Veronica Ugarte
Cantos italianos en plena Place de la République de Paris para celebrar que el frente de izquierdas había ganado en la segunda vuelta de las elecciones en Francia. Unas elecciones que fueron peligrosas e irresponsables, algo que ha caracterizado al Gobierno Macron desde hace años.
La izquierda, con el Nouveau Front Populaire, ganó 178 escaños frente a los 150 de Ensamble, el partido de Macron. La extrema derecha se convierte en la tercera mayoría en la Asamblea Nacional. Ahora se abre la puerta de la cohabitación cuya finalidad es la gobernabilidad del país y su estabilidad.
Treinta y ocho años han pasado desde que Mitterand propuso la primera cohabitación, demostrando que los intereses partidistas van por debajo del interés nacional. Pero Macron no es Miterrand y no sabe que debe tener humildad. Ha puesto por delante, una vez más, su propio interés y elude conversaciones pretextando que primero debe estructurarse la Asamblea. El Primer Ministros Attal presentó su dimisión, la cual fue rechazada, pero mucho más responsablemente declara que continúa en su cargo solo por compromiso a su país.
De acuerdo a la legislación actual, el jefe de Estado no tiene ninguna obligación jurídica al momento de elegir al primer ministro puesto que lo que prevalece es la lógica política. Prevalece el respeto a las instituciones y a la voluntad de los electores que confiaron en su momento a Macron la Presidencia de la V República. No puede eludir que existe una nueva mayoría en la Asamblea Nacional.
El Nouveau Front Populaire ha dado la gran sorpresa en la Historia de Francia, ya que por primera vez en la segunda vuelta los resultados son totalmente diferentes de aquellos de la primera. Es el tiempo de las negociaciones para proponer un candidato a primer ministro. Mélenchon exige la cohabitación, pero la coalición de izquierdas lo ha sido únicamente para las elecciones y para frenar a un RN que ha pasado de 89 escaños en 2022 a 143 este año.
Diversos partidos de izquierda han manifestado que no habrá coalición que traicione a los franceses. Con esto delante la tarea de una reconstrucción nacional se hace difícil. Ya son demasiados años que la izquierda está fracturada, pero como Mitterrand, debe poner por encima el interés de los franceses y de sus instituciones a los suyos propios. ¿Cómo poner de acuerdo tantas visiones encontradas?
El pueblo francés no ha cantado el Bella Ciao porque sí. Ha sido claro el ejemplo de la catástrofe que vive Italia con Meloni, y los más jóvenes también saben que no pueden permitir que la extrema derecha gobierne.
En la sombra tenemos al nuevo diputado por Corrèze, cuyas críticas feroces al actual gobierno le han devuelto abiertamente a la primera escena al que es posiblemente el único político que pueda aglutinar a la izquierda y sentar al huésped del Eliseo a dialogar. No pocas sorpresas nos ha dado el ex presidente Hollande a lo largo de los años.
Imposible imaginar a Mitterrand como un hombre humilde, algo más propio de un miembro del Cister, y sin embargo este hecho no quiere decir que careciese de virtudes.
Amó el poder con tanta fuerza como el Cardenal Mazarino , a quien admiraba , hasta el punto de llamar a su “hija secreta” , Mazarine .
Denunció a De Gaulle en su libro “ Le Coup d’état permanent ” pero cuando finalmente ocupó la Presidencia se quedó durante 14 años , una jugada que hubiera apoyado muchos años más tarde un tal Sánchez .
Amaba tanto a Alemania que se entusiasmaba con el hecho de que hubiese dos .
Su pasión por el poder era tan intensa que le echaron de la Asamblea Nacional después de organizar un auto atentado para llamar la atención ; en esto Pedro es más contenido : se retira y escribe cartas movido por el amor a su santa.
Era un excelente escritor y abandonaba de vez en cuando sus obligaciones para acudir a una conferencia sobre Stendhal ; en las sesiones del parlamento, entre discursos , escribía ardientes cartas a la mamá de Mazarine ( la historiadora de Arte Anne Pingeot ) .
Emprendió grandes obras en su memoria como los reyes de Francia y cambió el paisaje de Paris.
Fue un gran presidente, muy cultivado , astuto ( promovió la división de la derecha francesa ) y de gustos refinados .
Pensó , como Chateaubriand , en él y en la Grandeur de la France .
Nunca fue humilde , una expresión que seguramente detestaba , como el Papa argentino a quien la esclavina y modales no ocultan jamàs su alma embebida de soberbia jesuítica.
La mitomanía de la izquierda es preocupante y latosa . Es por ello que volvemos a indicar los números para que se vean los efectos devastadores del ballotage , el ingenioso mecanismo estabilizador de las instituciones de Francia y el sectarismo proverbial de las izquierdas , obligadas al revival de una kermesse éternel de la libération , un teatro por el que se absolvía a los franceses de antisemitismo y colaboracionismo .
