Carlos Hidalgo
Esta semana hemos visto como la vicesecretaria general del PP, Noelia Núñez, dimitía de todos sus cargos por haberse inventado que poseía varios títulos académicos (que no posee) y presumir de ser profesora de ciencias políticas en una de esas extrañas universidades que sólo tienen profesores del PP y cuyos títulos solo son válidos en Nicaragua. Lo cual nos lleva a este final de curso en mitad de un debate acerca de las titulaciones de las personas que están en política, si para ser político hace falta alguna cualificación especial y, como pasa últimamente, todo acompañado con gran cantidad de ruido, furia, tiras y aflojas.
Da igual que Noelia Núñez no tenga títulos. Desde los griegos hasta ahora, lo único necesario para participar en una democracia es tener la condición de ciudadano porque, como decía Sócrates, Zeus nos puso a todos por igual la capacidad de opinar y decidir sobre los asuntos de la Polis. Para estar en su puesto Núñez solo debía ser elegida por sus iguales en una elecciones libres y limpias y así fue. La falta que incapacita a Núñez para representar a sus votantes y a su partido es haber mentido sobre sus cualificaciones. Y haber presumido tanto de ellas, que las convirtió en una de sus señas de identidad. “Soy una friki de estudiar y de Harry Potter”, decía.
Mentir en el C.V. es una tentación a la que ceden muchas personas. Por un lado, se debe a esa veneración a los títulos habilitantes que heredamos del franquismo, que, al dejar a España casi desierta de intelectualidad, las mentes pensantes del régimen eran ingenieros, notarios, policías, abogados de derecho administrativo y secretarios de ayuntamiento. No hay más que repasar la literatura de la época para llevarse las manos a la cabeza.
Por otro lado, los defectos del mercado de trabajo español, con unos elevados niveles de paro, gran cantidad de titulados universitarios y unos departamentos de recursos humanos que, por lo general, son cejijuntos y perezosos, hacen que para que aspirar a cualquier trabajo en el sector privado de este país debas tener un Grado, aunque luego te paguen como a alguien sin cualificaciones.
Por eso la gente no puede contenerse y exagera su nivel de inglés (anda que no hay chistes sobre esto), infla sus títulos y en ocasiones se inventa diplomas y cursos para tratar de tener una mínima ventaja sobre sus competidores en el mercado de trabajo.
En el PP, que han heredado esta admiración por los ingenieros, notarios, abogados del Estado y, ejem, registradores de la propiedad, no es raro que Noelia inflase sus cualificaciones académicas, ni tampoco que las esgrimiera para pretender quedar por encima de los demás en un debate o en una simple conversación en redes. No es la única. Ha habido gran cachondeo con los títulos de Pablo Casado o con cómo regalaron las notas a Cristina Cifuentes. Lo mismo pasa con el cambiante currículum de Juan Manuel Moreno Bonilla, que en ocasiones parece experto en protocolo y en otras el relaciones públicas de un bar sevillano.
Nada de eso debería de importar sino su capacidad para desempeñar un cargo público, tomar buenas decisiones y poder mejorar la vida de sus semejantes. Casado no necesitaba presumir de un sospechoso máster de Harvard cursado en Aravaca porque su experiencia cuando presidía las Nuevas Generaciones del PP, su capacidad de reunir apoyos y de negociar le llevaron a presidir el Partido Popular. Por encima de una cualificadísima Soraya Sáenz de Santamaría y de una abogada del Estado como es María Dolores de Cospedal.
Lo malo es que Noelia, que no es la primera, ni será la última a la que han pillado con el carrito del helado, sigue mintiendo, tratando de escapar de la trampa que ella misma se ha tendido. Ahora lo achaca todo a un “error” a la hora de trasladar su C.V. a las webs del Congreso, de su partido, del ayuntamiento de Fuenlabrada y hasta de la universidad de mentirijillas donde se supone que daba clases. No, Noelia. El error fue mentir. Y el error es tratar de seguir mintiendo. Sobre todo, creyendo que podrás esquivar los charcos y estar tan protegida como tu mentora, Isabel Díaz Ayuso, que nunca ha mostrado papel alguno que respalde nada de lo que dice, en general.
