Unidos como guardianes de los secretos propios y ajenos. Sigue leyendo

Un puzzle a diez mil pies de altura

Arthur Mulligan

Yolanda Díaz es la figura emergente en España, no en el Estado. Como es mujer se postula como presidenciable, aunque carezca de capital político y estructura organizativa nacional para ese cometido, más allá de sus capacidades, si acaso las tuviera.

Las imágenes de su presentación narcisista con la hiperbólica «2 Abril empieza todo» dicen más que un discurso inexistente, fugaz, banal.

Pretenden una adhesión por aclamación, como uno de los procedimientos del Sacro Colegio Cardenalicio, salvo que aquí el instigador es el Pontífice Pedro Sánchez.
«Ve y anuncia la buena nueva: si queremos repetir el vértigo sensorial de estos años es necesaria una fuerza solvente a la izquierda del Partido Socialista, una fuerza basada en lo de siempre, en la igualdad de los seres sobre la tierra, en la mejora de las condiciones de vida de la gente, en no dejar atrás a nadie, cueste lo que cueste, incluso comprometiendo el futuro, como ya lo han hecho Cuba, Venezuela, Nicaragua, Argentina, Rusia, etc…». Sigue leyendo