Verónica Ugarte
Mientras el Gobierno de Netanyahu, gracias a al apoyo militar de EEUU, lograba bombardear suelo iraní, muchos se pensaban que tras las palabras de Trump, afirmando que en dos semanas tomaría una decisión si atacaba a Irán también, estábamos ante un momento T.A.C.O.: Trump Always Chickens Out (Trump siempre se achanta).
El Primer Ministro de Israel llevaba mucho tiempo queriendo atacar al Gobierno de los Ayatolas. Casi más de 20 años; parte del tiempo en el que ha estado en el poder, pero le había sido imposible. Los bombardeos de 2014 no llegaron a suelo iraní, y eso fue gracias al no apoyo por parte del gobierno de Washington. A pesar de ser uno de sus Estados satélite, la Casa Blanca tuvo la inteligencia militar y estratégica de no armar más a Israel. Pero llegó Trump y la geopolítica ha dado un giro que alcanza no solo a la zona, sino al mundo entero.
Con sus inveteradas poses de soberbia, dio un mensaje al su país y al mundo, flanqueado por tres miembros de su Gobierno, el cual no es más que un reflejo de sí mismo: racista, ignorante y supremacista. Durante dicho discurso no mencionó ni una sola vez al Congreso, al cual tiene la obligación de informar si inicia acciones de guerra. Ha pasado por encima de uno de los tres Poderes que son parte de una Democracia. Su Vice-presidente ha ido más lejos afirmando que EEUU no ha atacado al Gobierno de Teherán, sino a su programa nuclear.
Siguiendo esas palabras vacías, habrá quienes piensen que atacando a Irán, el gobierno opresor iraní caerá. Puede ser un simplismo. Es cierto que desde hace años Teherán encierra y asesina a cada vez más ciudadanos, la mayoría de los cuales no vivieron la dictadura del Sha y para los que Jomeini es un mero retrato en las escuelas, una leyenda para los mayores.
También es cierto que son los más jóvenes quienes se rebelan contra la opresión clerical, la policía de la moral y los jueces que firman en dos minutos una condena de muerte y al mismo tiempo deben vivir en el anonimato por miedo a ser señalados y atacados.
Con todo, el deseo es que el régimen caiga desde dentro y no que el país sea bombardeado, asesinados sus hermanos. Que corra la sangre iraní a causa del eterno enemigo lo que puede hacer es fortalecer la unión de la población contra los ataques del gobierno Trump.
Al mismo tiempo, el Gobierno de Teherán ha dicho que este ataque no quedará sin respuesta, al mismo tiempo que Europa sigue sin saber cómo reaccionar. Ni ante una posible guerra en Medio Oriente, ni ante un hombre que está dado apoyo a un gobierno genocida, el cual ahora mismo mantiene cerrado su espacio aéreo para defenderse de los ataques, pero posiblemente también para evitar un éxodo de su población.
Sin ninguna base legal, Trump lleva a su país a otra guerra. Si alguien piensa que hace a EE.UU. grande otra vez, pues sí. Venderá más armas. Tendrá más lobbies contentos. Pero quienes van a la guerra no son los hijos de la Ivy League. Ni tampoco los de Wall Street. O los de su propia sangre. Van los de siempre. Los que por una bandera juran fidelidad a quien ocupe el Salón Oval y sus familias rezarán para que el teléfono no suene durante la noche.
Mientras tanto, a nivel interno continúan las redadas contra inmigrantes indocumentados, y por ende, no blancos. Desde que Texas empezó a poblarse en el siglo XIX, los nuevos colonos dejaron claro su desprecio hacia los “sucios mexicanos”. El racismo no es un fenómeno nuevo en EEUU. Su veneno estaba en la misma mano de los llamados Padres Fundadores.
El eterno sueño americano, acariciado por tantos, es una pesadilla si no eres blanco, rico y tienes conexiones. Adiós a los tiempos en los que italianos e irlandeses eran bienvenidos llevando solo lo puesto, huyendo de la pobreza.