La distribución interna del voto del Nuevo Frente Popular (NFP) en las elecciones legislativas de Francia de 2024 es la siguiente:
– **Francia Insumisa (FI)**: 74 escaños
– **Partido Socialista (PS)**: 59 escaños
– **Europa Ecología Los Verdes (EELV)**: 28 escaños
– **Partido Comunista Francés (PCF)**: 9 escaños
– **Generación.s (G.s)**: 5 escaños
– **Divers Gauche (DVG)**: 5 escaños
– **Regionalistas**: 2 escaños
En total, el NFP logró 182 escaños, consolidándose como la coalición de izquierda más fuerte en la Asamblea Nacional de los cuales 59 escaños 59 son del PSF, un partido en reconstrucción dirigido por el hijo del filósofo Glucksman , que en nada se parece a nuestro tormento de penitentes y que ya le ha llamado ( y muy bien traído ) a Melenchon ni más ni menos que Robespierre , el sanguinario abogado de Arras que probó el mismo jarabe democrático que recetó a sus víctimas y teórico defensor del Terror durante la Revolución de 1789. Sabemos que a Melenchon no le ha gustado nada ( recuerda a Pablo Iglesias y sus miserables bravatas en forma de regalitos con diminutas guillotinas ) .
Por otro lado :
La distribución en escaños de los partidos de centro, derecha y extrema derecha en las elecciones legislativas de Francia de 2024 es la siguiente:
Centro y Derecha
– **Juntos por la República (Ensemble)**: 168 escaños
– Renaissance (RE): 102 escaños
– MoDem: 33 escaños
– Horizontes: 25 escaños
– Divers Centro (DVC): 3 escaños
– Unión de Demócratas e Independientes (UDI): 2 escaños
– Actuar: 1 escaño
– Partido Radical (PR): 1 escaño
– Divers Derecha (DVD): 1 escaño
– **Unión de la Derecha y el Centro**: 60 escaños
– Los Republicanos (LR): 45 escaños
– Divers Derecha (DVD): 15 escaños
### Extrema Derecha
– **Agrupación Nacional (RN)**: 143 escaños
– RN (Reagrupación Nacional): 126 escaños
– LR (alianzas con RN): 17 escaños
### Otros
– **Divers Gauche (DVG)**: 13 escaños
– **Divers Centro (DVC)**: 6 escaños
– **Regionalistas**: 4 escaños
– **Otros**: 1 escañoS
Mulligan, con todo lo que sabe, que es mucho, y sus altos estándares ético-políticos, cómo es que nunca aplica sus conocimientos y critica a los líderes de la derecha española y otras?
14 de Julio , que menos que celebrar la fiesta nacional de Francia : ¡ Vive la France ! et ¡ Vive la République !
En el ecosistema de la derecha española existen partidos como el PNV , Junts, Vox , de los que sí he hablado y muy mal por cierto . Unos , desde políticas lingüísticas aceleradas quieren sacrificar a varias generaciones , reinventar la Historia, maltratar a sus conciudadanos incomodándoles en sus expectativas vitales , y otros también falsifican la Historia , mayormente por reacción , secuestran la bandera , excluyen a todos los que no sean ellos , intentan una vuelta al oscurantismo y agradecen la colaboración de Sánchez . La indolencia es su fortaleza porque gastan su energía al principio , con los efectos especiales que adoran. Propaganda .A veces aparecen con bolígrafos y su película favorita es “ Ninette y un señor de Murcia ”. El folclore es su alimento y no les gusta las bromas . Mejor a caballo.
El PP por su parte , sigue recuperando espacio , ha trabajado muy bien , y es perfectamente homologable a sus pares europeos . Cede diputados cuando el psoe los necesita para evitar un mal mayor , pero de difícil reconocimiento por falta de pedigrí. La sombra de la guerra civil le acompañará por los siglos de los siglos como a Zapatero la de su abuelo y a Puerto Urraco la encarnación del crimen .
Me gusta el Presidente valenciano , un hombre de acción , resolutivo , cuando es una Comunidad mal financiada y se le entiende .
Inmejorable la imagen de varios presidentes populares con Page haciendo bromas y distendidos.
Ese es el país que me gustaría y que Sánchez impide . Pero no pierdo la esperanza .
Ejem…Mr Mulligan ,hágale caso a LBNL,así podré dejar de criticar a la carcundia político y mediática que rodea como los muros de una cárcel a Feijóo para que no salga de su «escudo protector».
Es que» áse muxa caló»…jeje.
Importante artículo de Zarzalejos en EC:
« Cumplida una década del liderazgo de Pedro Sánchez en el Partido Socialista Obrero Español, el socialismo que representa esa organización no es históricamente reconocible. Tampoco lo es desde una perspectiva actual y, menos aún, desde otra de futuro. La formación ha quedado subordinada al mando omnímodo de su secretario general, que ha patrimonializado el Estado neutralizando todos sus resortes de reacción defensiva. Lo que está sucediendo trae causa de la propia crisis del PSOE que alcanzó su punto de quiebra en octubre de 2016 con la renuncia de Sánchez a la secretaría general y su regreso a ella tras las primarias de 2017.
