Impasse 

Arthur Mulligan

Qué imágenes tan contradictorias son el cohete y un impasse; el gobierno de portavoces y una sola voz o el amuermamiento por la degeneración del Congreso en bisbiseo de rosario funcionarial. Durante años, nos hemos anestesiado con tipos de interés bajos y compras masivas de deuda por parte del BCE. Era el mundo feliz: crecimiento magro, pero financiación gratuita. Pero la fiesta se ha acabado. El coste de financiación está subiendo y la deuda acumulada -en España, aún por encima del 107% del PIB- empieza a pesar como una losa. Si todo va como un cohete no se explica que siga creciendo la deuda y el déficit se consolide con carácter estructural.

Pero todo trabaja no sobre bulos sino sobre un fondo de verdad insoslayable que se vuelve cansino a fuerza de repetirse, más o menos como las mentiras por acción u omisión de nuestro Presidente, normalizando lo excepcional. ¿Existen resistencias en las filas de la izquierda de la izquierda a pactar un Presupuesto? Se intenta en dos fases: Iluminación de intenciones y propaganda. ¿No gusta una palabra? pues se pone otra, a todos los efectos no vamos a presentar ninguna propuesta y cuando se pueda se hará el presupuesto del año siguiente.

Mientras tanto, la cola de las autonomías llega hasta la mismísima Bruselas solicitando la condonación de su deuda alegando agravios comparativos pero guardándose la distancia suficiente que disimule la discordia fundamental. El debate territorial no es menor: la deuda pública en España es una suma más o menos desordenada de responsabilidades diluidas que van a dar al mar, envenenando el debate político ya que nadie se atreve a proponer una revisión completa del modelo.

Pero existe una mágica confianza en que podemos endeudarnos indefinidamente sin consecuencias porque la historia enseña (?) que siempre se sale de los problemas financieros dando una patada proverbial y el crecimiento volverá.

Seguimos sin pacto de pensiones, sin plan de productividad, sin horizonte presupuestario. Solo hay reparto y, en realidad, la deuda no es un problema porque no sabemos qué hacer con ella.

Como dice el catedrático de Economía Francisco Rodríguez Fernández, economista senior de Funcas, la frase que define el momento económico no la escribió ningún economista, lo hizo la mitología: «La deuda son los padres».

Pero esto es un día así y mañana sale a flote otro cadáver que habíamos olvidado.

El fracaso de la ley del “solo sí es sí “ cuya redacción ya en su origen hubo que volver a recomponer por la cazurrería de una ministra analfabeta funcional pero hábil a la hora de resituarse, persiste a pesar de que no se puede legislar a golpe de precepto coránico, o de orden ejecutiva de un presidente Trump acalorado, al menos en la UE, que exige caminar por la senda no del malvado Pumpido (manchándose la toga con el polvo de los caminos) sino de los dictum clásicos, esos latinajos llenos de poesía, verdad, justicia humanidad y belleza grabados a fuego en las mentes educadas, desde Salamanca a Bolonia; desde París-Pantheón-Assas a Heildelberg, sin olvidar Leiden, Lovaina, Oxford Cambridge y tantas otras.

Legislando a caballo para concluir siempre con el estrambote populista y barriobajero de una Vicepresidenta aficionada a decir una cosa, insultar a los que protestan diciendo que no han entendido nada, figurándose compleja para finalmente disculparse por orden del fabricante de bulos y chiringuitos familiares.

Pero en Bruselas ya le han tomado la medida y de esta no escapa: el rearme es caro y la cuarta economía de la UE no puede pavonearse mostrando crecimientos notables a la vez que aporta menos al esfuerzo común e intenta un gesto de disimulo dando la matraca con sus bonos mutualizados extendiendo de nuevo la mano. Pero nada. Tampoco funciona.

Llama Puigdemont para recordar el Pacto en vigor que continúa amenazante «la necesaria plena integración en el país, incluida la integración lingüística» que propone el comunicado conjunto PSOE y Junts aliándose de paso con la ultraderecha xenófoba – a pesar de que el conocer la lengua oficial no es requisito para poder residir en España (ni en casi ningún país de mundo).

Esta medida, que no olvidamos, parece alumbrada por la confluencia de dos interpretaciones de la política: de un lado, el gobierno exhibe una concepción transaccional, al sacrificar los principios ideológicos, interés general y promesas a cambio del apoyo de siete diputados. Por otro, asume jerarquías basadas en rasgos etno-lingüísticos e intenta frenar la llegada de inmigrantes por considerarlo una amenaza a la identidad.