Así que Núñez llega al fin de curso sin títulos y con suspenso.
Y a todas las personas que leéis Debate Callejero os deseo unas felices vacaciones veraniegas y que vuestras lecturas sean más entretenidas que la actualidad y más amables que las declaraciones que se leen en la prensa. Nos vemos el curso que viene.
Ejem..Buenos días caballeros callejeros cabelleras al viento sin coletas y a lo loco,cazadores de bulos varios,impenitente al desaliento ,»que se pare el Mundo que me quiero bajar», y fisico cuántico sin titulo académico…jeje.
Gracias Carlos Hidalgo por el artículo y por desearnos unas buenas vacaciones.
Los que tenemos que aprobar en Septiembre te saludan.
Sobre Noelia,Noelia,Noeliaaa ya dije que tenía eximente cuántico.
Quiero poner en evidencia cual es la estrategia del PP de Feijóo y sus barones y baronesas en ésta España que progresa gracias al presidente Pedro Sánchez y su Gobierno.
La descapitalización de los servicios públicos se refiere a la disminución o pérdida de valor o recursos de las entidades que prestan servicios esenciales para la sociedad, como la salud, la educación, el transporte, entre otros. Esto puede manifestarse en falta de inversión, deterioro de infraestructuras, reducción de personal cualificado, o una gestión ineficiente, lo que a su vez afecta la calidad y acceso a estos servicios.
Causas de la descapitalización:
Falta de inversión:
La insuficiente asignación de recursos económicos para la mejora y mantenimiento de infraestructuras y equipamientos, así como para la contratación y formación de personal, puede llevar a un deterioro gradual de los servicios.
Gestión ineficiente:
La mala gestión administrativa, la burocracia excesiva, o la falta de transparencia en la gestión de los recursos pueden generar ineficiencias y pérdidas, afectando la calidad del servicio.
Privatización o externalización:
La transferencia de la gestión de servicios públicos a empresas privadas, especialmente si no se establecen mecanismos de control y regulación adecuados, puede llevar a una priorización del beneficio económico sobre el interés público, afectando la calidad y el acceso al servicio.
Cambios demográficos y tecnológicos:
Los cambios en la población, como el envejecimiento o el aumento de la densidad urbana, pueden generar nuevas demandas y necesidades que, si no se atienden adecuadamente, pueden sobrecargar los servicios existentes.
Fuga de cerebros:
La falta de incentivos o la mala remuneración en el sector público puede provocar la migración de profesionales cualificados a otros sectores o países, lo que afecta la calidad de los servicios.
Consecuencias de la descapitalización:
Deterioro de la calidad:
La falta de inversión y la mala gestión pueden llevar a un deterioro de las infraestructuras, la falta de equipamiento adecuado, y la disminución de la calidad del servicio prestado.
Acceso desigual:
La descapitalización puede afectar más a ciertos grupos de población, como aquellos con menos recursos o que viven en zonas más alejadas, dificultando su acceso a servicios esenciales.
Pérdida de confianza:
La mala calidad y la falta de acceso a los servicios públicos pueden generar desconfianza en la administración pública y en el Estado en general.
Impacto económico:
La descapitalización de los servicios públicos puede tener un impacto negativo en la productividad y competitividad de un país, así como en la calidad de vida de sus ciudadanos.
Medidas para evitar la descapitalización:
Inversión adecuada:
Aumentar la inversión en infraestructuras, equipamiento y personal para garantizar la calidad y la sostenibilidad de los servicios públicos.
Gestión eficiente:
Implementar políticas de gestión pública eficientes, transparentes y participativas, que promuevan la optimización de recursos y la mejora continua de los servicios.
Regulación adecuada:
Establecer marcos regulatorios claros y efectivos para la gestión de servicios públicos, tanto en el ámbito público como privado, para garantizar el cumplimiento de los estándares de calidad y el acceso equitativo.
