Frutas, amenazas, silencio

Carlos Hidalgo

Cuando el entonces concejal Daniel Vicente Viondi dio unas palmaditas en la cara al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida Navascués, el PSOE exigió inmediatamente su acta y sus disculpas. Y Viondi ya no es ni concejal, ni el número 2 del PSOE de la Ciudad de Madrid.

Cuando la presidenta de la misma comunidad, Isabel Natividad Díaz Ayuso, llamó “hijo de puta” al presidente del Gobierno desde la tribuna de invitados del Congreso de los Diputados, no solo no se la reprendió, sino que en el PP madrileño se hacen camisetas con la cínica mentira que el departamento de prensa de Ayuso puso en su boca: “Me gusta la fruta”. No solo no les parece grave, sino hasta divertido. Pero es que el Presidente le dijo algo muy grave, dicen los repentinos partidarios del insulto. Pero ningún socialista preguntó si Almeida le había dicho algo antes a Viondi. Porque esas cosas no debe hacer falta ni preguntarlas.

Ahora vemos las cínicas no-condenas de la violencia. Ni contra la sede federal de PSOE en Ferraz, ni contra las agrupaciones locales, ni contra su militancia. Esas condenas que recuerdan tanto a los cínicos “lamentos” por la violencia que hacía Batasuna en su día. Esos “sí, pero” tan cínicos y farisaicos. Sigue leyendo