El dirigente socialista redujo a la nada la organicidad del partido, entregó supuestamente el poder decisorio a una militancia que previamente radicalizó y, ante la imposibilidad de obtener resultados parlamentarios suficientes para alcanzar, primero, y mantener el poder, después, decidió que el PSOE se comportase como un primus inter pares en un bloque político integrado por una extrema izquierda extenuada (antes Podemos, ahora Sumar) y por una agrupación de oportunidad de los nacionalismos e independentismos vasco, catalán y gallego. Y hasta aquí hemos llegado.
A un año de las elecciones generales del 23-J, los efectos del pacto a todo trance y sin escrúpulos de Pedro Sánchez con fuerzas antisistema se perciben en toda su crudeza. El Estado democrático y de Derecho convulsiona con tensiones segregacionistas tratadas complacientemente para mantener el poder, el funcionamiento de las instituciones, colonizadas, responde a intereses de parte, el orden jurisdiccional está siendo invadido por la justicia constitucional, la política exterior es instrumental al servicio de criterios opacos y las libertades están siendo amenazadas por prácticas incompatibles con su plena vigencia.
Lejos de detener esta dinámica destructiva, el presidente del Gobierno y el ‘nuevo’ PSOE, la acelera. Estamos viviendo en estos días una precipitación de acontecimientos que reclamaría una profunda reflexión en aquellos que están secundando la trayectoria de un hombre – Pedro Sánchez- sin atender al más mínimo rigor cívico y ético, subordinando todo a su dictado, sin proyecto de país y sin modelo político. Pero hay tres derivas en ciernes que el PSOE debería detener de manera inmediata porque, de no hacerlo, causarían un daño quizás irreversible a la médula democrática de una sociedad como la española que ha demostrado comportarse con una autoestima bien lejana a la de su clase dirigente en general y a la gubernamental en particular.
La primera deriva que se avizora es la ruptura del modelo de financiación de régimen común del que se excluiría a Cataluña. Sencillamente, no es posible porque afectaría al principio de legalidad constitucional si esa singularidad se plasmase en un sistema concertado al modo del vasco o del navarro que, por excepcional, confirma la regla. Estaríamos ante una mutación constitucional que la Corte de garantías validaría siguiendo el camino emprendido de justicia creativa y de interpretación constructivista de las normas. Para sustituir la imposibilidad de reformar la Constitución, la creatividad de los magistrados del TC haría su trabajo como hasta ahora, por vía hermenéutica, al modo de colegisladores.
La segunda deriva igualmente grave es la que se deduce del propósito del presidente del Gobierno de alterar el cuadro normativo que establece con nitidez el campo de juego democrático de la libertad de expresión y de prensa (un entramado que ha funcionado de manera ejemplar) basada solo y únicamente en distorsionar la realidad de comportamientos que le afectan —con sanción penal o sin ella— abiertamente contrarios a la más elemental ética cívica. Puede insistir la portavoz del PSOE, patéticamente, que no ‘hay nada de nada’ porque si así fuera Pedro Sánchez no subiría mañana a la tribuna del Congreso para meter el bisturí en el organismo más vital de la democracia que es el de la libertad de los medios de comunicación que, tanto por normas nacionales como europeas, ha alcanzado una máxima regulación. Ir más allá sería traspasar una frontera de manera dañina para el sistema.
La tercera deriva que ya se anuncia con pasmosa determinación es que el titular de la fiscalía general del Estado, constitucionalmente encargado de ejercer la acción penal, seguirá en su responsabilidad incluso si la Sala Segunda del Tribunal Supremo, atendiendo a la exposición razonada del Superior de Justicia de Madrid que ayer le remitió, toma la decisión de instruir una causa penal a Álvaro García Ortiz. Un Estado democrático como el nuestro no puede sufrir la humillación de un fiscal general investigado por la posible comisión de un delito de revelación de secretos, luego de las controversias abochornantes que su gestión ha causado en la carrera fiscal, algunos de cuyos miembros se están comportando en determinadas instrucciones penales como auténticos letrados defensores.
Puede ocurrir, sin embargo, que estas derivas se consumen. De ocurrir —y es posible que así sea— la Constitución de 1978 y el bloque de legalidad orgánica que la desarrolla quedan profundamente alterados y, quizás, inservibles en aspectos sustanciales y llegaría entonces el momento de plantearse la gran cuestión: si esta Constitución permite tanto la democracia como la autocracia, la obligación colectiva consistiría en reformarla hasta, si necesario fuere, abrir un proceso constituyente sobre tres pilares: las libertades y los derechos de los ciudadanos; un modelo territorial de naturaleza plenamente federal que asegure la soberanía única de la nación española y una monarquía parlamentaria »