El fútbol no es política, la educación menos

Senyor G

No sé si siguen mucho los temas futbolísticos y de política local de Barcelona, más allá del Barça y Collboni. Si no es así deben felicitar al Club Esportiu Europa y a la Unió Esportiva Sant Andreu, dos clubes históricos de barrios de la ciudad de Barcelona. El primero vinculado a Gracia y fundador de la liga de fútbol de España que sigue siendo un club de socios, y el segundo vinculado al barrio de Sant Andreu de Palomar pero ya sociedad anónima deportiva. Un periplo en las dos últimas temporadas que ha dado vueltas y polémicas, ya que el Europa desde el año pasado está en Primera Federación, paso previo a las categorías profesionales del fútbol español. Su presencia está asegurada para la temporada que viene, con el aliciente de que le acompañará el equipo andreuenc que no hace ni una semana ha conseguido el ascenso matemático a la categoría de la Federación.

El tema es que a diferencia de las categorías inferiores y otras competiciones de la FIFA, en Primera RFEF es necesario disponer de césped natural. Por otro lado los recintos de ambos son instalaciones municipales que hasta ahora eran de césped artificial, y un cambio de césped significaba problemas en una ciudad tan densa como Barcelona. Grandes inversiones para solventar criar hierba sobre parking subterráneo, más cuidados y dificultad para usar esos campos para otros equipos del ámbito formativo. El ayuntamiento dijo que no asumiría eso para el campo del Europa (Nou Sardenya), hubo una moratoria de la Federación, y el compromiso del Ayuntamiento del PSC de poner a disposición del club Can Dragó previa adecuación. El Sant Andreu parecía que iba a ir también por el mismo camino para llegar al mismo estadio que aunque tarde, y con perjuicio para otros deportistas y atletas, ya había sido adecuado más o menos para el Europa. Pero las aficiones querían estar en sus barrios porque se lo merecen, con apoyos de la izquierda popular diversa y colorida.

Pero, al final grata sorpresa, “El Sant Andreu y el CE Europa tendrán césped natural y podrán disputar sus partidos de Primera Federación en casa”. En casa de cada uno, y en su barrio. Felicidades porque lo han conseguido y un dirigente como Soteras estará contento, los dos otra vez juntos y en Primera RFEF con césped natural en sus propios estadios.

Mientras tanto hay equipos de baloncesto en el distrito de Sants-Montjuïc que tienen que hacer encajes de bolillos para encontrar pistas para poder hacer sus entrenos, aunque sea al aire libre. La sequía en su momento también tenía su cosa positiva. Ahora mismo mi hijo entrena 3 días a la semana, y 2 de ellos acaba a las 21:45 (por convivencia vecinal), con lo que llega a las 22:00 a casa. Cenar y a dormir. Y a las 8:00 en la puerta del instituto para sus clases de 4º de la ESO. Luego recomendaciones públicas sobre que los niños deben dormir suficiente pero por otro lado sobre la importancia del deporte. El mismo día leo en el periódico lo del césped leo que “El Govern inicia el despliegue de la prescripción deportiva en la atención primaria para tratar enfermedades con ejercicio físico”. Así que reitero mis felicitaciones.

Un club de baloncesto como el de mi hijo, y otro del barrio de al lado de fútbol sala, llegaron a un acuerdo con su instituto para facilitar los patios para que pudiesen entrenar y a cambio ellos mejoraban las instalaciones. Porque la Generalitat sigue sin un plan claro para asumir las mejoras necesarias de los institutos públicos de la ciudad, como llevamos un par de cursos reivindicando las familias del Sants. Así que los centros se tienen que buscar la vida, no sea que los poderes públicos hagan lo que tienen que hacer y nos den explicaciones de sus planes de futuro.

Mientras tanto, Collboni que sí que se compromete a lo que el fútbol semiprofesional de la ciudad necesita, pero no se pone serio con la Conselleria d’Educació para exigirle que asuma sus responsabilidades al respecto de las instalaciones educativas, que de paso podrían ayudar al deporte de base. Alguna ayudita nos da con los presupuestos participativos, pero no la que pedíamos desde el instituto con el teatro, sí con los patios y parece que va a ir menguando.

No es cosa del Ayuntamiento el estado de los institutos, sí que el césped, el Tour de Francia o la Copa América. No el campo de Magoria para la UE Sants y otros espacios deportivos o el histórico Palau dels Esports de Montjuïc con sus variados planes o el teatro del Institut Sants.

¿Quién es el populista, Collboni o yo? ¿Estamos cumpliendo con los chavales o todo va a ser enviarles a la policía?

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