Votando por la normalidad

Senyor G

Nunca dejó de estar en el candelero lo de hacer de la familia normal una propuesta política, esa forma de familia teórica que nos viene de las organizaciones vinculadas a ciertas religiosidades. No quiero señalar a nadie. Eso que antes se decía conservadores, aunque a día de hoy nadie sabe qué quiere decir semejante concepto, hoy he leído “ultraconservador”. En cualquier caso nos tenemos que defender de esas formaciones que siguen haciendo de ello su propuesta. Es necesario recordar algunas cosas, porque si estamos donde estamos ha sido con su oposición, aunque ahora nos quieren vender la moto.

Yo seguiré votando por llevar una vida normal, la mía. Me dan miedo esos partidos que están por involucionar en tantas cosas de la vida común que llevamos. Los que nos hablan de vida normal o de que vamos por el atolladero moral y esas cosas y te plantan en “lo de antes”.

Ese en “lo de antes”, en que no podías tener sexo hasta que te casabas. Como hombre y con recursos podías escapar de eso tal que así. Si no, no podías decidir. No, no ha caído del cielo la apertura de ir con quieras. La norma legal decía que debías llegar virgen al matrimonio. No podías probar antes con quién te placiese, no, era ilegal y perseguido. Sí, es necesario recordarlo, que esto de tener sexo antes de casarse estaba prohibido. Ni rozar el larguero. Sigue leyendo