No, no podemos ni debemos olvidar las ideas abiertamente racistas y anti inmigración de Sabino Arana que fueron retomadas en los años 30 por los Jagi Jagis, una facción ultracatólica del PNV, y posteriormente influyeron en ETA y en su entorno, que siguieron considerando a los llegados de otras partes de España como colonizadores y como una amenaza. Lo ha recordado por si fuera poco en fecha reciente Arnaldo Otegi. En realidad, es su monotema, con o sin pistolas.

En Cataluña se promueve el nativismo hispanófobo desde el siglo XIX. El psiquiatra Doménec Martí iJuliá solicitaba impedir la entrada de los españoles al considerarlos “degenerados y biológicamente contaminados”. L’Estat Catalá, revista de Francesc Maciá, describía a los españoles como “microbios” “plaga” o “flora inmunda”. El estadístico Josep Antoni Vandellòs, preocupado por la baja natalidad y la inmigración, alertó de una sustitución demográfica e hibridación genética. Junto a otros intelectuales, como Pompeu Fabra y Jaume Pi i Sunyer, firmó el «Manifiesto por la conservación de la raza catalana» en 1934. En los años 60 y 70 se popularizó la teoría conspirativa que explicaba la llegada de trabajadores a Cataluña como un plan franquista de sustitución demográfica. No es necesario recordar los exabruptos de Heribert Barrera, Jordi Pujol, Quim Torra, Oriol Junqueras y otros muchos de los políticos y activistas nacionalistas del periodo democrático.

Las políticas que buscan atajar la evolución de identidades y homogeneizar al pueblo suelen atentar contra las libertades y ya conocemos quienes sufrirán las consecuencias.

El Gobierno es incapaz de desarrollar políticas a medio plazo porque al atender lo urgente, sus divisiones internas, la pésima organización territorial, su incapacidad para organizar una robusta respuesta a la inmigración descontrolada y las complejidades de la nueva situación internacional, se revela aislado en un Congreso impredecible, estéril y que desgraciadamente no posibilita la alternativa natural de la centralidad en tanto persistan los personalismos en presencia.

En Alemania y Francia (con mayor dificultad) ha funcionado razonablemente. Nos vemos abocados a unas elecciones que terminen con la pinza de los extremos.

Como señalaba el Eurostat, la renta per cápita de España, continúa igual de lejos de la UE que hace 25 años. Moody´s por su parte ve una ventaja en que María Jesús Montero «no logre sacar presupuestos desde 2023 porque la prórroga contribuye a contener el gasto e impulsar una moderada consolidación fiscal», pero ante la incapacidad del actual gobierno minoritario para aprobar legislación y la presión creciente del gasto en pensiones y de defensa de los próximos años, no ve mejora de solvencia del país y eso perpetúa que la meta de la convergencia siga como siempre.

La teoría del Muro de Sanchez no funciona y carece de alternativa. Casi todos los enemigos de una idea de España homologable a la de nuestros vecinos, sostienen o forman parte del gobierno de España en mayor o menor grado.

Se imponen objetivos claros, desde una reforma de la Constitución hasta la modernización del Estado. Por eso estamos en un impasse y por eso debemos votar.

5 comentarios en “Impasse 

  1. Cuando mis Dos Neuronas,UNA y OTRA ,lee los artículos de Mr Mulligan que invitan a los socialistas a tirarse por un puente,con la soga al cuello y después de tomarse un desayuno con cicuta,no tardan en activar la alarma de la risa que recorre todo mi espinazo… JAJAJA…que nervios.

  2. Gracias por el artículo.

    La disconformidad con lo que hay es un rasgo propio de una democracia. A una parte de la sociedad ya le va bien lo que hay y la otra se muere porque se ponga otro. No obstante, ello ha sido especialmente intenso en los últimos años, cuando la polarización alcanzó elevadísimas citas y el ajustado resultado de 2023 hizo creer a unos que eran ganadores reales y a otros decir aquello de : «Yo antes muerto que sencillo. Vamos a gobernar aunque sea con Puigdemont».

    Mi percepción es que la polarización se ha rebajado un poco en tiempos recientes por un sinfin de factores: el hecho de que llegamos al ecuador del mandato y todos son ya conscientes de qué no habrán elecciones anticipadas, los efectos a largo plazo de la DANA valenciana que han dejado el gobierno valenciano en modo zombi, el mapa de guerra europeo y finalmente as consecuencias de la elección de Trump, que se están llevando por delante multitud de relatos explicados a derecha e izquierda.

    Así las cosas, pues bueno… El presidente anterior iba por la vida sin presupuestos y solo saltó por los aires mediante una moción de censura, por lo que no hace falta seguir soñando con elecciones ni hay cuerpo para más inestabilidad de la que ofrece el mundo.

