Un gobierno no deseado

Arthur Mulligan

Nadie quería un gobierno como éste pero se dice que así lo votaron los ciudadanos y por eso adquiere toda su legitimidad; Frankenstein, al parecer, también lo quisieron los ciudadanos, es decir, votaron por Frankenstein contrariamente a las elecciones anteriores, es decir han querido lo uno y su contrario mediante un cambio de posición del PSOE no de los ciudadanos porque a éstos se les dijo que gobernar con Podemos (y no digamos con ERC y Bildu) era un dolor de cabeza, un sinsentido.

Los ciudadanos nunca se pronunciaron sobre esta posibilidad. Aquí tiene el PSOE ese complejo de culpa por transgredir su propia historia, modificando sus estatutos, indultando a los sediciosos catalanes, colaborando con quienes habían propugnado la muerte -de entre otros – a sus compañeros, concediéndoles favores a los victimarios como la atenuación de régimen carcelario y sus traslados para finalmente lograr acuerdos políticos haciendo de la necesidad virtud. Sigue leyendo