Debates y encuestas

Julio Embid

El 5 de febrero tuvo lugar en la televisión pública autonómica de Galicia un debate entre los candidatos de cinco partidos a la presidencia de la Xunta de Galicia. En el mismo, al comienzo, el presentador explicó por qué estaban esos cinco (PP, BNG, PSOE-PsdG, Sumar y Podemos) y por qué no estaban otros dos con posibilidades reales de entrar como Vox o Democracia Ourensana. Que si la representatividad, que si la Xunta Eleitoral, que si las bateas y que si el precio del pulpo. El caso es que tras un buen rato de explicaciones, quedó claro que habría cinco partidos y dos opciones: el PP o el resto de restos. Lo cierto, es que desde 1990 (salvo el breve paréntesis de Emilio Pérez Touriño entre 2005 y 2009) en Galicia ha gobernado el mismo partido con una mayoría absoluta y lo seguirá haciendo hasta, al menos, 2028.

Pues bien, volviendo a aquel debate del 5 de febrero, el diario Público publicó (me encanta esta cacofonía) una encuesta online donde sus usuarios registrados podían votar quien creían que había ganado ese debate. Los resultados fueron por orden de preferencia: Ana Pontón (BNG) 57%, Alfonso Rueda (PP) 16%, Isabel Faraldo (Podemos) 15%, José Ramón Gómez Besteiro (PSOE-PsdG) 7% y Marta Lois (Sumar) 5%. Obviamente eran las únicas opciones elegibles, ya que como había recordado el presentador: a VOX, DO y el PACMA no se les permitió asistir.

A lo largo de la campaña si uno se fijaba en los mítines de campaña, en las fotografías, se podía ver como en los mítines de Sumar, a pesar de contar con varios ministros del Gobierno de España, nunca se veía más de una treintena de asistentes. Y en los de Podemos aún era más dramático con una docena en cada acto. El PSOE por su parte organizó una Conferencia Política en Coruña con dos mil militantes traídos de toda España que sirvió para levantar la hostelería en aquella ciudad ese fin de semana, porque como me dijo un asistente a dicha celebración: “Hubo de todo, menos socialistas gallegos”. Y sin embargo la maquinaria con toca del Partido Popular seguía bien engrasada. Y eso que para el final de campaña, el PP pidió a Isabel Díaz-Ayuso que fuera a hacer mítines y se burló de los gallegos que piden un ave a Oporto (150 kms) cuando como ella les recordó, si se acaba el tren de alta velocidad a Lisboa, los vigueses podrán ir a la capital portuguesa pasando por Chamartín y por Atocha. Las caras del candidato Rueda eran un poema.

Son pocas las conclusiones que se pueden sacar de estas elecciones pues pocos han sido los cambios. Pasó lo mismo que otras veces. El PSOE y Sumar han perdido más de 200.000 votos, cada uno, con respecto a las generales que han ido a parar al BNG en las autonómicas así que parece poco probable que esto se deba a la Ley de Amnistía. Y hoy si hubiera elecciones generales sigo pensando que el PP+VOX no llegarían tampoco a 176 escaños, mientras que el resto sin contar PP+VOX sí llegarían y Pedro Sánchez seguiría en la Moncloa. Está claro una cosa, que mientras exista VOX y pactar con ellos impida al PP pactar con el PNV, es muy poco probable que Feijóo sea presidente.

¿Y Podemos? Aguantarán hasta las Elecciones Europeas de junio y veremos si ese día echan el cierre definitivo o no. Gracias al Brexit y al nuevo reparto del Parlamento Europeo, el número de eurodiputados españoles que se escogen pasa de 54 a 61. Con distrito único y un mayor reparto ya no pueden decir que la Ley Electoral les tiene manía. Veremos si esta vez pasan el corte o les vuelve a ganar el PACMA.

4 comentarios en “Debates y encuestas

  1. La pregunta es hasta cuando PP-VOX y su incompatibilidad con el resto, lo que facilita una mayoría de gobierno de signo contrario, no se verá alterada por otras posibles incompatibilidades en el grupo del resto que altere la situación, bien sea por unión u abstención. Eso sin contar con la posible mayoría absoluta de algún partido que cambie totalmente el panorama.
    Yo creo que las incompatibilidades entre partidos no responden exactamente a las de los ciudadanos, lo que va a propiciar, o está ya propiciando, que el considerado «voto útil» lo pudiera de sesgo distinto a lo anticipado en las encuestas. Hoy por hoy se considera como una alianza de izquierdas para que no gobiernen las derechas lo que sencillamente es un apoyo al gobierno que más me pueda beneficiar, o al que más se deje chantajear, con el agravante, o la anomalía, que en el caso actual el apoyo es más a un individuo y a su interés personal que al del propio partido que representa y en el que existen profundas discrepancias entre sus partidarios y militantes.
    Creo que falta poco para que la ciudadanía considere que está apoyando el avance de una desigualdad que va a perjudicar a la mayoría en favor de una minoría y entiendo que ese camino tiene un fin más pronto que tarde. Eso sin contar con las posibles brechas dentro del hoy cohesionado grupo que propicia el gobierno actual.
    Hoy hay una unión favorecida por el reparto de riqueza, veamos que pasa cuando haya que repartir la deuda.

  2. El diario Público tiene un sesgo dominante que puede apreciarse en su página corporativa y un accionariado convulso como corresponde a su fundación ; es lógico que si a los feligreses de una parroquia se les pregunta si son partidarios del pecado la respuesta negativa supere de largo el 57% como en la encuesta que nos trae Embid y por eso mismo el acierto de la parroquia desgraciadamente para ellos no impide el pecado .

    De tales encuestas esas lúgubres proyecciones .

Deja una respuesta