Participación ciudadana:
Fomentar la participación ciudadana en el diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas, para asegurar que los servicios respondan a las necesidades de la población.
Políticas de retención de talento:
Ofrecer incentivos y condiciones laborales atractivas para atraer y retener profesionales cualificados en el sector público.
La descapitalización de los servicios públicos es un problema complejo que requiere de un enfoque integral y multidisciplinario para abordarlo. Invertir en los servicios públicos es invertir en el bienestar de la sociedad en su conjunto.
Y si hablamos de la vivienda vemos como la Comunidad de Extremadura renuncia 200 millones de euros del Plan Estatal de Vivienda que promueve el Gobierno de España por el tacticismo político del PP .
Ayuso y Almeida lanzan un plan que permitirá transformar el 73% de las viviendas del centro de Madrid en turísticas
Comunidad y Ayuntamiento se alían para lanzar el Plan Reside con toda la oposición en contra.
Vox Burgos propone que se utilice suelo público para construir un toro de 300 metros de altura, el triple que la catedral
El partido insta a su socio municipal, el PP, a facilitar que la Academia de Tauromaquia erija el monumento en la ciudad.
Bueno…y ni que decir tiene que ni PP ,ni VOX,ven ni condenan el genocidio en Gaza…seguramente ese es el pensamiento que tienen a la hora de no querer hacerse cargo de niños, niñas y adolescentes inmigrantes menores de 18 años que se encuentran en el país hacinados en Canarias.
En fin….No tengo palabras.
Ni hablar . Zeus jamás hubiera creado semejante engendro de igualar a todos con todo y para todos y la prueba está a la orden del día : trenes que no caben en los túneles , entradas de cine gratuitas para jubilados que viven en localidades sin proyectores ni teatros ni cines ; presidentes de gobierno a los que hacen la tesis doctoral compañeros de partido más instruidos , museos nacionales de prestigio internacional convertidos en tabernas para epatar como nuevos ricos a dignatarios entre sus venerables óleos ; nombramientos descoyuntados de amiguetes y leyes para sexos difusos de trapisondas y ministras ateas reconvertidas en lugrubes monjas de riguroso negro servil , y portavozas quitapalabras de escasa instrucción .
Zeus jamás haría nada parecido en el Olimpo donde los Dioses viajan en AVE sin pisar los callos a Cronos.
Y desde luego , el vanidoso Narciso al que un vidente le prometió la vida eterna en La Moncloa , recibió su castigo al ahogarse en las aguas que reflejaban el rostro del que se enamoró.
¡ Qué bonita es la mitología para huir del casticismo reseco de la nobleza baturra y cuanta justicia poética alberga la sencillez popular !
« Presidente , no tengo un puto duro para pagar a los abogados » dicen que dijo el representante elegido del pueblo llano .
Ejem…Mr Mulligan,siento ternura psicodélica daliniana cuando dice que Zeus no daría «entradas de cine gratuitas para jubilados que viven en localidades sin proyectores ni teatros ni cines»….si eso fuera así está en manos del alcalde de esas localidades,en contratar un autobús y coger a los viejetes del lugar y llevarlos a la ciudad más cercana para que disfruten de unos días de cine ….ya les digo yo,que estoy seguro que le cantarán al conductor:
Para ser conductor de primera
Acelera, acelera
Para ser conductor de segunda
Ten cuidado, con las curvas
Para ser conductor de tercera
Ten cuidado con la acera, ¡ay!
Para ser conductor de primera
Acelera, acelera
Para ser conductor de segunda
Ten cuidado, con las curvas
Para ser conductor de tercera
Ten cuidado con la acera, ¡ay!
¡Más rápido, más rápido, más rápido!
¡Señor conductor!
Para ser conductor de primera
Acelera, acelera
Para ser conductor de segunda
Ten cuidado, con las curvas
Para ser conductor de tercera
Salte de la carretera
Para ser conductor de primera
Hace falta ser buen conductor, ¡ay!
Se lo van a pasar pipa…. JAJAJA…que nervios.