Verónica Ugarte
Los 100 primeros días del sexenio de los Presidentes mexicanos solían ser los días de demostración de poder. De dejar claro qué sectores estaban comprados, amañados. Qué movimientos se hacían en periódicos, sindicatos, sedes patronales. Porque un nuevo mandatario había llegado y era imprescindible estar a la orden del día y saberse en la fotografía de los nuevos afines servidores.
No han pasado esos primeros 100 días, y Claudia Sheinbaum ha tenido un bautizo de fuego como Presidenta. Contestar a las amenazas del nuevo inquilino de la Casa Blanca, quien llega más reforzado que nunca por desinformación, populismo y bravuconería.
Trump le ha dado de comer de nuevo a sus votantes nubes llenas de promesas como quien da golosinas envenenadas. Amenazar con subir los aranceles de manera unilateral y a discreción a los productos provenientes de su primer socio comercial ya no es populismo. Es una irresponsabilidad que deja en evidencia los años oscuros que ya estamos viviendo.
Amenazar con acciones sin sentido crítico y autocritico es papel de un dictador, o de un magnate que se ha metido en política usando el miedo como baza en todo momento. Cumplir lo que prometa hacer es absolutamente imposible. Tanto diplomática como económicamente. Lo han dejado patente tanto el Primer Ministro de Canadá como la Presidenta de México. Norteamérica es una zona importante de comercio y de economías en crecimiento. De fuertes inversiones. De intereses comunes. De caminos que van en paralelo, y desde 1992, con la firma del primer Tratado, pueden ser ya casi imposibles de apartar.
Sheinbaum respondió a Trump mediante una carta que hizo pública, aportando datos y razonamientos. Sabe de lo que habla. Pero también conoce los escenarios. Realizó un excelente mitin político tanto hacia México como hacia el extranjero.
Por primera vez se habló claramente del tráfico de armas proveniente de EEUU. De los cárteles que operan en ese país, su corrupción tan enquistada como la mexicana, que permite que la droga llegue no solo a zonas pobres, sino también a casas de políticos, millonarios que apoyan campañas.
Con voz pausada, calmada y la misma actitud serena y presencia que demostró en la reunión del G-20 y dejó a los presentes impresionados, Sheinbaum marcó el ritmo: detener a la fiera mediante inteligencia. Con este gesto se ganó el respeto de algunos sectores de la derecha mexicana.
Pero estoy obligada a ser realista: México vende litio a China y Rusia mientras Sheinbaum habla de paz. México carece de agua potable en muchas regiones, y eso no se solucionó en la administración anterior a la que tanto alaba. México es productor de fentanilo sintético. Se negó hasta el cansancio, pero finalmente López Obrador tuvo que aceptarlo a principios de este año. La cantidad puede que sea manejable para que no corra por las calles mexicanas, pero no es posible no aceptar que el problema existe, como no se reconoció el problema de la cocaína en los 90 y el país dejó de ser país de tránsito a ser país consumidor.
Las relaciones con China están mejor que nunca. Se está estableciendo el campo para dejar de depender de la economía de EEUU y poder abrir otros mercados. Para algunos es jugar con fuego, estando Trump o no en la Casa Blanca. En algún momento se tenía que dar el paso. La pregunta es ¿cómo manejara el Gobierno los diferentes escenarios en este mundo tan cambiante durante los próximos seis años?
Con la enfermedad de la titulitis mexicana, la Presidenta es llamada siempre “Doctora”, porque lo es. Y con ello el mexicano se siente orgulloso que una mujer, con estudios superiores, no se achante ante el gringo naranja. Eso es peligroso. Porque se está gestando una adoración hacia la Presidenta que nos vuelve a dejar ciegos.
Se le debe criticar, exigir, interrumpir… La prensa está enamorada de ella y eso es una pésima señal. El periodista tiene la obligación de ser cauto, informar y medir los pasos de quienes gobiernan. Esto no existe en México. Siempre es el todo o nada, porque es un país altamente emocional.
Entretanto ya se están recibiendo amenazas racistas por parte del Primer Ministro de Ontario. De admiración por parte de algunos sectores de EEUU. A todos cogió desprevenidos la reacción lógica de Sheinbaum. ¿Cuál será la siguiente amenaza del vecino, que no sea un disparo en el propio pie?
Link a la carta, por favor. Me parece muy interesante.
Se habla de paz mientras comercia con Rusia y China, y tamibén con EEUU y me imagino que Reino Unido y Francia. Así que no nos seamos muy duros 🙂
Hay que ser críticos, y por la cuenta que me trae, lo soy mucho con México.
https://youtu.be/FIAhZpFR8NY?si=1JW1dKLy3f0barPZ