Extrema y de mano dura

Senyor G

Hace 20 o 25 años, uno de los libros del momento era algo así como ETA nació en un seminario. No lo leí, pero cualquier día cae si me lo topo. No sé si el subtítulo o la portada debería haber aclarado que, sobre todo, ETA nació durante el Franquismo. Ahora además podríamos añadir que acabó durante esta democracia. A veces hay que decir obviedades, sobre todo a los que alardean de ciertas cosas: cuando la extrema derecha, o la derecha nacional, o como se quieran autodefinir o referenciar a día de hoy, gobernó, y además sin ningún tipo de cortapisas. fue cuando nació ETA. no el periodo constitucional.

Y no sólo ETA, al final del franquismo nacieron muchos más grupos armados, algunos poco conocidos quizás, y otros mucho más como GRAPO, FRAP o MIL. Y esto solo entre los que se reivindicaban de izquierdas. Si además añadimos hasta las primeras elecciones podemos encontrar ahí otros grupos siempre dispuestos a tirar contra obreros, feministas, periféricos y ateos, como los Guerrilleros de Cristo Rey.

Respecto a la mano dura y lo bien que gestiona estas cosas la derecha habría que recordar lo bien que explican la temporada como ministro de Gobernación (el Interior de entonces) del fundador y alma del Partido Popular, Don Manuel Fraga Iribarne dentro del gobierno de Arias Navarro. Siempre que se iba fuera del país pasaban cosas en España. Justo estos días andaba por el capítulo 8 de La Transición de Victoria Prego, donde nos explican los hechos de Montejurra de 1976. De como esbirros de la derecha nacional y católica dispararon contra militantes del Partido Carlista que había virado hacia el socialismo autogestionario. Las fuerzas de orden público tenían orden de no inmiscuirse. No son cosas que se expliquen en Rebelión o Sin Permiso o Mientras Tanto, son cosas que se pueden ver en la serie canónica de LA TRANSICIÓN en RTVE. O en periódicos no muy de izquierdas pero sí navarros. Fraga, ministro de la Gobernación entonces. Si vuelven a la serie no se pierdan los chistes de Fraga[1].

Estas recetas de mano dura con la que nos vuelven algunos y su nostalgia de no se sabe qué, pues ya están vistas. A fin de cuentas, la nostalgia es quizás en algún caso de lo que pintaban sus padres, de hacer y deshacer a su antojo. No sé sabe a qué grandezas militares de España se refieren a veces, porque la última vez que nuestro ejército defendió lo que entendemos como España, fue contra la ocupación francesa (legal) y para eso hubo que tirar de bandolerismo y curas para defendernos. La mayoría de las otras veces ha servido para castigar a su pueblo, a nosotros. No sé tampoco qué grandezas morales o a qué pasado católico, porque quitando algún desubicado, los grandes adalides de estas cosas en España y el resto de Europa o se han divorciado o se han reenganchado. Estos lo que son es de la ley del embudo.

Algún renglón torcido hubo en algún gobierno constitucional, por lo menos alguna condena con homenaje a los condenados del que fue su presidente del gobierno. Felipe tiene sus cosas y cadaunás.

La extrema derecha es lo que tiene, que la lógica y la razón se les despistan, como un puede comprobar al leer en El Periódico de Catalunya a Marine Le pen:

Ustedes proponen una suerte de “doble frontera” en la UE para controlar la inmigración secundaria [inmigrantes que entran en España y luego pasan a Francia]. ¿Cerrarán los pasos fronterizos con España [Macron ha reabierto varios recientemente]?

¡Esta es una visión verdaderamente caricaturizada y, por tanto, errónea! Para los españoles nuestro proyecto no cambiará absolutamente nada, ya que garantizamos la libre circulación a todos los nacionales de la UE. A lo que nos oponemos es a que se admita a inmigrantes en determinados países que se establezcan luego en toda Europa o, peor aún, a inmigrantes ilegales que deambulen por todos los países sin control. Schengen debe reformarse para tener en cuenta estas migraciones incontroladas y dañinas. En la práctica, los nacionales de la UE se pondrán en una cola que les garantice la entrada a Francia sin controles. Los demás harán cola donde tendrán que acreditar el derecho de entrada a nuestro territorio. Este principio, completamente neutral para los nacionales de la UE, protegerá a todos. Existe en todos los países del mundo que se respetan a sí mismos.

Dice que En la práctica, los nacionales de la UE se pondrán en una cola que les garantice la entrada a Francia sin controles. Los demás harán cola donde tendrán que acreditar el derecho de entrada a nuestro territorio.”. Es decir que tendré que hacer una cola como español para entrar en Francia, o incluso los franceses que vuelvan a Francia. Sin controles dice, ¿pero cómo va a comprobar que soy nacional de la UE sin hacer control? ¿A ojo? ¿Por la pinta? Pero esto ¿qué ficción es?

A todo esto, su padre fue un ejemplo de hombre que viajó al extranjero totalmente controlado y sin hacer daño, ni él ni sus amigos, por Vietnam o Argelia. ¡Anda ya la jeta!

[1] El del loco que se lee la guía de teléfonos como si fuese una novela que usa para hablar de los partidos de la oposición ahora valdría para hacer otras analogías.

2 comentarios en “Extrema y de mano dura

  1. Qué buen artículo. Qué necesario recalcar que la violencia política en nuestro país no nace del Estado autonómico sino de la represión anterior. Que obvio pero tan necesario resulta afirmar que la mano dura es contraproducente casi siempre…

  2. Concuerdo con lo manifestado en el comentario anterior. Aún así el eje criminalidad-mano dura de impone como relato de nuestro tiempo para describir nuestros entornos urbanos y transmitir a la ciudadanía una sensación de inseguridad que desencadene el miedo. Porque el miedo a los otros anula el miedo a las formaciones ultras y les da la oportunidad de avanzar posiciones en las urnas.

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