China

LBNL

Está la cosa calentita con China. En varios frentes. En Taiwan, por supuesto, como también en Washington y en Beijing, pero en estos últimos días también en París y ayer en Bruselas donde Pep Borrell se despachó a gusto en el Parlamento Europeo, criticando implícitamente a la Comisión Europea, de la que forma parte, a cuenta del firme discurso sobre China pronunciado por Von der Leyen antes de su reciente visita a China, acompañando al Presidente Macron que, a la vuelta, abogó por la autonomía antes que seguidismo europeo de la competencia norteamericana contra la emergencia del “Imperio del Centro”.

Hablando en calidad de representante del Consejo de Ministros de la UE, que preside, Borrell les recordó ayer a los euro-diputados, con su sempiterno deje de profesor universitario, que la política exterior de la Unión no es única sino común y cuando los Estados Miembros y las instituciones tienen posiciones parcialmente divergentes, el efecto es cacofónico, por más que las diferencias sean de matiz antes que de fondo. Diferencias que volvieron a quedar patentes cuando, justo a continuación, la Presidenta de la Comisión Von der Leyen volvió a desgranar su posición. Y lejos de arredrarse, Borrell volvió a la carga en su intervención final. Sigue leyendo