    Por mucha manía que se le tenga a Pedro Sánchez no es el mejor momento de abrir el melón electoral y mientras no haya presupuestos los excedentes fiscales irán más fácilmente a sufragar deuda, por lo que desde ese punto de vista sr Mulligan puede sentirse protegido de las limitaciones evidentes de la ministra Montero y su equipo técnico -el cual, por cierto, es funcionarial por lo tanto permanente, no elegible, así que paciencia.

  3. O sea , la democracia es un sistema que divide a la sociedad en dos partes : a una le va bien con lo que hay y otra se muere porque se ponga otro.
    Esas mitades son más o menos intensas y como llegamos al ecuador del “ mandato” y “todos , todos y todos son ya conscientes de que no habrá elecciones anticipadas ”
    la DANA ha dejado un gobierno zombi ( que gobierna como los zombis ) algo que en la lógica del articulista es irrelevante – mientras gobierne – , pues bueno , dejémonos de inestabilidades de las que ofrece el mundo (?) . y vayamos al turrón , cada uno a su asunto hasta el final del “ mandato ” . A esto lo llamaremos el derecho obtenido para vegetar , que su esfuerzo nos ha costado llegar hasta aquí .
    En cuanto a los melones , todavía no es su época ciertamente , pero sí la de los excedentes fiscales cuyo destino es sufragar deuda , no armas que agotan la paciencia de los funcionarios elegibles por Koldo en orden de llegada a sus catálogos.

    Es increíble lo que se puede obtener con un tercio de los escaños mediante la aplicación de los manuales de resistencia : en los últimos 15 meses, el PSOE ha perdido más de cien votaciones y ha visto caer tres decretos leyes y cinco leyes, mientras que dos de sus ministros han sido reprobados.

    Pero la percepción de Cáceres es que todo esto es signo inequívoco de que la polarización se ha rebajado .

    No obstante y para su información , le indico cómo ha ido el mercado de los melones electorales en la UE durante los 7 últimos años :

    1. Bulgaria: Entre 2021 y 2024, Bulgaria ha experimentado una crisis política que resultó en múltiples elecciones anticipadas. Se llevaron a cabo elecciones parlamentarias en abril, julio y noviembre de 2021, así como en octubre de 2022, abril de 2023, junio de 2024 y octubre de 2024. Estas elecciones fueron consecuencia de la incapacidad de formar gobiernos estables y coaliciones duraderas. 
    2. Grecia: En mayo de 2019, tras una significativa derrota en las elecciones europeas y locales, el primer ministro Alexis Tsipras convocó elecciones anticipadas, que se celebraron en junio de ese mismo año. 
    3. Eslovaquia: En enero de 2023, el parlamento eslovaco aprobó una enmienda constitucional que permitió la convocatoria de elecciones anticipadas, programadas para el 30 de septiembre de 2023. Esta decisión se tomó tras la caída del gobierno de coalición liderado por Eduard Heger. 
    4. España: En mayo de 2023, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocó elecciones generales anticipadas para el 23 de julio de 2023, tras los resultados adversos en las elecciones municipales y autonómicas. 
    5. Portugal: En marzo de 2025, el gobierno minoritario perdió una moción de confianza en el parlamento, lo que llevó a la dimisión del gobierno y a la convocatoria de elecciones anticipadas, previstas para mayo de 2025. 
    6. Alemania: En diciembre de 2024, tras el colapso de la coalición gubernamental liderada por el canciller Olaf Scholz, se acordó celebrar elecciones anticipadas el 23 de febrero de 2025. 
    7. Francia: En junio de 2024, el presidente Emmanuel Macron convocó elecciones parlamentarias anticipadas, que resultaron en un parlamento sin mayoría clara y un aumento significativo de legisladores de extrema derecha. 
    8. Lituania: En octubre de 2024, el Partido Socialdemócrata de Lituania obtuvo una victoria decisiva en las elecciones parlamentarias, lo que llevó a cambios en la coalición gobernante. 
    9. Austria: En febrero de 2025, los partidos centristas formaron un gobierno de coalición, evitando así la necesidad de elecciones anticipadas que se consideraban debido a la inestabilidad política. 

  4. También coinciden en que se deben mantener los hospitales abiertos y los bomberos de guardia .
    ; la salubridad de las aguas, la prohibición de las armas de fuego sin control, y la Liga de Fútbol.
    La sospecha de que Trump está loco y arrastra a su gobierno es una evidencia que se extiende .
    No se polariza sobre estas cuestiones ni sobre la bellísima fórmula del volumen de la esfera o la protección de la infancia . ¡ Qué cosas tiene !

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