Carlos Hidalgo
El vicepresidente de los Estados Unidos, James Donald Bowman, que se hace llamar J.D. Vance, ha acudido en representación de su país a la conferencia de seguridad celebrada en Munich este fin de semana, mientras que su jefe, Donald Trump, se estaba repartiendo Europa por teléfono con Vladimir Putin. Vance, que se ve a sí mismo como el representante de la “América Profunda”, no ha llegado con ganas de ser diplomático y, en la línea de su superior, se ha dedicado a faltar al respeto a los europeos y a ningunearles en su propia casa.
Quiero destacar que Vance haya asimilado el rechazo a la amenaza de la extrema derecha en Europa a “atentados contra la libertad de expresión”, cuando en los Estados Unidos se está procediendo al borrado masivo de documentos que contengan palabras que irriten al actual gobierno, tales como “igualdad”, “transición” o “equidad”, lo cual, al hacerse en borrados que no tienen en cuenta el contexto, está eliminando hasta documentación de inteligencia vital. Pero, independientemente de los lamentos por la falta de libertad de expresión que hace un partidario de la censura, Vance, que aparece en todas partes con los ojos pintados para que su cara parezca menos aniñada, usó la retórica de machos que tan grata es la nueva ultraderecha estadounidense y europea: “hay un nuevo sheriff en la ciudad”, dijo para justificar los erráticos volantazos a los que están sometiendo a su país.
El sheriff al que Bowman/Vance se refiere es ni más ni menos que Donald Trump, claro. Que poco tiene en común con los representantes de la ley estadounidenses y que solo es pionero en ser el primer presidente de los Estados Unidos convicto de actos delictivos. Este sheriff se ha otorgado a sí mismo la capacidad de decidir por el resto del mundo y durante los próximos días se va a reunir en Arabia Saudí con representantes del Kremlin para decidir de qué manera se van a repartir Ucrania, sin tener en cuenta a su gobierno, que fue elegido democráticamente y que, pese a todos los pronósticos, mantiene aún una heroica resistencia contra la invasión de Rusia. Tampoco va a tener en cuenta a la Unión Europea, que es la primera interesada en mantener a Putin a raya, pues si el autócrata ruso se siente ganador en Ucrania, es bastante difícil que quiera contentarse solo con eso.
Veremos de qué maneras quiere este nuevo “Sheriff” llevar a cabo sus políticas, pues de momento parece ser solo experto en disparar contra su propio país.
Su programa de purga de funcionarios disfrazado de reducción de gastos, más la congelación de fondos y ayudas, no sólo para fuera de su país, sino también desde dentro, está causando importantes daños a la economía interna y a la propia administración federal. Daños que son de tal calibre que, aunque se están empezado a hacer notar, van a ser más destructivos según pase el tiempo. A la vez, sus purgas hacen que su gobierno sea súbitamente ineficiente, sirviendo como ejemplo que ha despedido por error a los funcionarios del Departamento de Energía que se encargan de la supervisión y adquisición de los materiales para hacer y mantener las armas nucleares del arsenal estadounidense.
Por otro lado, la guerra arancelaria que Trump quiere esgrimir a diestro y siniestro, unida a su programa de deportaciones masivas y persecución de los extranjeros, está provocando simultáneamente inflación, un frenazo en la producción agrícola e industrial y una brusca caída de la demanda interna.
Por no hablar de la elección de su secretario de Sanidad, Robert Kennedy Jr. una persona que habla abiertamente de crear campos de trabajos forzados para la gente que necesita antidepresivos o a los diagnosticados con trastornos de déficit de atención por hiperactividad. También ha puesto en marcha una serie de medidas dedicadas a revertir todas las políticas sanitarias dedicadas a la prevención y a la vacunación de la población, por lo que mientras hablamos ya están surgiendo epidemias de sarampión, de tuberculosis y se han pausado las medidas de contención de la gripe aviar en el territorio estadounidense. “No hay peligro de que se extienda [la gripe aviar] porque los pollos no vuelan”, declaró este domingo uno de los correligionarios del actual secretario de Sanidad.
En lo relativo a política exterior, que es por donde empezaba este artículo, aunque Trump no estuviera totalmente de acuerdo con Putin (que lo está), daría lo mismo, puesto que su nueva directora de seguridad nacional, Tulsi Gabbard, es una entusiasta partidaria del Kremlin, una adicta a cualquier tesis de desinformación y alguien sin experiencia en inteligencia. Vamos, que es como si aquí se nombrase a Beatriz Talegón como directora del CNI.
Hay un nuevo sheriff en la ciudad, pero ya es mala suerte que este sheriff esté del bando de los cuatreros. Y parece que eso ha quedado tan claro que Emmanuel Macron ha convocado de urgencia una reunión de líderes europeos para ver qué es lo que vamos a hacer ahora que el sheriff es uno más de los bandidos.
No sé si efectivamente se puede producir un daño a la economía americana con la política de Trump y si, en el supuesto de que así sea y se produzca una reacción interna, esta se lleve a efecto en el plazo que permita que el destrozo, dentro y fuera, pueda frenarse
Me temo que Europa no va a asumir una efectiva defensa ante el nuevo sheriff y lo va a dejar campear a sus anchas a la espera de que sean los propios americanos los que solucionen el problema y aunque lo hagan será siempre tarde y con el destrozo hecho defensa forma irreparable.
Si no es así y Europa reacciona de forma contundente, cosa muy improbable, Trump le habrá hecho el favor necesario para, de una vez por todas, convertir a la Unión Europea en algo más que una burocracia inoperante.
Por otro lado, si la democracia como sistema no ha sido aceptada por China, Rusia, muchos países de Latinoamérica, y las grandes economías emergentes, La India, Brasil, etc. etc. tampoco avanzan mucho en ese campo, casi se ha forzado el surgimiento de Trump y con ello la vuelta del imperialismo americano sin anestesia.
Mal asunto.
Volvemos al:: El dólar como garantía de poder y si no es suficiente tenemos ……. el Enterprise.
Ejem… Donald Trump no quiere comunismo,no quiere socialdemocracia,y lo que entiende por democracia es «su palabra es la ley»…y los palestinos le importan bien poco….vaya,como Ayuso.