Carambola, carambola

Carlos Hidalgo

Con todos mis respetos al presidente del Gobierno, creo que su plan de invitarnos a compartir con él cinco días de reflexión sobre el encanallamiento de la vida pública española no ha salido demasiado bien.

Ojalá esos cinco días hubieran servido para que políticos de otras tendencias, periodistas, empresarios y jueces hubieran aprovechado para dar un paso adelante, poner pie en pared y exigir un reinicio de las relaciones que los españoles tenemos con nuestras instituciones.  que se exigiera una relación que fuera como han de ser todas las relaciones: basada en el respeto mutuo, en la verdad, la comunicación constante y la adopción de mutuo acuerdo de medidas y costumbres que sirvan para acrecentar y afianzar la confianza.

Lo que pasa es que hemos visto como el diapasón ha subido más octavas; los que insultaban lo hacían con más ganas y la cantidad de autocrítica hecha por nadie es más escasa que un átomo de hidrógeno en las afueras del sistema solar. Sigue leyendo