Siempre una persona negra se encuentra con la policía local haciéndole preguntas que no le haría a un wasp. Sus derechos son pisoteados. Las penas de cárcel mucho más duras que las de un blanco.
Volviendo a las redadas, corren los rumores de que supremacistas blancos están disfrazándose de miembros del ICE, violando, ellos también, la Constitución de EEUU, la cual declara que toda persona que habita en su suelo tiene derechos.
Puede que haya manifestaciones, puede que algunos congresistas se escandalicen con el bajo nivel intelectual de Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, quien no supo responder a la pregunta de qué significa el habeas corpus, pero si dejo claro su apoyo firme a Trump. Pero no se ha llevado a cabo ninguna acción firme contra tanta estupidez.
Un país dividido y dirigido por ineptos. No solo debe tener miedo su continente, sino el mundo entero. Porque Donald insiste en que “America is Back”, y esa frase verdaderamente, de boca de un maníaco con acceso al maletín nuclear, es lo más terrorífico que ahora mismo se me puede ocurrir.
Ha sido una excelente operación y hoy los militares del régimen iraní se encuentran mucho más alejados de obtener una bomba nuclear , decisión que los pacifistas de ese país no podían anular .
Uno de los fundamentos de ese detestable y desgraciado régimen es la destrucción de Israel .
El régimen utiliza símbolos como el “reloj de la destrucción de Israel” en la Plaza Palestina de Teherán, instalado en 2017 y que marca una cuenta regresiva hacia el año 2040, fecha en la que, según declaraciones de líderes iraníes, Israel dejaría de existir. Este tipo de propaganda refuerza la idea de que la eliminación de Israel es un objetivo ideológico del Estado.
La reciente degradación de la red de aliados regionales de Irán (Hezbollah, Hamas, milicias en Siria) ha obligado al régimen a depender aún más de la cohesión y lealtad de sus propias fuerzas armadas.
En este contexto no aparece una resistencia capaz de aglutinar esfuerzos para liderar un movimiento interno contra la élite de los GRI .
Así que el golpe recibido puede servir para activar , si acaso, el inicio de un colapso del régimen.
Ejem…
Trump abronca públicamente a Israel por atacar a Irán y anuncia que el alto el fuego vuelve a estar en vigor
El presidente de EEUU muestra su enfado tras los bombardeos israelíes, y afirma que Tel Aviv y Teherán “no saben qué coño están haciendo” para después anunciar que los aviones israelíes están “de vuelta a casa” y el alto el fuego, “en vigor”.
Los especuladores de La Bolsa ya han hecho su negocio,vuelve la normalidad.
Trump se ha convertido en un corredor de bolsa,que maneja los hilos de los especuladores.
El artículo, con la profundidad debida, nos alerta de la gravedad del momento «Trump» y su culminación genera un mal presagio.
Parece que todos los líderes mundiales se han puesto de acuerdo para mostrarse como campeones de algo: Trump, de la paz; Pedro Sánchez, del bienestar social…
Para algunos la seguridad ha subido varios grados tras los bombazos; para otros, el riesgo de sufrir una agresión es ahora mayor.
Cuando hablamos de bombas atómicas siempre me pregunto quién será el primero en tirar de nuevo una, pero tengo pocas dudas de que acabará pasando y de que cuando pase se volverá a mirar para otro lado, se dirá que el mundo es mucho más seguro tras ella y también habrá quien diga algo de cara a la galería.
Pero la realidad es que el potencial del planeta está en manos de unos pocos, cuyos lideres visibles no parecen estar muy finos de lo suyo. Y en el no estar del todo bien pueden incluir al menos a los lideres de USA, Rusia, Israel e Irán, pero no son los únicos.
Si buscan a alguien que mire el futuro con optimismo, no miren hacia mí…
*potencial militar